El truco que ayuda a refrescar la habitación sin necesidad de ventilador: solo necesitas agua y una toalla

Dormir en verano puede volverse un desafío cuando el calor se instala y las noches resultan sofocantes, pero utilizar el ventilador o el aire acondicionado supone un gasto energético del que, por suerte, se puede prescindir

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El truco que ayuda a refrescar la habitación sin necesidad de ventilador: solo necesitas agua y una toalla  (VisualesIA Scribnews)
El truco que ayuda a refrescar la habitación sin necesidad de ventilador: solo necesitas agua y una toalla (VisualesIA Scribnews)

Como todos los años en estas fechas, empieza ya a hacer calor. Hay noches mejores y noches peores, pero poco a poco se hacen más que menos las que no ponen muy fácil conciliar el sueño y acaban con las sábanas húmedas de sudor. Esas noches pueden ser peligrosas para la cartera: en cualquier momento uno puede decidir que no quiere seguir dando vueltas y enchufar el ventilador, si lo tiene, por descansar algo. Pero hay una manera de refrescar una habitación sin tener que tirar de electricidad utilizando solo una toalla y un poco de agua en una habitación con ventana.

Cómo enfriar una habitación con agua y una toalla

El procedimiento es sencillo: se empapa la toalla con agua fría y se cuelga delante de la ventana abierta de la habitación que se quiere enfriar. Cuando el aire exterior entra durante la noche, atraviesa la toalla húmeda, que se enfría debido a la evaporación del agua, y el aire llega más fresco al interior.

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El principio que explica la eficacia de este truco es la evaporación. Cuando el aire caliente entra en contacto con una superficie húmeda y fría, como la toalla mojada, parte del calor se absorbe mientras el agua se evapora. Así lo explica John Lawless, especialista en calefacción de Best Heating, en una entrevista a la revista NLC. Este método no provoca una bajada drástica de la temperatura, pero puede hacer que el ambiente sea mucho más soportable, sobre todo en espacios pequeños y cerrados.

Natalia Shartova, investigadora del Instituto de Salud Global de Barcelona, habla sobre los efectos del calor.

El truco de la toalla resulta especialmente eficaz en climas secos, donde las noches suelen ser más frescas y hay brisa. La baja humedad ambiental favorece la evaporación, lo que permite que el aire que cruza la toalla consiga refrescar la habitación. En cambio, en lugares más húmedos, el método pierde eficacia porque la humedad ambiente dificulta la evaporación. Tampoco será útil en noches tropicales, ya que la temperatura exterior no cae lo suficiente.

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Este sistema presenta varias ventajas: no requiere instalación, es económico, no supone un gasto adicional en la factura de la luz y permite ventilar la estancia sin necesidad de aparatos eléctricos. Además, puede utilizarse en cualquier momento.

Además, el truco de la toalla puede combinarse con otras estrategias para mejorar la sensación térmica durante el verano. Una de las más recomendadas consiste en mantener las persianas bajadas durante el día, evitando así que el sol caliente el interior de la vivienda. También conviene aprovechar las horas más frescas, como la madrugada o el atardecer, para abrir ventanas y puertas.

Otra opción eficaz es la ventilación cruzada, que consiste en abrir ventanas situadas en lados opuestos de la vivienda para facilitar la circulación de aire y renovar el ambiente. Esta corriente puede resultar especialmente agradable en las noches de verano, cuando la temperatura exterior desciende y el aire fresco ayuda a conciliar el sueño. En suma, aunque los sistemas de climatización modernos ofrecen comodidad y resultados inmediatos, existen alternativas simples, accesibles y (sobre todo) sin coste añadido que pueden mejorar el confort térmico en casa.

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