Kiko Rivera explica en ‘¡De viernes!’ su enfado con Irene Rosales y el perdón telefónico con Isabel Pantoja: “Borrón y cuenta nueva”

El DJ atribuye a la mediación de Anabel Pantoja y al apoyo de su pareja, Lola García, la recuperación del vínculo con su madre

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El DJ relató los motivos de su enfado con su exmujer
Kiko Rivera explica en ‘¡De viernes!’ su enfado con Irene Rosales y el perdón telefónico con Isabel Pantoja (De Viernes)

El proceso de reconciliación entre Kiko Rivera e Isabel Pantoja ha entrado en una nueva fase tras más de cinco años sin contacto. El acercamiento ha surgido a raíz de una llamada propiciada por la intervención de Anabel Pantoja, y ha contado también con el impulso de Lola García, pareja del artista, tal y como han explicado Kiko Rivera en su nueva aparición en ‘¡De Viernes!’.

Aunque la conversación telefónica ha propiciado un perdón y un contacto diario, el reencuentro presencial entre madre e hijo aún no se ha producido, en parte debido a la imposibilidad de llevar a cabo un viaje planeado a Canarias durante la Semana Santa.

Kiko Rivera ha relatado que la llamada que reactivó el vínculo con su madre fue posible gracias a su prima Anabel Pantoja, quien actuó como intermediaria ya que él había eliminado el número de Isabel. Durante el desarrollo de este acercamiento ha señalado como dato diferenciador que la conversación tuvo lugar tras un viaje a Elche y que, desde ese momento, el contacto se ha convertido en cotidiano al hablar con Isabel Pantoja “todos los días”, llegando incluso a que sus hijas conversen frecuentemente con su abuela.

Anabel, clave en el acercamiento madre e hijo

La mediación de Anabel Pantoja resultó determinante en la reanudación de la comunicación: fue ella quien, tras recibir la petición del DJ, contactó primero con Isabel para tantear el terreno. Kiko Rivera ha descrito la llamada como un momento de alta carga emocional en el que “durante los primeros minutos ninguno de los dos podíamos hablar” y se ha referido a ella como un “borrón y cuenta nueva”.

Rivera ha reconocido que existió perdón y, si bien no ha desvelado el contenido íntegro de la conversación, sí ha enfatizado que desde entonces ambos evitan reproches y se centran en una nueva etapa.

Kiko Rivera e Isabel Pantoja, en una imagen de archivo
(EUROPA ESPAÑA SOCIEDAD)
Kiko Rivera e Isabel Pantoja, en una imagen de archivo (EUROPA ESPAÑA SOCIEDAD)

A pesar de estas muestras de acercamiento, el reencuentro físico no se ha materializado todavía. El artista ha insistido en ¡De Viernes! que ese primer abrazo está pendiente. El plan inicial contemplaba viajar a Canarias durante la Semana Santa con sus hijas para visitar a Isabel Pantoja, pero la organización de las vacaciones, regida por el convenio de separación con Irene Rosales, frustró el desplazamiento.

Rivera ha detallado que, al tratar de cambiar la adjudicación de los días festivos debido a obligaciones laborales, y para aprovecharlos en este viaje familiar, la negativa de Rosales y la imposibilidad de modificar los billetes impidieron el reencuentro. El lunes de Semana Santa, Kiko se cruzó inesperadamente con Irene Rosales y su pareja en Sevilla, pero no con las niñas, lo que aumentó su malestar al comprobar que no se había realizado el viaje planeado.

Conflictos con Rosales frenan el reencuentro familiar

El DJ ha remarcado en distintos momentos, que la situación con su expareja ha sido un factor relevante no solo en su ánimo a la hora de intentar la reconciliación, sino también en la imposibilidad de verlo materializado.

Según sus declaraciones, la dificultad para acordar el reparto de las vacaciones y la negativa repetida por parte de Rosales a modificar el acuerdo, sumados a la sorpresa de cruzarse con ella sin las niñas cuando debía estar de viaje, han sido el detonante de un enfrentamiento que incluso le llevó a exteriorizar su enfado de manera pública y a emitir posteriormente un comunicado pidiendo respeto.

Kiko Rivera ha roto su silencio y ha hablado de los motivos que le llevaron a poner fin a su relación con la madre de sus hijas

Por otro lado, el cambio de dinámica familiar tras la entrada de Lola García en su vida ha supuesto una perspectiva renovada para Rivera. Tal y como ha reconocido, el apoyo y el consejo de García le animaron a realizar ese primer contacto con su madre. El entorno actual de Isabel Pantoja también ha variado: tras abandonar la finca Cantora en 2025, reside en Gran Canaria en un entorno cercano tanto al mar como a Anabel Pantoja, lo que ha facilitado algunos de estos lazos familiares.

La precariedad en la organización de los encuentros parentales y las tensiones no resueltas con Irene Rosales continúan influyendo en este proceso de reconciliación. Kiko Rivera ha manifestado que aquellos momentos de distanciamiento le han llevado a valorar más intensamente el vínculo familiar y priorizar el tiempo pendiente con su madre.