Adiós a los pinchazos en los dedos para medir el azúcar: llega a las farmacias de España el primer dispositivo “sin aguja y sin dolor” para pacientes con diabetes

Investigadores andaluces han creado el primer dispositivo no invasivo para medir la glucosa con una seguridad y eficacia clínica extraordinarias

Una paciente de diabetes se mide los niveles de azúcar en sangre (Magnific)
Una paciente de diabetes se mide los niveles de azúcar en sangre (Magnific)
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Los pacientes de diabetes tipo 2 pueden estar cerca de despedirse de los molestos pinchazos. La Universidad de Sevilla y la empresa tecnológica andaluza Igluco Tech acaban de presentar un nuevo dispositivo no invasivo que mide la glucosa en sangre sin necesidad de pinchazos, el primero del mundo en obtener la certificación bajo el Reglamento Europeo de Productos Sanitarios que verifica su seguridad y eficacia clínica.

El producto que pretende revolucionar el control de la diabetes ya se encuentra disponible en 15.000 farmacias de toda España y su patente está registrada en 14 países tras el éxito de los resultados. Su validación clínica, con glucómetro de referencia, demostró que el 99,01 % de los resultados se situaba dentro de las zonas de seguridad clínica.

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La certificación que expide la Unión Europea en materia de productos sanitarios es una de las más exigentes del mundo y “más complejas” de conseguir, subraya Pedro Luis Navarro, CEO de la tecnológica, en declaraciones recogidas por EFE. “En el mercado hay muchos dispositivos que miden la glucosa pero no aportan certificación clínica ni validación, por lo que las personas desconfían”, ha dicho Navarro, quien celebra que la salida al mercado del dispositivo “pone fin a muchos años de trabajo”.

Cómo funciona este nuevo dispositivo para el control de la diabetes

El funcionamiento de este innovador medidor de la glucosa es muy sencillo: el paciente introduce el dedo, el dispositivo analiza la interacción de la luz infrarroja con su sangre y el resultado aparece en cuestión de segundos en el teléfono móvil. Todo ello “sin aguja, sin necesidad de emplear una tira reactiva y sin dolor”, ha resumido Alberto Navarro, responsable de Operaciones de Glucube.

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Una vez que el dispositivo analiza los datos, estos quedan sincronizados en la nube a través de una aplicación del teléfono y se pueden compartir con el profesional médico. Además, puede añadirse información sobre alimentación o el ejercicio realizado en caso de ser necesario.

La importancia de medir la glucosa

Mariola Méndez, especialista en Endocrinología y Nutrición del Hospital Virgen Macarena, ha subrayado la relevancia de controlar los niveles de glucosa, especialmente durante las primeras etapas de la diabetes, cuando la ausencia de síntomas puede dificultar su detección. En este sentido, ha señalado que se trata de una fase en la que los pacientes “no se quieren pinchar”. “Vienen con analíticas pero sin controles continuos, por lo que la evolución no se ve de forma completa”, ha explicado la doctora, quien también ha señalado que la calidad de vida de estos pacientes “viene demandando el monitorizarse sin necesidad de un pinchazo”.

Por su parte, su homólogo del Hospital Virgen del Rocío, Alfonso Pumar, ha alertado sobre las consecuencias que puede tener un “no buen control” de los datos. A su juicio, contar con esta herramienta “va a servir al paciente, además de para tener información, para aprender e implicarse en el buen control de la enfermedad”.

Daniel López Rosetti - Diabetes

Una década de investigación detrás de este avance

Javier Reina, investigador del Grupo de Ingeniería Biomédica de la Universidad de Sevilla (US), ha explicado que el proyecto se inició hace una década con la finalidad de desarrollar dispositivos inteligentes vinculados a una medicina “inclusiva, sostenible, personalizada y accesible para el público en general”.

“El reto de poder medir la glucosa era un problema muy serio y ocupaba a la comunidad científica hace décadas”, ha destacado Reina. El investigador ha añadido que entonces no existía una solución disponible en el mercado y que era “complicado” disponer de una tecnología que pudiera contar con “valoración clínica y certificación”.

Fue en enero de 2019 cuando la Universidad de Sevilla protegió el conocimiento generado por el grupo de investigación, registrando la patente nacional de este sistema de medición no invasiva, tal y como ha precisado Monserrat Arista, vicerrectora de Investigación de la US, que ha destacado la alianza entre universidad, sanidad pública y empresa tecnológica.

*Con información de EFE

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