El alumnado de un colegio de la zona cero inicia el proyecto "Una infancia sin barro"

Guardar

València, 25 nov (EFE).- El alumnado del CEIP Orba de Alfafar, en plena zona cero de la dana, será el primero en disfrutar de un campamento esta semana en el marco del proyecto "Una infancia sin barro", que continuará con salidas escalonadas de los escolares de Primaria de los municipios afectados por la catástrofe.

Ello será posible gracias a todas las donaciones económicas que personas y entidades han realizado y siguen haciendo en una iniciativa de FAMPA-Valencia, que cuenta con la colaboración de Educo y Save the Children y que se inicia con la marcha este martes de más de 50 niñas y niños de este centro escolar de Alfafar al campamento de Torreta del Marqués (Benigànim), donde estarán hasta el viernes.

El proyecto tiene como objetivo proporcionar un respiro emocional urgente a las niñas y niños que, día a día, se enfrentan a un entorno devastado por la dana, con calles inundadas, vehículos destruidos, escuelas y parques cubiertos de barro, sirenas de emergencia e interrupción de servicios básicos.

Con esta campaña, FAMPA-València pretende crear espacios seguros donde puedan alejarse temporalmente del entorno traumático y recibir atención profesional especializada, combinando actividades lúdicas con apoyo psicológico.

Durante su estancia en el campamento, el alumnado de primaria participará en actividades típicas de granja escuela, diseñadas para fomentar la conexión con la naturaleza y el trabajo en equipo, y además se les ofrecerán sesiones de arteterapia para ayudarles a gestionar las emociones derivadas de la dana.

Personas psicólogas de emergencia les guiarán en este proceso, proporcionándoles herramientas para afrontar los efectos emocionales de la catástrofe vivida. También estarán acompañados por cinco docentes del centro y personal de Educo.

Todo el proceso seguirá protocolos específicos para garantizar que cada alumno reciba la atención emocional y educativa que necesita, teniendo en cuenta la diversidad y las particularidades de cada caso, según FAMPA-València.

Este proyecto no solo beneficia al alumnado, sino también a las familias afectadas, ofreciendo un recurso comunitario que permite a las familias delegar responsabilidades mientras sus hijos reciben la atención emocional que necesitan en estos momentos críticos.

"Este proyecto es una respuesta coordinada para ayudar a nuestras hijas e hijos a superar el impacto emocional de la dana. Se necesitan espacios seguros donde poder expresar sus emociones, y nosotros estamos comprometidos a proporcionarles herramientas para afrontar el estrés postraumático", ha afirmado el presidente de FAMPÂ-València, Rubén Pacheco. EFE