Las dos caras del príncipe Carlos Felipe de Suecia por su 47 cumpleaños: del fantasma de Epstein a su inesperado éxito como diseñador

La primera polémica que protagonizó fue con tan solo un año y le llevó a no poder nunca convertirse en rey

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Un montaje con la bandera de Suecia y momentos clave de la vida dle prícnipe
El monarca sueco cumple 47 años. (Montaje Infobae/EFE)

Carlos Felipe de Suecia llega a su 47 cumpleaños en medio de elogios por su carrera, pero también bajo el escrutinio de la prensa internacional por el caso Epstein. Nacido el 13 de mayo de 1979, el hijo mediano de los reyes Carlos Gustavo XVI y Silvia de Suecia atraviesa 2026 convertido en un referente de la Casa Real escandinava, con una imagen pública que combina éxito profesional, carisma personal y episodios polémicos que han puesto a prueba la cohesión familiar y la tolerancia social.

La vida de Carlos Felipe comenzó con varias expectativas truncadas: fue recibido como futuro rey, hasta que una decisión parlamentaria cambió la línea sucesoria y cedió el protagonismo a su hermana Victoria. Desde entonces, el príncipe ha construido su identidad apartando los focos de la Corona y desarrollando una carrera como diseñador industrial y empresario, sin abandonar del todo la agenda real. Su historia es la de un aristócrata moderno que ha sabido reinventarse, pero que, en el último año, ha tenido que afrontar la exposición mediática por la vinculación de su esposa, la princesa Sofía de Suecia, con el entorno del magnate y pederasta Jeffrey Epstein.

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En su día a día, su vida se reparte entre los compromisos oficiales, el crecimiento de su familia y el impulso de su firma de diseño, Bernadotte & Kylberg. Carlos Felipe ha intentado mantener la serenidad y la discreción, sosteniendo a su familia en medio del foco y reafirmando su apuesta por un perfil más humano y emprendedor dentro de la realeza.

El caso Epstein y la respuesta de la princesa Sofía

La polémica más reciente que sacude a la familia real sueca tiene nombre propio: Jeffrey Epstein. La aparición de documentos y correos electrónicos vinculó a la princesa Sofía con el círculo social del estadounidense, lo que generó una ola de especulaciones y presión mediática. En febrero de 2026, la esposa de Carlos Felipe se pronunció públicamente para aclarar la naturaleza de su relación con Epstein: “Nos conocimos en un restaurante, en un ambiente social donde me presentaron, y en una proyección de cine con muchos otros. Por suerte, eso fue todo”. La princesa expresó su solidaridad con las víctimas: “Mis condolencias a las víctimas. Espero que se haga justicia”.

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El exduque de York, el príncipe Andrés, enfrenta a la justicia tras ser arrestado. La operación se produce después de la publicación de documentos que lo vinculan con la red de Jeffrey Epstein y sugieren que pudo compartir información sensible del gobierno británico.

La Casa Real sueca respaldó la versión de Sofía y negó cualquier vínculo más allá de esos encuentros sociales aislados. En un comunicado, la institución subrayó que la princesa no ha tenido contacto con Epstein en veinte años, ni recibió ayuda para su formación o visado en Estados Unidos. La aparición de su nombre en los documentos hizo que Sofía se apartara temporalmente de la agenda pública tras el nacimiento de su cuarta hija, Inés, en febrero de 2025. La familia real alegó motivos de maternidad para justificar su ausencia en eventos oficiales, aunque el debate mediático persistió.

Carrera profesional y éxito como diseñador

Mientras se mantiene alejado de la línea sucesoria, Carlos Felipe ha desarrollado una carrera en el ámbito del diseño que le ha valido reconocimiento dentro y fuera de Suecia. Tras completar sus estudios en diseño gráfico, el príncipe fundó en 2012 junto a Oscar Kylberg la agencia Bernadotte & Kylberg, una firma dedicada al diseño de productos exclusivos para marcas de prestigio escandinavo. A lo largo de los años, el estudio ha colaborado con empresas como Georg Jensen, Stelton y Hästens, y ha trabajado en proyectos de diseño de interiores y moda.

El príncipe compagina su trabajo empresarial con sus funciones institucionales. Participa en actos oficiales, representa a la Corona en eventos internacionales y apoya a sus padres en compromisos de Estado. Su habilidad para equilibrar ambas facetas refuerza su imagen, ya que ver al sueco en ámbitos como el diseño o pilotando un coche de carreras no es algo muy habitual en ninguna casa real.

Su vida personal y el peso de la sucesión

En el plano privado, Carlos Felipe ha consolidado una vida familiar junto a la princesa Sofía, con quien contrajo matrimonio en 2015. La pareja tiene cuatro hijos: Alejandro, Gabriel, Julián e Inés, cada uno con títulos de duque o duquesa de diferentes regiones suecas. El nacimiento de su hija menor en 2025 reafirmó el perfil de familia numerosa y unida.

Miembros de la realeza, incluyendo un hombre con un bebé en brazos, caminan por un pasillo con alfombra azul, flanqueados por guardias
Carlos Felipe y la princesa Sofía han atravesado grandes polémicas (Grosby)

La relación de Carlos Felipe con la línea sucesoria es motivo de análisis desde su infancia. Tras ser heredero durante los primeros meses de vida, la reforma que instauró la primogenitura absoluta en Suecia desplazó al príncipe en favor de su hermana Victoria. El propio rey ha manifestado en varias ocasiones su desacuerdo con la medida: “Mi hijo ya había nacido y de repente un cambio de leyes lo dejó sin nada, es bastante extraño”. A pesar de no tener aspiraciones al trono, Carlos Felipe se ha mantenido cercano a su familia y ha cultivado una imagen pública de optimismo, pasión por los deportes, es piloto de rallies y ha ganado campeonatos.

Su esposa, Sofía, ha enfrentado otras polémicas a lo largo de los años, desde su pasado como modelo y participante en programas de telerrealidad hasta su integración en la Casa Real. La pareja ha superado los prejuicios y se ha consolidado como una de las más queridas por la opinión pública sueca, aunque las situaciones delicadas como el caso Epstein han puesto a prueba su estabilidad.

A sus 47 años, Carlos Felipe de Suecia encarna las luces y las sombras de una monarquía en transformación: nunca será rey, pero ha dejado huella en la institución, en el mundo del diseño y en la sociedad sueca.

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