Una exposición homenajea a la escritora Pilar Valderrama, Guiomar, también musa de Machado

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Madrid, 15 nov (EFE).- Un total de 180 piezas componen la exposición que sobre la poeta y dramaturga madrileña Pilar de Valderrama (1889-1979), conocida como Guiomar y que fue la musa de Antonio Machado, se ha inaugurado en el Instituto Cervantes de Madrid, en la que, además de su obra creativa, se exhiben fotografías, manuscritos y otros objetos.

La secretaria general del Instituto Cervantes, Carmen Noguero, ha destacado este miércoles en la importancia de la obra de esta creadora que fue “una pionera en reivindicar la escritura de las mujeres” y autora “con nombre propio de libros importantes de la primera mitad del siglo XX”.

La exposición, que permanecerá en Madrid próximo 18 de febrero, para viajar después al centro del Instituto Cervantes de Burdeos (Francia), ha sido comisariada por Alicia Viladomat, nieta de Pilar de Valderrama, quien lleva años reivindicando la memoria de su abuela y Juan Marqués, doctor en Literatura Española por la Universidad de Zaragoza.

En la muestra se han reunido sus primeros poemarios, que inició con 'Las piedras de Horeb' (1923), así como sus iniciativas teatrales, entre la que destaca la fundación, junto con su marido, de un pequeño teatro familiar o privado que funcionó en el domicilio de ambos en la calle Pintor Rosales de Madrid entre 1929 y 1930.

La exposición explica también, en el apartado titulado 'El mar que amo: La sombra de Guiomar (1928-1939)', la amistad que mantuvo con Antonio Machado durante esos once años, hasta la muerte del poeta en el exilio.

Ella fue “la diosa, la musa” del autor sevillano, ha dicho la nieta de la autora, mientras que Juan Marqués ha aludido a la “amorosa amistad” que ambos mantuvieron, y que inspiraría a ambos poemas importantes.

Las cartas que ella le envió están desaparecidas, mientras que las que mandó Machado a la autora se encuentran en la Biblioteca Nacional. Y su libro de recuerdos 'Sí, soy Guiomar. Memorias de mi vida' no vio la luz por su propio deseo hasta 1981, dos años después de su muerte.

Entre las piezas de la exposición se encuentran casi medio centenar de libros, además de otras tantas fotografías, cartas, manuscritos (como el soneto que dedicó a Gerardo Diego) o mecanoscritos, así como pinturas, dibujos y otros objetos personales, como su máquina de escribir, abanicos, el documento de sus capitulaciones matrimoniales, una pulsera de oro o unos cubiertos de su ajuar de boda.

El comisario destacó la importancia de la correspondencia que mantuvo Valderrama con Jorge Guillén (quien fue “uno de sus confidentes más importantes”), Gerardo Diego, Gregorio Marañón, Azorín, Vicente Aleixandre, José Luis Cano, José Manuel Blecua y Rafael Cansinos Assens, entre otras figuras de la cultura española del pasado siglo. EFE

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