
La jubilación suele percibirse como un horizonte lejano, especialmente durante los primeros años de la vida laboral. Sin embargo, los expertos coinciden en que esperar demasiado para planificar el retiro puede traducirse en una pérdida de bienestar difícil de corregir cuando se acerca el final de la carrera profesional. Si la treintena es el momento idóneo para empezar a ahorrar, la década de los cuarenta representa el verdadero punto de inflexión para construir una jubilación con garantías.
La explicación es sencilla. A esa edad, muchas personas ya han consolidado su trayectoria profesional, disfrutan de una mayor estabilidad económica y disponen, al menos sobre el papel, de una mayor capacidad de ahorro. También cuentan todavía con un horizonte de entre dos y tres décadas antes de abandonar el mercado laboral, un periodo suficiente para aprovechar el efecto de la inversión y del interés compuesto, señalan expertos del Instituto BBVA de pensiones.
PUBLICIDAD
La planificación financiera deja así de ser un ejercicio teórico para convertirse en una necesidad práctica. El principal activo de quien comienza a organizar su jubilación a los 40 sigue siendo el tiempo. Cada año que se retrasa esa decisión reduce el margen para acumular patrimonio y obliga a realizar un esfuerzo económico mucho mayor en el futuro.
El primer paso es calcular cuánto dinero hará falta
El error más frecuente, a juicio de los expertos, consiste en ahorrar sin un objetivo definido. Los especialistas recomiendan empezar por elaborar un presupuesto realista de la futura jubilación. La primera pregunta no es cuánto dinero se puede ahorrar cada mes, sino cuánto será necesario para mantener el nivel de vida deseado cuando desaparezca el salario.
PUBLICIDAD
Ese cálculo exige imaginar cómo será esa nueva etapa. No tendrá el mismo coste una jubilación centrada en los viajes o en actividades de ocio que otra orientada a una vida más tranquila. También habrá gastos que desaparecerán, como una hipoteca ya amortizada o los costes asociados a hijos dependientes, mientras que otros, como la asistencia sanitaria o determinados cuidados, podrían aumentar con el paso del tiempo.
Otro elemento imprescindible es la inflación. El poder adquisitivo disminuye con los años y cualquier planificación que ignore ese factor corre el riesgo de quedarse corta. Un presupuesto elaborado con valores actuales puede resultar insuficiente dentro de dos décadas si no incorpora esa pérdida progresiva del valor del dinero.
PUBLICIDAD
Enrique Devesa, investigador del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE), nos explica cómo la pensión que cobran los jubilados en España es un 60% más de lo que han cotizado a la Seguridad Social.
La pensión pública no siempre bastará
El segundo paso consiste en conocer cuál será previsiblemente la pensión pública. En España, continúa siendo la principal fuente de ingresos durante la jubilación y representa, de media, más del 80% del salario previo al retiro para un trabajador con ingresos medios. Sin embargo, los expertos recuerdan que esa cobertura no garantiza mantener el mismo nivel de vida en todos los casos.
La situación resulta especialmente delicada para quienes perciben salarios elevados, han desarrollado carreras laborales irregulares o acumulan periodos sin cotización. También para muchos trabajadores autónomos que durante años eligieron cotizar por bases mínimas muy alejadas de sus ingresos reales.
PUBLICIDAD
Por ese motivo, los especialistas aconsejan realizar simulaciones periódicas mediante las herramientas disponibles para estimar la futura pensión y conocer con antelación cuál será la diferencia entre los ingresos públicos previstos y las necesidades económicas reales durante el retiro.
El ahorro periódico sigue siendo la estrategia más eficaz
Una vez identificada esa diferencia, el siguiente objetivo consiste en cubrirla mediante ahorro privado. La recomendación más repetida por los expertos pasa por automatizar aportaciones periódicas en lugar de esperar a disponer de grandes cantidades de dinero.
PUBLICIDAD
La constancia suele resultar más efectiva que las aportaciones puntuales. Destinar todos los meses una cantidad fija a productos de ahorro e inversión permite construir patrimonio de forma progresiva y reduce el impacto de las oscilaciones de los mercados financieros. Además, esa disciplina facilita incrementar el esfuerzo conforme aumentan los ingresos a lo largo de la vida laboral.
Los planes de pensiones siguen siendo uno de los instrumentos más conocidos, aunque no el único. Fondos de inversión, planes individuales de ahorro sistemático o seguros de ahorro aparecen también entre las alternativas recomendadas para diversificar el patrimonio destinado a la jubilación.
PUBLICIDAD

Invertir con equilibrio y reducir el riesgo con el tiempo
La estrategia de inversión también debe evolucionar con la edad. A los 40 todavía queda un largo recorrido por delante, lo que permite mantener una exposición significativa a activos con mayor potencial de rentabilidad, como la renta variable. Sin embargo, los expertos consideran que es el momento adecuado para comenzar una transición gradual hacia carteras más equilibradas.
La recomendación habitual sitúa entre el 60% y el 70% de la inversión en activos de crecimiento, complementados con productos más conservadores que reduzcan la volatilidad. Ese equilibrio deberá modificarse progresivamente conforme se acerque la denominada “ventana de jubilación”, comprendida aproximadamente entre los 55 y los 67 años.
PUBLICIDAD
Aun así, abandonar completamente la inversión en bolsa tampoco suele considerarse aconsejable. La esperanza de vida continúa aumentando y muchas personas pasarán dos o tres décadas jubiladas. Mantener una parte del patrimonio invertida en activos capaces de superar la inflación puede resultar determinante para conservar el poder adquisitivo durante todo ese periodo.
Un cambio de mentalidad antes de que sea tarde
La principal conclusión de los expertos de BBVA es que la planificación financiera no debe comenzar cuando la jubilación está próxima, sino cuando todavía existe margen para tomar decisiones. Retrasar el ahorro unos pocos años obliga después a realizar aportaciones mucho mayores para alcanzar el mismo objetivo.
PUBLICIDAD
Los 40 años representan, por tanto, una frontera simbólica entre la preocupación y la acción. Elaborar un plan financiero, calcular la futura pensión pública, establecer un sistema de ahorro constante y revisar periódicamente la estrategia de inversión son los cuatro pilares sobre los que construir una jubilación más tranquila a juicio de los expertos.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
La Unión Europea alerta de los problemas de corrupción en España y de la excesiva duración de los procesos judiciales
El borrador del informe de Estado de Derecho de la UE de 2026 destaca las medidas anticorrupción impulsadas por el Gobierno, pero advierte de problemas persistentes
Gonzalo Bernardos, economista: “Los jóvenes y las familias son ahora el verdadero motor de la compra de viviendas”
El profesor de Economía de la Universitat de Barcelona sostiene que el encarecimiento del alquiler está empujando a la clase media a adquirir casas, mientras el segmento de alto standing pierde impulso en las grandes capitales

Resultados ganadores del Super Once del Sorteo 4
Juegos Once publicó la combinación ganadora del sorteo 4 de las 17:00 horas. Tenemos los números ganadores aquí mismo.

La sanción que sufrieron Rodri y Morata y que podría afectar a la final del Mundial 2026 contra Argentina: “Gibraltar es español”
La FIFA prohíbe expresamente los mensajes políticos en sus partidos

La Junta Electoral Central pide acreditar el arraigo de los nacionalizados por la ‘ley de nietos’ para asignarles circunscripción electoral
El órgano superior de la Administración electoral pide a la Oficina del Censo Electoral más información sobre esta disposición dentro de la ley de Memoria Democrática


