Las tres costumbres que marcan el 8 cumpleaños del príncipe Louis: de la curiosa tradición de Lady Di a la tarta especial de Kate Middleton

El benjamín del príncipe Guillermo y Kate Middleton celebra este 23 de abril su octavo aniversario

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Los príncipes de Gales, Guillermo y Kate, con sus hijos George, Charlotte y Louis, en Petra para la felicitación de Navidad en 2021 (KENSIGTON PALACE).
Los príncipes de Gales, Guillermo y Kate, con sus hijos George, Charlotte y Louis, en Petra para la felicitación de Navidad en 2021 (KENSIGTON PALACE).

Este 23 de abril, el príncipe Louis cumple ocho años. El hijo menor de Kate Middleton y el príncipe Guillermo, que se ha convertido en el miembro más carismático de la familia real gracias a su naturalidad, celebra su gran día rodeado de tradiciones, algunas de ellas iniciadas por Diana de Gales.

En una fecha tan señalada para la familia del hijo de Carlos III, la jornada está marcada por tres rituales familiares inamovibles, y el primero de ellos sitúa a la futura reina de Inglaterra entre harinas y glaseados en el silencio de la noche. Kate Middleton ha confesado en diversas ocasiones que ella misma se encarga de preparar la tarta de cumpleaños de sus tres hijos: George, Charlotte y Louis. Lejos de encargar pasteles de alta gama a reposteros de renombre, la exduquesa de Cambridge encuentra en el horneado una forma de conectar con la maternidad más tradicional. Sin embargo, su método tiene una peculiaridad: el horario.

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(@dukeandduchessofcambridge)

“Me encanta hacer el pastel. Se ha convertido en una especie de tradición que me quede despierta hasta medianoche con cantidades ingentes de masa y glaseado, y siempre preparo demasiado, pero me encanta”, confesó la propia Kate en un programa especial de la BBC. Así, mientras el resto del palacio duerme, la princesa dedica las primeras horas del 23 de abril a dar forma al dulce que Louis descubrirá al despertar.

La tradición iniciada por Lady Di

La segunda tradición es, quizás, la más curiosa y la que más carcajadas (y algún que otro suspiro de frustración) provoca en Adelaida Cottage. Tiene su origen en la princesa Diana de Gales y en su particular forma de entender los regalos para los niños de su entorno. Julia Samuel, madrina de George e íntima amiga de la recordada Lady Di, reveló en un pódcast que Diana solía regalar a los hijos de sus amigos juguetes extremadamente ruidosos y complicados de montar. El objetivo era doble: asegurar la diversión máxima del pequeño y provocar un divertido quebradero de cabeza a los padres. Julia Samuel ha decidido mantener viva esta llama con los hijos de Guillermo.

Diana de Gales con los príncipes Guillermo y Enrique en la década de los 80
Diana de Gales con los príncipes Guillermo y Enrique en la década de los 80

“Le hago a él lo que Diana nos hizo a nosotros, darle juguetes imposibles, que son realmente ruidosos y que requieren mucho trabajo para montarlos”, deslizó Samuel. Esto se traduce en que el príncipe Guillermo deba pasar días encajando piezas y mecanismos que, una vez listos, emiten luces y sonidos incesantes. Es un reto que une a la familia: “Le hace reír, también hace reír a George”, añadió Julia, describiendo la escena del heredero al trono enfrentándose a las instrucciones de montaje.

El esperado posado fotográfico

La tercera costumbre es el esperado posado fotográfico. Kate Middleton, fotógrafa aficionada, suele ser la autora de las imágenes que distribuye el Palacio de Kensington. No obstante, en los últimos años, estas instantáneas se miran con lupa. Tras el incidente de 2024, cuando una imagen del Día de la Madre fue retirada por las agencias debido a retoques digitales, la princesa tuvo que entonar el mea culpa. Desde aquel episodio, cada nueva foto de los niños reales se analiza como si fuera un documento de Estado.

A pesar de la celebración, el papel de Guillermo y Kate como Príncipes de Gales está siendo cuestionado en los últimos meses. Las estadísticas reflejan que son los miembros de la realeza británica que menos actos públicos asumen, algo que ellos justifican con un deseo innegociable: pasar el mayor tiempo posible con sus hijos.

Kate llegó a causar baja en los BAFTA 2025 para no faltar a las vacaciones escolares de los niños. Son extremadamente estrictos con la educación de George, Charlotte y Louis, y consideran que no deben estar en el foco mediático hasta que sea estrictamente necesario. Un ejemplo claro fue el rechazo a la invitación para que Louis fuera mecenas honorario del Campeonato Mundial de Castañas. “Agradecemos mucho la invitación, pero actualmente está estudiando”, respondieron desde Kensington. La anécdota de las castañas no es baladí. Kate reveló que su hijo menor es un apasionado de estos frutos, una afición que surgió tras su paso por los Scouts y que hace que Louis las encuentre por todas partes.