Madrid, 19 ene (EFECOM).- Las tarjetas "revolving" -o de pago aplazado- no han permanecido ajenas a las subidas de los tipos de interés en Europa y el interés medio continuó por encima del 21 % a cierre de 2023, exactamente en el 21,07 %, según los datos de la asociación Asufin.
Se trata de un porcentaje muy similar al 21,15 % de 2022, que había sido el segundo año consecutivo con subida de tipos, tras el ajuste producido entre 2019 y 2020 a raíz del fallo del Tribunal Supremo contra WiZink, una de las entidades más activas en la comercialización de este producto.
Las tarjetas "revolving" siguen siendo mucho más caras que el resto de las tarjetas de crédito. En 2022 estos plásticos eran 3,15 puntos más caros con respecto a los convencionales y en 2023, aunque se redujo, la brecha fue de 2,88 puntos, ya que el tipo medio de las de crédito era del 18,19 %.
Otra conclusión del estudio sobre las "revolving" llevado a cabo por Asufin es que estas tarjetas se encarecen por los productos que suelen llevar aparejados, como los seguros. Por ejemplo, el seguro de la tarjeta Bankinter Card Platinum encarece la TAE original de esta tarjeta del 19,99 % hasta el 27,39 %.
Estos seguros, además, encarecen la forma de pago, dado que lo que primero que se descuenta de la cuota son los intereses, pero lo segundo pasa a ser el seguro. Sólo a continuación, el remanente que queda se dirige a amortizar el capital, y con ello, disminuir la deuda, advierte Asufin.
Las dos tarjetas más caras pertenecen al mismo banco, BBVA, con intereses del 34,37 % y el 27,01 %. A continuación figura CaixaBank, con una "revolving" con una TAE del 22,42 %.
Si embargo, para Asufin es "especialmente llamativo" el caso de la "revolving" de Wizink, que experimentó la mayor subida de precios, del 19,99 % de hace un año, al 21,99 % del momento en el que la asociación recogió los datos. EFECOM
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