Àngel Llàcer se sincera en ‘El Hormiguero’ sobre su dinero, sus fiestas y el estreno de ‘Congelados’: “Todo lo que compro es para mí”

El presentador revela cómo organiza sus emblemáticas fiestas y aborda los rumores sobre su fortuna en plena promoción de su nuevo proyecto televisivo

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Llàcer abordó los rumores sobre su fortuna y relató detalles de su recuperación tras un accidente
El presentador presentó su nuevo programa ‘Congelados’ y recordó sus fiestas más emblemáticas (El Hormiguero)

Àngel Llàcer ha visitado este miércoles el programa ‘El Hormiguero’ para presentar ‘Congelados’, el nuevo espacio que próximamente conducirá en laSexta. Durante la entrevista, el presentador catalán de 52 años ha respondido de manera directa a uno de los rumores más frecuentes sobre su situación económica.

Llàcer ha aclarado que no es millonario y ha atribuido esa percepción a una razón concreta: no tiene hijos y, por tanto, no destina parte de sus ingresos a gastos familiares como extraescolares, autobuses, vacaciones o libros.

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Llàcer ha resumido esa idea con una explicación doméstica y sin rodeos: “Lo único es que no tengo hijos. Y esto es una cosa que la gente tiene que entender. Yo, todo lo que compro es para mí”. En la misma intervención ha añadido que su único gasto fijo de ese tipo es “el pienso de Monse, que es la perra”.

Fiestas, amigos y una imagen pública revisada

Ese argumento ha sido el núcleo de una conversación que ha ido mucho más allá de la promoción televisiva. El presentador también ha hablado del accidente que sufrió durante la grabación de Congelados, donde se rompió un brazo, en un momento en el que su recuperación física ya había aumentado su exposición pública tras haber estado cerca de perder una pierna.

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La publicación sitúa la respuesta de Llàcer como una rectificación de la imagen pública de hombre de gran fortuna que arrastra desde hace años. Su tesis no ha sido la de una riqueza extraordinaria, sino la de un nivel de gasto personal sin cargas familiares equivalentes a las de otras personas de su entorno.

Reveló cómo afrontó la recuperación tras su accidente durante la grabación de ‘Congelados’
Recordó la organización de su “fiesta del millón”, donde una Harley Davidson fue el premio estrella (El Hormiguero)

El propio presentador lo ha llevado después al terreno de su vida social. “Y entonces me gusta compartirlo con mis amigos”, ha afirmado, al explicar que buena parte de ese dinero lo destina a disfrutar y celebrar con la gente cercana.

Ahí encajan también sus fiestas de cumpleaños, convertidas en una seña reconocible de su personaje público. Llàcer ha recordado celebraciones como “La grande fiesta”, por sus 30 años, “La vie en rose”, por los 35, y “la fiesta del millón”, organizada al cumplir 40.

En ese último aniversario reunió a 265 personas, todas escogidas con un criterio muy preciso: que le cayeran bien. Ha explicado que entre los invitados podía haber desde amigos más cercanos hasta “la señora debajo de la churrería”, mientras que la pareja de un amigo quedaba fuera si no le caía bien.

Una fiesta con Harley Davidson y juegos para ganar la moto

La fiesta de los 40 ha sido, según ha relatado en el programa, la más aparatosa de todas. A la entrada había una Harley Davidson y el anuncio de que uno de los asistentes podría salir de allí con la moto, aunque el premio no iba a resolverse con un simple sorteo.

Llàcer ha detallado que diseñó una secuencia de pruebas para elegir al ganador. Primero organizó un test de inteligencia para seleccionar a “los 80 más listos de la fiesta”; después, una prueba de suerte con bolas doradas y negras; y más tarde dividió a los finalistas en grupos de diez para resolver un puzle.

El Hormiguero, de los programas más vistos de la televisión en España

En ese punto, ha admitido que apareció un fallo en la mecánica del juego. Los participantes se agruparon por clanes y eso provocó que unos arrastraran a otros en la derrota, hasta dejar el desenlace en diez personas, que fueron las que acabaron ganando la moto.

La conversación con Pablo Motos también ha derivado hacia su propia imagen física y la percepción de la edad. En uno de los momentos más irónicos de la entrevista, Llàcer ha descrito cómo se ve a sí mismo cada mañana: “Te miras en el espejo cada mañana pensando que eres mucho más guapo y mucho más fuerte de lo que eres, que es lo que me pasa a mí cada mañana. Porque yo pienso que soy un tío guapo. Entonces yo me miro en el espejo y veo que ni soy un chaval, ni guapo”.

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