Emilio Medina, horticultor y Premio Nacional de Gastronomía al Talento Joven: “El tomate bueno es de exterior y no tiene casi piel”

Este joven horticultor de Villalcázar de Sirga (Palencia) ha sido galardonado con el Premio Nacional de Gastronomía 2026 al Talento Joven

Emilio Medina, Premio Nacional de Gastronomía 2026 al Talento Joven
Emilio Medina, Premio Nacional de Gastronomía 2026 al Talento Joven (Real Academia de Gastronomía)
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Pocos hubieran apostado a que la agricultura ecológica acaparara titulares. Lo ha conseguido Emilio Medina, horticultor de Villalcázar de Sirga (Palencia) e impulsor del proyecto La Mielga. El joven palentino de 27 años ha sido galardonado con el Premio Nacional de Gastronomía 2026 al Talento Joven por su proyecto de recuperación de semillas y variedades agrícolas tradicionales y de conservación del conocimiento asociado a ellas, un premio entregado por la Real Academia de Gastronomía (RAG).

El jurado, presidido por el cocinero Dabiz Muñoz, ha valorado la singularidad y la dificultad de una iniciativa que vincula la recuperación del patrimonio agrícola con la investigación, la innovación y el desarrollo rural. “Emilio Medina encaja muy bien con el espíritu de este premio, con lo que buscamos en los candidatos. Es un proyecto difícil, diferente y coherente con lo que valoramos con este reconocimiento”, ha señalado el chef de DiverXO.

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Desde hace alrededor de una década, Medina trabaja en una huerta familiar en Tierra de Campos, donde ha reunido cientos de variedades de tomate, algunas de ellas premiadas a nivel nacional, además de legumbres, ajos y otras hortalizas. Muchas de las semillas proceden del intercambio con agricultores y personas mayores de distintos territorios, una labor que permite recuperar variedades en riesgo de desaparecer y conocimientos de la agricultura tradicional.

El horticultor cultiva, selecciona y adapta estas variedades a las condiciones de su entorno. Este año, su tomate Negro del Escorial ha sido reconocido como el mejor tomate de España en la Feria Nacional del Tomate Antiguo de Polanco. El jurado también ha destacado su capacidad para divulgar su trabajo y acercar al público la importancia de conservar las variedades tradicionales, así como su potencial para inspirar a otros jóvenes a desarrollar iniciativas vinculadas al territorio.

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La motivación de Emilio Medina nació del deseo de revivir el pasado alimentario y recuperar los sabores casi extintos. “Recuperé una tierra donde cultivaba la huerta mi bisabuelo Ponciano y mi bisabuela Erundina y me las apañé para conseguir las semillas de 1940 o 1950”, explicaba, tras ganar el premio por sus tomates, en una entrevista con la cadena COPE.

Sobre su ‘hijo’ favorito, el premiado tomate negro del Escorial, explicaba que “destaca porque tiene una acidez alta, muy equilibrada con el dulzor. Es muy carnoso y lo que más destaca, que yo creo que es lo mejor de un tomate, es que no tiene piel. Tiene una piel tan fina y tan delicada que no molesta en boca”. Sobre su producción, Emilio aseguraba que detrás hay “un trabajo constante y siempre mirando al tiempo, porque al final un tomate de calidad tiene que ser un tomate cultivado en la calle, no bajo plástico ni invernadero. El tomate bueno es de exterior”.

Sobre las diferencias entre un tomate de supermercado y los que pueden encontrarse en una huerta pequeña como la suya, Emilio afirma que “deberían llamarse de dos maneras diferentes, porque no se puede llamar tomate a dos cosas que tienen tantas diferencias”. “Para empezar, por el sabor. Estamos hablando de tomates sin sabor y tomates con una gran cantidad de sabor. Y también la piel, las semillas... Los tomates comerciales te calan la boca porque están llenos de agua. En cambio, con los que producimos en huertas, es como comer carne”.

Tomates frescos de diferentes variedades (Adobe Stock)
Tomates frescos de diferentes variedades (Adobe Stock)

Premiar la excelencia en gastronomía

Los Premios Nacionales de Gastronomía se entregan en España desde 1974 y reconocen la excelencia, el talento y la contribución de los profesionales que impulsan la gastronomía española desde distintos ámbitos. La gala de este año 2026 se celebrará el próximo 9 de noviembre en el Palacio de Congresos El Greco de Toledo, dentro del modelo impulsado por la RAG para llevar cada edición a un territorio diferente y dar visibilidad a la diversidad gastronómica española.

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