Fernando Pérez Soto
León, 30 ene (EFE).- El capitán del Abanca Ademar, Juan Castro, ha reconocido en una entrevista concedida a EFE que una de las razones de su fichaje -ya confirmado- para las dos próximas temporadas por el campeón suizo, el Kadetten Schaffhausen, han sido aspectos fundamentalmente deportivos, aunque la oferta económica también ha sido "irrechazable".
"Para cualquier jugador y en cualquier deporte tener la motivación de poder ganar títulos es un aliciente añadido y supone un salto en el aspecto deportivo y eso, en la situación actual del balonmano español, es prácticamente imposible", señaló.
De hecho, las aspiraciones de su nuevo destino están no solo en la conquista de títulos, sino en aspirar a ganar protagonismo en el continente después de haber rozado la pasada campaña la presencia en la Final a Cuatro de la Liga Europa o buscar de nuevo la presencia en la Liga de Campeones.
Nuevo talento español exportado
El mejor central de la pasada temporada en la Liga Plenitude ASOBAL acabó aceptando el ofrecimiento del conjunto helvético que podría pensar en él como posible sustituto -en caso de que se confirme su marcha- del "Hispano" Joan Cañellas, hasta ahora director de juego del Kadetten.
"Es un orgullo que hayan podido pensar en mi para que aporte la experiencia y el juego que he mostrado en ASOBAL, aunque creo que tenían claro que buscaban un jugador español quizá para dar el estilo y el sello que tenemos", comentó.
En este sentido reconoce que el protagonismo que puede ofrecerle el Kadetten le supone "no tanto un vértigo como una motivación extra para intentar sacar lo mejor como jugador".
Castro vivirá en Suiza su tercera experiencia europea después de su primer paso, en dos ocasiones, por Francia, primero en las filas del US Créteil y, más recientemente, antes de recalar de nuevo en su tierra, en el Cavigal Nize, en este caso en la segunda categoría gala.
Sin embargo, el jugador leonés, de 33 años, está convencido de que afronta esta nueva etapa fuera de la competición española -ha militado en Logroño, Anaitasuna, Puente Genil y, en dos etapas en Ademar- "como un jugador más hecho, más formado, con la experiencia de todos estos años también jugando competiciones europeas en diferentes equipos", recalca.
De su nuevo destino ha recabado información de otros exademaristas como el guardameta Nacho Biosca, el lateral Ángel Montoro o el húngaro Bartok, cuyo progenitor jugó en el Ademar y que llegó también a formarse durante sus inicios en la cantera del conjunto leonés.
"La verdad es que me he encontrado un club muy profesionalizado, con todos los medios a tu alcance, con un pabellón que impresiona y, en resumen, con las condiciones para poder jugar al balonmano al máximo nivel", apunta.
Preocupado pero tranquilo con la situación de Ademar
Castro continuará, hasta final de temporada, siendo el capitán y pieza clave en un Abanca Ademar sumido en la actualidad en la incertidumbre ante los retrasos en las percepciones de algunas ayudas comprometidas, lo que al veterano jugador leonés le suscita "preocupación, pero también con la confianza de que la solidez que hay en el vestuario con un grupo muy unido va a permitir solventar la situación".
Por tanto, según su punto de vista, al conjunto que dirige Daniel Gordo le puede afectar la inestabilidad, también condicionada por el nuevo éxodo de varios jugadores al finalizar la campaña -él mismo, Casqueiro, Santista, o durante este parón Milosavljevic- pero "la unidad de una plantilla joven y con hambre de rematar bien el año puede ayudar". EFE
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