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Sarah Ferguson se refugia en la casa de su difunta expareja, Paddy McNally: una villa en los Alpes suizos y una posible herencia de millones euros

El empresario falleció el pasado 22 de julio y la exduquesa de York ha decidido pasar el verano lejos de Inglaterra

Sarah Ferguson y Paddy McNally (Grosby)
Sarah Ferguson y Paddy McNally (Grosby)
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Sarah Ferguson ha vuelto a ser noticia tras meses fuera del foco público. Según ha revelado el Daily Mail, la exduquesa de York estaría refugiada en la villa de su difunto exmarido Paddy McNally, ubicada en Verbier, Suiza. La información, difundida por el experto en la realeza británica Richard Kay, sugiere que Ferguson habría elegido este exclusivo enclave alpino para pasar el verano, alejándose de la atención mediática y buscando tranquilidad en un entorno conocido.

El nombre de Sarah Ferguson, de 66 años, llevaba tiempo ausente de los titulares. Su última aparición pública se remonta a diciembre de 2025, cuando fue fotografiada camino al bautizo de Athena, la segunda hija de su hija Beatriz. Desde entonces, no se han registrado nuevas imágenes ni declaraciones directas de Ferguson. Este silencio, sumado a los comentarios de expertos y a la reciente muerte de McNally, ha alimentado las especulaciones sobre su paradero y el motivo de su retiro temporal.

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La villa en Verbier, según Richard Kay en el pódcast Palace Confidential, sería un lugar ideal para el aislamiento. Kay explicó al Daily Mail que Verbier, fuera de la temporada de esquí, ofrece un ambiente apacible y poco concurrido, lo que lo convierte en el sitio perfecto para quienes buscan desconectar. “Tiene sentido, porque estos lugares tienen un ambiente completamente diferente en verano. No están llenos de británicos esquiando”, afirmó el experto, refiriéndose al reducido número de visitantes y a la serenidad del entorno montañoso.

La relación entre Ferguson y McNally

Sarah Ferguson y Paddy McNally mantuvieron una relación sentimental entre 1982 y 1985. Su historia comenzó precisamente en Verbier, donde Ferguson trabajaba como niñera de los dos hijos de McNally tras el fallecimiento de su esposa. Aunque su relación amorosa finalizó, ambos conservaron un fuerte vínculo de amistad durante décadas. La conexión entre ellos no se limitó al aspecto personal: McNally puso a disposición de Ferguson y sus hijas varias propiedades en Europa, facilitando espacios de descanso y privacidad lejos de la presión mediática.

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El fallecimiento de McNally, ocurrido el 22 de julio a los 88 años tras una larga enfermedad, marcó el final de una etapa en la vida de Ferguson. La relación de cercanía y mutuo apoyo fue reconocida por la propia Ferguson en ocasiones previas, describiendo a McNally como una figura de mentor, alguien a quien recurría en busca de consejo por su experiencia vital. Este lazo, según expertos, justifica que Ferguson haya elegido la villa de Verbier como refugio tras la muerte de su amigo y expareja.

Especulaciones sobre herencia y su apoyo económico

El legado económico de Paddy McNally ha sido objeto de debate tras su fallecimiento. Su fortuna, estimada en aproximadamente 702.000 millones de euros, provino en gran parte de la venta de su empresa Allsport Management, dedicada a servicios de hospitalidad en la Fórmula 1.

Apoyo económico de Sarah Ferguson. ( Europa Press)
Apoyo económico de Sarah Ferguson. ( Europa Press)

A raíz de su muerte, surgieron rumores sobre la posibilidad de que Sarah Ferguson fuese beneficiaria de parte de la herencia. Sin embargo, el especialista Richard Kay consideró improbable que Ferguson figure en el testamento de McNally. “Se ha especulado mucho con la posibilidad de que Paddy le haya dejado parte de sus millones de libras; no estoy seguro de que eso vaya a suceder”, señaló Kay en declaraciones recogidas por el Daily Mail. Añadió que McNally habría mostrado generosidad con Ferguson durante su vida, facilitándole apoyo económico sin necesidad de esperar un legado formal.

La relación de Ferguson con McNally, caracterizada por la confianza y el respaldo personal, se ha reflejado en el uso que ella hace ahora de la villa de Verbier. El entorno tranquilo de los Alpes suizos, alejado del bullicio y la exposición mediática, brinda a Ferguson la oportunidad de sobrellevar el duelo y mantener la discreción que ha buscado en los últimos meses.

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