Asuntos Internos de Mossos avala los vídeos de una testigo sobre caso violencia policial

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Barcelona, 10 abr (EFE).- Agentes de la división de Asuntos Internos de los Mossos d'Esquadra han avalado este miércoles la fiabilidad de los vídeos que una testigo grabó sobre la actuación de cuatro miembros del cuerpo, acusados de agredir y arrestar a un joven y manipular luego el atestado para inculparle.

En la tercera sesión del juicio celebrado este miércoles en la sesión séptima de la Audiencia de Barcelona, los agentes han explicado que empezaron una información reservada que desembocó, tras ver indicios de una posible actuación irregular por parte de los agentes, en la apertura de diligencias penales.

Sobre los vídeos, que se hicieron virales en las redes sociales y que graban la detención del denunciante, fueron impugnados por los letrados de los agentes acusados, aunque finalmente el tribunal decidió emitirlos antes de comenzar con las testificales y subrayó que se habían obtenido de manera lícita.

La Fiscalía pide ocho años de cárcel y 16 de inhabilitación para cuatro mossos acusados de abofetear y tirar al suelo a un joven, a quien se le rompieron tres dientes, y falsear luego el atestado para que apareciera que él les agredió y se autolesionó.

Según la acusación pública, la noche del 13 de noviembre de 2020, en pleno toque de queda por la pandemia de la covid-19, uno de los agentes abofeteó y empujó contra la pared "de modo sorpresivo" al denunciante, a quien tiró al suelo con una maniobra de barrido, provocando que se golpeara la cabeza.

Una vez en el suelo, el joven empezó a gritar pidiendo auxilio, ante lo que los otros tres mossos acusados acudieron al lugar y, "sin motivo justificado", según la Fiscalía, apoyaron al cabo "sin efectuar objeción alguna" a su conducta y sin tratar de evitar su actuación.

Ya en dependencias policiales, -indica el escrito- para justificarse, los acusados redactaron el atestado, donde "a sabiendas de lo incierto" de sus afirmaciones, atribuían al joven un delito de atentado por propinar una patada y hacer ademán de dar un cabezazo a uno de ellos, algo que "que no sucedió en ningún momento".

Según afirma la asociación en defensa de los derechos humanos Irídia, que ejerce la acusación popular, el atestado sostenía falsamente que fue el propio joven quien, al quedarse boca abajo, empezó a golpearse la cabeza contra el suelo y les dijo a los policías: "Me vais a pagar los dientes".

El joven pasó a disposición judicial como detenido al día siguiente, el 14 de noviembre de 2020, y no fue hasta junio de 2022 que su caso quedó definitivamente archivado, al probarse que no había agredido a los agentes, ni se mostró agresivo ni desobedeció.

La sesión de este miércoles ha comenzado con la comparecencia de agentes de los Mossos d'Esquadra pertenecientes a la División de Asuntos Internos, encargada de las investigaciones que afectan al propio cuerpo policial, quienes han avalado la fiabilidad de los vídeos.

Los agentes han afirmado que localizaron a la mujer que había grabado las imágenes viralizadas en redes sociales y le pidieron que les hiciera entrega de las mismas, aunque han indicado que, en contra de lo que manifestó ella cuando declaró en el juicio, no era un único vídeo, sino que ya los entregó divididos.

Además, han manifestado que, aunque los vídeos estaban separados en varias partes y la mujer incluso había borrado alguno de ellos cuando les hizo entrega de los mismos, no apreciaron indicios de manipulación en las grabaciones, tanto en las imágenes como en el sonido.

Solo observaron que se había hecho una ampliación de uno de los vídeos en los que aparecía un coche, en la comparación entre los de redes y los entregados.

Preguntados sobre si mandaron a la testigo que borrara las grabaciones de su móvil una vez entregados, tal y como ella manifestó en el juicio el pasado lunes, los agentes han afirmado que fue lo contrario, puesto que le pidieron que los conservara hasta el juicio.

Por otro lado, los agentes han afirmado que, al constatar que había algún indicio de que la conducta policial "podía ser irregular", fue cuando el caso desembocó en diligencias penales. EFE

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