El truco para sellar las ventanas y evitar que entre el frío: la clave para ahorrar energía y dinero en invierno

Mejorar el aislamiento acústico y térmico de la vivienda se puede hacer desde el primer momento. Sellar las ventanas elimina las corrientes de aire y reduce el consumo de calefacción

Primer plano de unas manos aplicando una tira de burlete adhesivo de color blanco y beige en el marco de una ventana de PVC, con luz natural de fondo.
Cómo sellar bien las ventanas y evitar pérdidas de calor. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Con la llegada del frío, muchos hogares en España registran un aumento notable en el consumo de calefacción debido a pérdidas de calor que pasan desapercibidas. El sellado correcto de las ventanas durante su instalación es el método más eficaz para frenar estas fugas y reducir el gasto energético en los meses fríos.

Este procedimiento, habitual tanto en obra nueva como en reformas, consiste en aplicar distintos tipos de cinta en la unión entre la ventana y la pared. El objetivo es cerrar por completo el paso del aire, el frío y la humedad, lo que mejora el confort interior y evita que la calefacción trabaje de más.

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Además del ahorro económico, un buen sellado aporta beneficios adicionales como la prevención de humedades por condensación o filtraciones, y una mejora significativa del aislamiento acústico de la vivienda, un aspecto cada vez más valorado en las reformas de hogar.

Tres cintas garantizan la estanqueidad total de la ventana

Manos con guantes negros aplican una tira aislante en el borde del marco de una ventana junto a un rollo de cinta y un cúter sobre el alféizar.
El truco para sellar ventanas y ahorrar energía en casa. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El sistema de sellado se basa en la combinación de tres materiales específicos. Las cintas herméticas se colocan por el interior y el exterior del marco, mientras que la cinta expansiva se encarga de rellenar los huecos entre la ventana y la pared una vez instalada. Esta última se comercializa en dos anchos, de 54 y 74 milímetros, según las características de cada hueco.

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El proceso comienza con la nivelación de la ventana en su posición definitiva y el taladrado de los orificios de fijación. Antes de montarla de forma permanente, se retira para aplicar las cintas herméticas, que se cortan a medida con cúter o tijeras y se introducen en la ranura correspondiente del perfil.

A continuación, la cinta expansiva se pega en todo el perímetro de la ventana, con un pequeño bucle sobrante en las esquinas para facilitar su adaptación. Después se añade la cinta de sellado en el exterior y la ventana queda lista para fijarse en el hueco de forma definitiva.

El acabado final determina la eficacia del aislamiento

Una vez colocada la ventana, se retira el papel protector de las cintas herméticas y estas se pegan contra la pared. Para asegurar una adherencia correcta, se recomienda pasar un rodillo de goma con presión uniforme sobre toda la superficie, un paso que evita que queden zonas sin sellar.

Los hogares españoles situaron en el primer trimestre su tasa de ahorro en el 4,8% de su renta disponible bruta, tasa 1,6 puntos inferior a la registrada en igual periodo de 2024, cuando se situó en el 6,4%, según ha informado este lunes el Instituto Nacional de Estadística (INE). (Fuente: europapress / ebs)

El conjunto de las tres cintas ofrece una estanqueidad total frente al frío, las corrientes de aire y las filtraciones de agua. En el exterior, las cintas herméticas admiten distintos acabados: pueden enfoscarse como parte del revestimiento de fachada, cubrirse con un marco o integrarse bajo baldosas cerámicas, según el tipo de proyecto.

Este método resulta especialmente relevante para quienes planean una reforma integral o la sustitución de ventanas antiguas, ya que un sellado deficiente anula buena parte de las ventajas térmicas de los nuevos perfiles, independientemente de su calidad.

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