El cajón debajo del horno: el error que todos cometemos al usarlo para guardar sartenes (y para qué sirve realmente)

Ese compartimento puede ser tres cosas distintas según el modelo, y cada una tiene una función específica que no debe intercambiarse con las otras.

Un paño de cocina blanco con un patrón de rayas azules cuelga de la barra del tirador de un horno de acero inoxidable. El horno tiene una puerta de cristal oscura.
(Imagen Ilustrativa Infobae)
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El cajón ubicado debajo del horno no es, en la mayoría de los casos, un espacio de almacenamiento genérico, aunque así lo usan millones de personas en todo el mundo. Guardar ahí trapos de cocina, manuales de instrucciones o utensilios de plástico puede dañar esos objetos e incluso representar un riesgo, según advierten expertos en electrodomésticos.

La confusión tiene una raíz sencilla: ese compartimento puede ser tres cosas distintas según el modelo del horno, y cada una tiene una función específica que no debe intercambiarse con las otras.

El cajón calentador

En los modelos más modernos, el cajón inferior es un cajón calentador (warming drawer). Su propósito es mantener los alimentos a temperatura adecuada mientras se termina de preparar el resto de los platos, de modo que todo llegue a la mesa caliente al mismo tiempo. Se identifica con facilidad: el panel de control del horno tiene un botón o selector etiquetado como “warming” o “calentador”, con opciones de temperatura.

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El asador o broiler

En muchos hornos de gas más antiguos, el cajón inferior es en realidad un asador (broiler). A diferencia de los otros dos tipos, este genera calor directo e intenso y sirve para dorar superficies, gratinar quesos o tostar. Se reconoce porque tiene el aspecto de una bandeja retráctil, más que de un cajón profundo. Almacenar cualquier objeto en este compartimento supone un peligro real, ya que alcanza temperaturas muy elevadas en pocos minutos.

El cajón de almacenamiento

El tercer tipo es el único pensado para guardar objetos: el cajón de almacenamiento propiamente dicho. Suele ser más profundo que los otros dos y no cuenta con ningún control de temperatura en el panel del horno. Aun así, no todo tiene cabida en él.

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Dado que se encuentra justo debajo del horno, el cajón absorbe calor residual cada vez que el electrodoméstico está en uso. Por eso, solo deben guardarse ahí utensilios de cocina resistentes al calor, como sartenes y ollas. Quedan excluidos los paños de cocina, el papel, los plásticos, los libros de recetas, los manuales y cualquier material inflamable o que pueda deformarse con el calor. El hierro fundido es especialmente apto para este espacio: el calor residual ayuda a mantenerlo seco y previene la oxidación.

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Cómo identificar qué tipo de cajón tiene su horno

La forma más directa de saberlo es consultar el manual del fabricante. A falta de ese documento, el panel de controles del horno ofrece la respuesta: si hay un botón o selector con ajustes de temperatura para el cajón, se trata de un calentador; si el compartimento tiene aspecto de bandeja y el horno es de gas antiguo, probablemente sea un asador; si es un espacio profundo sin ningún control asociado, es de almacenamiento.

Es recomendable no asumir que un cajón calentador puede funcionar como almacenamiento cuando no está encendido. Incluso en reposo, su diseño y materiales no están pensados para soportar el peso y la fricción constante de ollas y sartenes.

Una precaución aplica para todos los tipos: al retirar cualquier objeto del cajón mientras el horno esté en uso, conviene hacerlo con guantes o manoplas, ya que las piezas metálicas almacenadas pueden estar calientes al tacto.

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