Casi 9.000 personas mueren esperando respuesta del sistema de dependencia: el ministerio celebra atenciones récord y el Observatorio Estatal le acusa de “ocultar la realidad”

Las cifras comunicadas por el Ministerio de Derechos Sociales descuentan a 120.000 personas en espera del SAAD, al llevar menos de 6 meses en lista

Guardar
Gerentes de Servicios Sociales critican al Gobierno por "ocultar la realidad". (Europa Press)
Gerentes de Servicios Sociales critican al Gobierno por "ocultar la realidad". (Europa Press)

El Ministerio de Derechos Sociales informaba esta mañana de que el Sistema de Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) había alcanzado un número récord de beneficiarios en el primer trimestre de 2026. Más de 1,6 millones de personas ya recibían una prestación efectiva, un nuevo máximo histórico que se une a una bajada de las listas de espera. Horas después, el Observatorio Estatal de la Dependencia rebatía sus datos: su informe cifra en 271.556 el número de solicitantes que aguardan una resolución del SAAD, un descuadre en más de 100.000 de las que cuenta el ministerio.

El estudio, elaborado por la Asociación de Directores y Gerentes en Servicios Sociales, critica que el Gobierno central y las comunidades autónomas celebren el récord de personas atendidas cada año “para justificar su triunfalismo y ocultar la realidad”. Según sus cifras, habría 271.556 personas en listas de espera (13.389 más que a finales del pasado año), de las que 118.716 estarían pendientes de una valoración y 152.840 estarían esperando prestaciones y servicios que tienen reconocidos. La organización denuncia, además, que casi 9.000 personas murieron esperando una resolución en los primeros meses de 2026.

El descuadre con el Panel del SAAD presentado por el ministerio se explica porque desde Derechos Sociales no incluyen en sus cuentas a las personas que llevan menos de seis meses en las listas de espera. Este es el plazo máximo fijado por ley para responder a los procedimientos. Por ello, reducen la espera a 152.249 personas y destacan que esa lista ha bajado un 16,6% en un año.

A su vez, el ministerio celebra un récord en el número de personas con prestación efectiva, que crece casi un 10% respecto al mismo periodo de 2025. “Que el sistema responda mejor cada trimestre, precisamente cuando esa presión aumenta, es un dato que va más allá de la gestión: habla de la solidez de un modelo público de cuidados y apoyos que funciona”, ha subrayado Rosa Martínez, secretaria de Estado de Derechos Sociales.

Para la Asociación de Directores y Gerentes en Servicios Sociales, “es lógico que, mientras haya decenas de miles de personas en las listas de espera, cada vez aumente más el número de personas beneficiarias, aunque sea con servicios de ‘low cost’”.

Casi 9.000 muertes en la lista de espera

Rosa Martínez, secretaria de Estado de Derechos Sociales, durante la presentación del Panel del SAAD de 2026.
Rosa Martínez, secretaria de Estado de Derechos Sociales, durante la presentación del Panel del SAAD de 2026. (Ministerio de Derechos Sociales)

La asociación de servicios sociales advierte que, con los datos oficiales, serían necesarios 86 años para eliminar la lista de espera de personas que aguardan una respuesta de la administración. A su vez, recuerdan que 8.996 personas han fallecido mientras aguardaban la resolución de sus solicitudes de dependencia, 992 más que en el mismo periodo de 2025. Del total registrado en el último trimestre, casi la mitad corresponden a Cataluña (2886) y Andalucía (1.567), mientras que Galicia presenta la cifra más baja con 21 muertes en espera, según los profesionales del sector.

De ese total, 4.628 personas murieron esperando ser valoradas y 4.368 lo hicieron antes de acceder a la prestación que les correspondía, detalla el observatorio especializado. La organización critica que los informes oficiales no incluyan en el recuento global a todas las personas reales y sus familias que soportan meses de espera para recibir una respuesta.

Ante estos señalamientos, Rosa Martínez ha reconocido esta mañana que, aunque el peso de las prestaciones “quizá es más alto del que sería deseable”, existe un compromiso para reducir las listas de espera y aumentar gradualmente el porcentaje de servicios ofrecidos en relación al total de prestaciones.