Iberdrola “desahucia” a los sindicatos en plena guerra por el convenio: CCOO y UGT la acusan de echarles de sus despachos

Denuncian una actuación “antisindical” de la eléctrica y de querer “tensar las relaciones laborales” mientras el convenio lleva más de 19 meses bloqueado

Ignacio Sánchez Galán, presidente ejecutivo de Iberdrola. REUTERS/Vincent West/File Photo
Ignacio Sánchez Galán, presidente ejecutivo de Iberdrola. REUTERS/Vincent West/File Photo
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Iberdrola ha comunicado a las secciones sindicales de la compañía su intención de retirarles los despachos que ocupan desde hace décadas, una decisión que CCOO y UGT enmarcan en el conflicto abierto con la dirección por la negociación del convenio colectivo. Los sindicatos denuncian que la eléctrica alega necesidades de espacio pese a disponer de edificios con miles de metros cuadrados y aseguran que la compañía no está ofreciendo alternativas para reubicarles.

La representación sindical considera que la medida supone un nuevo episodio de la escalada de tensión que se vive en la compañía desde que las organizaciones rechazaron la última propuesta de convenio planteada por la dirección. CCOO y UGT sostienen que Iberdrola pretende modificar las condiciones de los sindicatos y denuncian una estrategia que, a su juicio, busca debilitar su actividad dentro de la empresa.

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Según señalan los sindicatos en un comunicado, la dirección de Recursos Humanos les ha informado de su intención de aplicar una modificación sustancial de condiciones a las organizaciones sindicales. Para CCOO y UGT, se trata de “una muestra más de su mala fe negociadora” y de una actuación que se suma a otras decisiones adoptadas desde que se rompieron las negociaciones.

Subida salarial del 1,25% frente a una inflación del 4,9%

El conflicto por el convenio colectivo se prolonga ya durante más de 20 meses. En julio, la dirección dio un ultimátum a los representantes de los trabajadores con una última propuesta que fue rechazada por los sindicatos. Tras ello, Iberdrola decidió suspender sine die las negociaciones, pese a que la parte social defendía la continuidad del diálogo.

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El vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, junto a sus homólogos de Alemania, Italia, Austria y Portugal han enviado una carta a la Comisión Europea solicitando la creación de un nuevo impuesto sobre los beneficios de las empresas energéticas tras el conflicto en Oriente Próximo. "Los ministros Markus Marterbauer, Joaquim Miranda Sarmento, Lars Klingbeil, Giancarlo Giorgetti y yo preguntamos la Comisión Europea explorar un instrumento de solidaridad temporal para que las empresas energéticas contribuyan con los beneficios extraordinarios obtenidos durante la guerra y alivien la carga sobre los consumidores y contribuyentes", ha publicado el ministro Cuerpo a través de su red social 'X' este sábado. (Fuente: Comisión Europea/La Moncloa/DPA/Europa Press)

Desde entonces, según CCOO y UGT, se han sucedido diferentes actuaciones contra las organizaciones sindicales. La última de ellas es el desalojo de los despachos que los sindicatos mantienen desde hace décadas, vinculados a los acuerdos de representación recogidos en el convenio para la gestión de las relaciones laborales.

Uno de los principales puntos de fricción es el incremento salarial planteado por la compañía. Después de 19 meses de negociación, Iberdrola propone una subida del 1,25% anual para el periodo 2026-2028. Los sindicatos consideran insuficiente la oferta en un contexto en el que el IPC se sitúa actualmente en el 4,9%.

Un incremento por debajo del acuerdo interconfederal

La comparación con la inflación se ha convertido así en uno de los argumentos centrales de la disputa. CCOO y UGT también denuncian que la propuesta de Iberdrola para 2025 se queda por debajo de lo establecido en el Acuerdo Interconfederal de Negociación Colectiva: frente al 3% recomendado por este acuerdo, la compañía plantea un incremento salarial del 0,7%.

Torres de Iberdrola.
Torres de Iberdrola.

A este conflicto se suma ahora la decisión sobre los espacios sindicales. CCOO y UGT consideran que la compañía está utilizando la reorganización de sus instalaciones para “desahuciarlas y tensar las relaciones laborales”, en lugar de buscar una solución alternativa que permita mantener los despachos de representación.

Los sindicatos también vinculan la situación con el reciente anuncio del fichaje de una nueva responsable jurídica por parte de Iberdrola. A su juicio, la incorporación podría estar relacionada con la preparación de la compañía ante el escenario judicial que prevén como consecuencia del conflicto laboral.

CCOO y UGT califican de “lamentable” que la dirección haya optado por intensificar la confrontación con las organizaciones sindicales en el año en que Iberdrola cumple 125 años de historia. Los sindicatos critican además el papel desempeñado por el departamento de prensa de la compañía, al que acusan de actuar como “ariete” mediante comunicados que consideran “victimistas”.

El enfrentamiento llega en un momento en el que Iberdrola mantiene unos elevados resultados económicos. Los sindicatos recuerdan que la eléctrica obtuvo más de 6.200 millones de euros de beneficio y cuestionan que, en este contexto, la compañía plantee una subida salarial del 1,25% mientras la inflación alcanza el 4,9%.

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