Las sorprendentes manías culinarias del expríncipe Andrés desveladas en una nueva biografía: ciruelas pasas para desayunar y una norma tajante con el ajo

Una nueva biografía sobre los duques de York destapa las peculiares exigencias alimenticias de Andrew Mountbatten-Windsor y algunas costumbres que heredó de Isabel II

Guardar
Google icon
El expríncipe Andrés en una imagen de archivo. (REUTERS/Toby Melville)
El expríncipe Andrés en una imagen de archivo. (REUTERS/Toby Melville)

Las intimidades de la familia real británica vuelven a ocupar titulares. Esta vez, el foco está puesto en el expríncipe Andrés y en sus sorprendentes hábitos alimenticios, que acaban de salir a la luz gracias a un nuevo libro que promete remover nuevamente los cimientos de Buckingham.

El escritor y experto en realeza Andrew Lownie publica el próximo 21 de mayo Entitled: The Rise and Fall of the House of York, una obra en la que analiza el ascenso y la caída mediática de los duques de York. Y entre los detalles más llamativos del libro aparecen algunas de las estrictas normas culinarias que, según el autor, marcaban la vida diaria de Andrés y Sarah Ferguson.

PUBLICIDAD

Tal y como recoge el propio Lownie en unos extractos adelantados por HELLO!, las peticiones gastronómicas del hermano de Carlos III eran “extensas” y, en algunos casos, bastante peculiares.

Ciruelas para desayunar y ajo prohibido

“Según un funcionario que organizó una visita a un país de Oriente Medio en 2008, Andrew dejó claro ‘lo que come y lo que no come’. Escuché que le gustaban las ciruelas pasas para desayunar, y otra delegación se tomó muchas molestias para enviarlas porque no estaban disponibles localmente. Y que nunca comía ajo”, escribe Andrew Lownie en el libro.

PUBLICIDAD

La confesión no ha tardado en llamar la atención, especialmente por esa férrea prohibición del ajo. Sin embargo, lo cierto es que esta costumbre no resulta tan extraña dentro de la familia real británica.

El exduque de York, el príncipe Andrés, enfrenta a la justicia tras ser arrestado. La operación se produce después de la publicación de documentos que lo vinculan con la red de Jeffrey Epstein y sugieren que pudo compartir información sensible del gobierno británico.

Durante años se ha comentado que Isabel II evitaba por completo alimentos como el ajo o la cebolla debido al fuerte olor que dejan en el aliento, especialmente teniendo en cuenta la enorme cantidad de compromisos públicos y encuentros oficiales que marcaban su agenda.

Una teoría que incluso confirmó públicamente la reina Camila durante una aparición en MasterChef Australia en 2018. Cuando le preguntaron por los alimentos “prohibidos” en la familia real, respondió sin rodeos: “Odio decir esto, pero el ajo. El ajo es un no rotundo”.

Eugenia de York rompió la tradición familiar

Imagen de archivo del expríncipe Andrés. Chris Jackson/Pool via REUTERS/Archivo
Imagen de archivo del expríncipe Andrés. Chris Jackson/Pool via REUTERS/Archivo

Lo curioso es que no todos los miembros de la familia parecen seguir ya esta estricta norma. De hecho, Eugenia de York reconoció hace un tiempo que ella sí consume ajo habitualmente, algo que rompía claramente con las costumbres de sus padres.

La princesa lo contó durante su participación en el podcast Table Manners, donde habló con total naturalidad de la compra semanal que hace en casa junto a su familia.

“Hacemos un pedido a Waitrose cada semana y el domingo por la noche todo el mundo añade lo que quiere para que llegue el lunes por la mañana”, explicaba entre risas antes de enumerar algunos de los productos habituales de su nevera: “Pollo y salchichas, siempre. También patatas, cebolla, ajo”.

La princesa Eugenia de York y Jack Brooksbank en una imagen de archivo. (Europa Press)
La princesa Eugenia de York y Jack Brooksbank en una imagen de archivo. (Europa Press)

Sin embargo, Eugenia de York también dejó claro que en casa de sus padres las normas eran muy diferentes. “No me dejan tomar cebolla ni ajo en casa de mis padres”, confesó, asegurando que tanto el príncipe Andrés como Sarah Ferguson siguen evitando estos alimentos por “el aliento”.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD