Miguel Velázquez lamenta que no se utilice su experiencia como campeón del mundo de boxeo

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Santa Cruz de Tenerife, 29 ago (EFE).- El que fuera dos veces campeón del mundo de boxeo, el tinerfeño Miguel Velázquez, ha lamentado que no se utilice su experiencia y ha criticado que todas las promesas que ha recibido para seguir vinculado a este deporte, no se han cumplido.

Además de dos veces campeón mundial, Velázquez lo ha sido en varias ocasiones de Europa, protagonizó junto con Pedro Carrasco el que es considerado el combate del siglo y tiene, entre otros reconocimientos, la medalla de Oro del Mérito Deportivo y la de Canarias.

No obstante, en declaraciones a EFE, lamenta que ahora lo único que hace es pasear y tomar café con los amigos. “Parece que estoy en Chipre, nadie se ocupa de mí, ni yo de nadie. Estoy perdido”, señala como resumen del momento que atraviesa.

Recuerda que han sido varias las ocasiones en las que ha expresado su deseo de ser útil al deporte al que dedicó su vida "pero una y otra vez me encuentro con promesas a las que inmediatamente sigue la falta de respuesta".

Señala que ocurrió hace varios años cuando regresó a Tenerife con el compromiso de que iba a dirigir la Escuela Insular de Boxeo, aún inexistente y en aquellos tiempos se le reconoció poniendo su nombre a una céntrica plaza de Cabo Llanos y eligiéndolo como Hijo Predilecto.

“En este momento que parece de transición ni los políticos ni los dirigentes deportivos están por la labor de nada. Lo que les pediría es que no pongan en cargos a personajillos que no sirven para nada, a representantes del fútbol cuando no se han puesto unas botas nunca, del boxeo que jamás han usado unos guantes o del tenis que no han cogido una raqueta”, señala.

Sobre la lista inmensa de reconocimientos que ha ido recopilando a lo largo de estos años dice estar muy agradecido pero considera que “a un deportista que representó a la isla también se le debe tratar de la manera adecuada".

Afirma que sus peticiones no son demasiado ambiciosas y básicamente pasan por compartir las experiencias que vivió durante décadas con las nuevas generaciones, “porque yo dejé a Tenerife en el lugar más alto en dos campeonatos del mundo, de Europa, en las olimpiadas de Japón, la isla sonó allí porque estaba yo”.

Velázquez indica que ha hecho cursos de entrenador en varias partes del mundo y llegó a formar al equipo de las Olimpiadas de Barcelona.

Su situación actual es la de un jubilado que recibe una pensión e modesta porque de lo ganado hace cincuenta años poco queda y la mayoría lo ha repartido entre sus seres queridos o se ha ido gastando con el tiempo.

Indica que en otros lugares a deportistas de su talla se les emplea como entrenadores, asesores o al menos se le otorga algún cargo representativo o protocolario lo que supone una mejora en su calidad de vida.EFE

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