Un estudio explica por qué tener sueños intensos mejora la calidad del descanso

Los que experimentan esta sensación tienden a despertarse más renovados, mentalmente ligeros e inspirados

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Día Mundial del Sueño – sueño – Perú – noticias – 13 marzo
La calidad del descanso depende del tipo de sueño. (Freepik)

Soñar podría ser la clave oculta para dormir mejor, según un estudio reciente de la Escuela IMT de Estudios Avanzados de Lucca en Italia. La investigación revela que los sueños vívidos e inmersivos pueden mejorar la percepción de un sueño profundo y reparador, incluso cuando la actividad cerebral muestra fluctuaciones durante la noche. Los expertos coinciden en que estos sueños no son meros acompañantes pasivos, sino un proceso activo en el que el cerebro procesa emociones, organiza recuerdos y regula su funcionamiento para optimizar la calidad del descanso.

El estudio, dirigido por el profesor Giulio Bernardi, analizó 196 registros nocturnos de 44 adultos sanos monitorizados en laboratorio. Los participantes fueron despertados en más de mil ocasiones y se les preguntó por sus experiencias oníricas y la sensación de profundidad de sueño en ese momento. Los resultados muestran un patrón claro: quienes reportaron sueños inmersivos, o incluso ausencia total de experiencia consciente, afirmaron sentir el sueño más profundo. Según Bernardi, “los sueños inmersivos parecen actuar como un amortiguador entre el mundo exterior y la experiencia interna del durmiente”. Este fenómeno podría explicar por qué algunas personas se sienten poco descansadas aunque sus parámetros clínicos sean normales.

La especialista en trastornos del sueño, Dra. Saema Tahir, subraya que soñar es un proceso estructurado y funcional, no solo un subproducto del dormir. “Durante la fase REM, los sueños ayudan al cerebro a reorganizarse, autorregularse y procesar emociones”, afirma la doctora. Según Tahir, los sueños inmersivos suelen tener detalle sensorial, narrativa, propósito y, en muchos casos, resolución emocional o una sensación de curiosidad sin miedo. Quienes los experimentan tienden a despertarse más renovados, mentalmente ligeros e inspirados. Por tanto, proteger la calidad de los sueños puede ser tan importante como asegurar suficientes horas de sueño.

Cómo tener sueños y mejorar la calidad del descanso

Para favorecer la aparición de sueños reparadores, la Dra. Tahir recomienda dormir a la misma hora cada día, ya que la fase REM, donde predominan los sueños intensos, es más larga al final de la noche. Dormir poco o de forma irregular reduce la cantidad y la profundidad de esta fase, limitando los beneficios de los sueños. Abordar factores que fragmentan el sueño, como ruidos, despertares frecuentes o interrupciones ambientales, también ayuda a consolidar ciclos de descanso más profundos y continuos.

Mejora la calidad de tu descanso. En este video, se abordan las causas de los despertares nocturnos, desde la apnea del sueño hasta reflejos condicionados, y se comparten estrategias efectivas para lograr un sueño reparador.

Otro factor determinante es el consumo de alcohol: aunque una copa puede inducir sueño, cantidades mayores afectan negativamente la fase REM y la calidad de los sueños. La Dra. Tahir sugiere crear una rutina relajante antes de acostarse, escribir, meditar o bañarse, para señalar al cerebro que es momento de descansar y facilitar la transición hacia un sueño profundo. Optimizar el entorno, manteniéndolo fresco, oscuro y libre de interrupciones, contribuye a la consolidación de ciclos de sueño más estables y a la aparición de sueños más ricos en contenido emocional y narrativo.

La investigación de la Escuela IMT de Estudios Avanzados aporta una perspectiva novedosa: la calidad del sueño no depende solo de las mediciones objetivas, sino de la experiencia subjetiva moldeada por los sueños. Los sueños inmersivos pueden amortiguar las fluctuaciones cerebrales y mantener la sensación de estar profundamente dormido, incluso cuando el cuerpo no lo está del todo. Según los autores, entender y proteger el papel de los sueños en el descanso puede ayudar a explicar por qué algunas personas no se sienten recuperadas tras dormir suficiente, y ofrece nuevas vías para mejorar la calidad del sueño más allá de los parámetros tradicionales.