París retrasa la celebración del Orgullo por las altas temperaturas: la policía cancela eventos multitudinarios y prohíbe el alcohol en la calle

Francia atraviesa una ola de calor inédita en el país que ha provocado multitud de incidencias

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50 aniversario marchas del orgullo gay lgtb
Varias personas sostienen carteles que dicen "La homofobia es machismo" (2L) y "Gay, ok" mientras participan en la marcha anual del Orgullo Gay, la marcha de visibilidad homosexual, bisexual y transgénero que tuvo lugar el 27 de junio de 2015 en París. (AFP PHOTO / MARTIN BUREAU) zzzz

La Marcha del Orgullo de París ha sido cancelada este fin de semana a petición de la policía local como medida preventiva por la ola de calor que vive el país. El episodio de altas temperaturas, inédito en Francia, ha provocado 40 muertes por ahogamientos, el cierre de escuelas y la cancelación de parte del tráfico ferroviario.

“La responsabilidad del prefecto es garantizar la protección de las personas”, ha explicado a BFMTV la portavoz de la Prefectura de Policía, Hélène Denéchère, quien ha justificado su decisión por el fuerte aumento de la presión sobre los servicios de emergencia. Según ha indicado al medio galo, los bomberos de París han duplicado sus intervenciones diarias y las llamadas al teléfono de emergencias han aumentado un 50%, mientras los hospitales se encuentran ya saturados.

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Los organizadores de la manifestación habían reforzado los dispositivos de seguridad y asistencia sanitaria, pero estas medidas no han sido suficientes para las autoridades, que han preferido retrasar su celebración. “Todo lo que podamos impedir, debemos hacerlo para evitar llegar a una situación de colapso del sistema sanitario y de los servicios de emergencia”, ha afirmado Denéchère.

Además de la marcha del 27 de junio, la capital gala ha cancelado el festival de música Solidays, que reúne cada año a cientos de miles de personas. Otras muchas citas multitudinarias también han sido suspendidas en distintos puntos de Francia por el mismo motivo, como la Marcha del Orgullo de Lyon, aplazada hasta septiembre por las previsiones de temperaturas cercanas a los 40 grados.

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Sin alcohol para combatir el calor

Una terraza en París, en una fotografía de archivo. (EFE/EPA/MOHAMMED BADRA)
Una terraza en París, en una fotografía de archivo. (EFE/EPA/MOHAMMED BADRA)

La cancelación de la marcha del Orgullo se une a la prohibición del consumo y la venta de alcohol a partir de las 18:00 horas y las 7:00 horas durante el fin de semana. “Como saben, el alcohol expuesto a la luz solar directa tiene efectos devastadores que provocan que nuestros bomberos y paramédicos tengan que intervenir cuando otras personas podrían necesitarlos”, explicó Patrice Faure, director de Gabinete de la Presidencia Francesa, a los medios la pasada semana.

La prohibición se instauró el 20 de junio, víspera de la popular Fiesta de la Música, para todos los departamentos que se encontraban en alerta roja, y continuará este fin de semana con el objetivo de prevenir incidentes como desmayos o deshidratación.

Un fin de semana más, el consumo y venta de alcohol estarán prohibidos en París a partir de las 18:00 horas y hasta las 7:00 horas del día siguiente. La norma plantea excepciones, como el consumo en terrazas de restaurantes y establecimientos de bebida, pero sí a la venta ambulante y en supermercados, o al consumo en la vía pública.

Una falta de preparación frente al cambio climático

La organización de la Marcha del Orgullo ha lamentado la suspensión del evento y ha asegurado que acatará la decisión. Su copresidente, Alexandre Schon, ha considerado que la medida evidencia una falta de preparación de las autoridades ante el cambio climático y ha defendido que “la libertad de manifestarse queda obstaculizada de alguna manera” con esta medida. El colectivo trabajará para poder celebrar la marcha en septiembre.

Mientras, el Gobierno insiste en que la situación sigue especialmente delicada por la ola de calor. El primer ministro Sébastien Lecornu ha recordado este viernes que, aunque el panorama permanece “bajo control”, preocupa especialmente la presión sobre los hospitales. En ese sentido, ha señalado que, aunque la ola de calor comience a remitir este fin de semana, sus efectos “no serán inmediatos” en los hospitales. Por ese motivo, ha pedido mantener las restricciones y recomendaciones dictadas por alcaldes y prefectos.

Según Lecornu, ya se ha activado un plan especial de movilización para el sistema sanitario. No obstante, el primer ministro ha pedido “responsabilidad colectiva”. Asimismo, ha recomendado evitar la actividad física en las horas de más calor, al advertir que las asistencias tras practicar deporte agregan una presión “evitable” sobre urgencias y unidades de cuidados intensivos.

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