El embalse de Ourense que aspira a ser la mayor megabatería de España para almacenar energía de las renovables

La central de bombeo Conso II, con seis turbinas y 1.800 MW de potencia, aprovechará un desnivel de 689 metros entre dos embalses ya existentes para guardar el excedente de energía en horas de baja demanda

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Vista frontal de la presa del embalse de Bao. (Wikipedia)
Vista frontal de la presa del embalse de Bao, en Ourense. (Wikipedia)

Los embalses llevan décadas formando parte del paisaje español como infraestructuras de gestión de agua y producción eléctrica. Pero la transición energética les ha abierto una tercera función, y es la de grandes baterías para almacenar energía. En Vilariño de Conso (Ourense), la central de bombeo Conso II aspira a convertirse en una de las mayores instalaciones de almacenamiento hidroeléctrico de Europa. En concreto, contará con una potencia de 1.800 MW y una inversión de 1.500 millones de euros.

La planta, propiedad de Iberdrola, será completamente subterránea, a unos 500 metros de profundidad, y funcionará como una batería de agua a escala industrial. Así, acumulará la energía renovable sobrante en horas de baja demanda y la devolverá a la red cuando el consumo lo exija. La propuesta de Conso II comenzó en 2019 y arrancó con 900 MW de potencia.

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Su principio de funcionamiento es el mismo que el de cualquier central de bombeo, pero a una escala que no tiene precedentes en España. La instalación aprovechará el desnivel de 689 metros entre los embalses de Cenza y Bao, ambos ya existentes, para mover agua en dos sentidos.

Cuando la red eléctrica tiene más energía de la que puede consumir, algo cada vez más frecuente en días de mucho sol o viento, las seis turbinas reversibles de 300 MW cada una actuarán como bombas y trasladarán agua del embalse inferior al superior. Cuando la demanda suba, ese volumen de agua descenderá por las tuberías y generará energía. La producción anual rondará los 4.000 GWh, una cifra que representa cerca del 30% del consumo eléctrico de Galicia, el equivalente a la mitad de lo que generó el reactor nuclear de Almaraz II en 2024.

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¿Por qué España necesita almacenar energía renovable?

Infografía del proyecto Conso II: muestra una presa, embalses superior e inferior, y una central hidroeléctrica subterránea con tuberías conectando los depósitos.
Este diagrama ilustra el funcionamiento de Conso II, el mayor proyecto de almacenamiento hidroeléctrico de España en Ourense, con una central subterránea que aprovecha dos embalses para almacenar energía renovable. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las renovables crecen a gran velocidad, pero su carácter intermitente obliga a contar con sistemas de almacenamiento potentes. Cuando hay exceso de generación solar o eólica, esa energía se desperdicia si no hay donde guardarla. Este tipo de proyectos están diseñados, precisamente, para evitarlo, ya que equilibran la red y aprovechan la electricidad limpia que de otro modo se perdería.

Un proyecto que minimiza el impacto ambiental

Uno de los argumentos a favor de Conso II es que se apoyará en infraestructuras ya existentes, lo que reduce la intervención sobre el territorio. Las conexiones entre los embalses de Cenza y Bao se realizarán mediante galerías subterráneas, una solución pensada para minimizar el impacto en el entorno, especialmente en una zona integrada en la Red Natura 2000.

Pero la complejidad técnica del proyecto es considerable. Entre 2021 y 2022 se realizaron sondeos geológicos adicionales para detectar posibles problemas derivados de fallas y zonas de debilidad en el subsuelo. Los informes concluyeron que la infraestructura es viable, pero recomendaron seguir profundizando en los estudios antes de iniciar las obras. Para ello, se plantea la construcción de una galería específica de investigación que analice el comportamiento del terreno en detalle.

Partes de una central hidroeléctrica de bombeo. (Iberdrola)
Partes de una central hidroeléctrica de bombeo. (Iberdrola)

Las condiciones que exigen antes de ponerlo en funcionamiento

Sin embargo, la compañía propietaria mantiene cierta prudencia y no tomará la decisión definitiva de inversión hasta tener garantizadas dos cuestiones. La primera, una concesión hidroeléctrica suficientemente amplia y, segundo, un marco claro de pagos por capacidad que haga viable el proyecto. El contexto regulatorio será, por tanto, determinante para que Conso II salga adelante.

Aun así, Iberdrola en un comunicado habla de crear “la gran despensa de energía limpia de la península ibérica”, con capacidad para abastecer a miles de hogares y aprovechar la producción renovable en horas de baja demanda. Se llegó a plantear comenzar las obras el año pasado, pero los permisos no llegaron a tiempo.

España necesita soluciones de almacenamiento a gran escala si quiere seguir aumentando la cuota de renovables sin comprometer la estabilidad del sistema. Este tipo de proyectos, al final, dejan de ser una opción para convertirse en una necesidad.

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