PP y PSOE se enredan con el ‘casco azul’ español retenido por Israel: “He estado en controles de tráfico más tiempo retenida”

Robles reprocha a Ester Muñoz que “frivolice” con un incidente en el que hubo “violencia evidente”, mientras el PP evita censurar a Israel y rebaja la gravedad por su duración

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'Cascos azules' de la FINUL (Europa Press)
'Cascos azules' de la FINUL (Europa Press)

La retención durante menos de una hora de un militar español por parte del Ejército israelí en el sur del Líbano ha desatado un agrio enfrentamiento político entre el Gobierno y el Partido Popular, no tanto por el fondo del incidente como por la forma en que ha sido valorado públicamente.

El episodio, ocurrido el pasado martes en el marco de la misión de Naciones Unidas en Líbano (FINUL), ha escalado este jueves al primer plano del debate político tras las declaraciones de la portavoz popular en el Congreso, Ester Muñoz.

Según la versión trasladada por el Ministerio de Defensa, el incidente se produjo cuando fuerzas israelíes bloquearon un convoy logístico de la FINUL que transportaba alimentos y suministros destinados al contingente indonesio desplegado en la zona. En el transcurso de esa intervención, varios efectivos fueron retenidos, entre ellos un militar de nacionalidad española.

La retención se prolongó durante “menos de una hora” y concluyó tras la “protesta más enérgica” cursada por España tanto ante Naciones Unidas como ante las autoridades israelíes. El propio comunicado de la FINUL confirmó el bloqueo del convoy, aunque sin detallar la nacionalidad de los soldados afectados.

Sin embargo, más allá de la brevedad temporal del incidente, la ministra Robles ha querido subrayar su gravedad. En declaraciones posteriores, detalló que los militares fueron objeto de “conductas agresivas” y de una “violencia evidente” por parte de un miembro del Ejército israelí, al que describió como “exaltado”, insistiendo en la necesidad de abordar lo sucedido con “prudencia” y “respeto”.

Ese llamamiento contrasta con las palabras de la portavoz popular. Preguntada por el asunto en rueda de prensa, Muñoz optó por no entrar a valorar la actuación de Israel alegando desconocer los motivos concretos de la retención. No obstante, sí se detuvo en su duración para introducir una comparación que ha marcado el tono del debate.

“La ministra dijo que durante una hora estuvo retenido un militar. No tengo más información de por qué estuvo retenido, me va a permitir que no diga qué nos parece. Sí sabemos que fue durante una hora. Yo he estado en controles de tráfico que me han tenido bastante más tiempo retenida”, afirmó.

La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, durante una rueda de prensa (Jesús Hellín / Europa Press)
La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, durante una rueda de prensa (Jesús Hellín / Europa Press)

La réplica de Robles fue tajante. La ministra acusó a la dirigente del PP de incurrir en una “frivolidad” impropia de la responsabilidad política que ostenta y apeló al respeto debido tanto a los militares desplegados como a las misiones internacionales. “Por respeto, uno debería callarse”, zanjó.

Israel, Hezbolá y el tablero internacional

La cautela del PP a la hora de censurar la actuación israelí no se limita a este incidente concreto. En su comparecencia, Muñoz extendió esa misma línea argumental al conjunto de la situación en la región, marcada por la reciente escalada militar.

Ante los bombardeos sobre Beirut que han causado cientos de víctimas y la ruptura del alto el fuego impulsado con mediación internacional, la portavoz popular sostuvo que Israel no está atacando al Estado libanés como tal, sino actuando contra “un grupo terrorista financiado por Irán, Hezbolá”. “Llevamos tiempo pidiendo que se desescale la guerra”, afirmó.

Esa posición contrasta con la mantenida por la Comisión Europea, que ha condenado los ataques al considerar que constituyen “una escalada muy grave” y una amenaza para la población civil y la estabilidad regional. Bruselas ha reiterado la necesidad de respetar el derecho internacional humanitario y ha instado a todas las partes a implementar el alto el fuego.

España se ha alineado con esta postura a través de un comunicado conjunto con otros países europeos, en el que se hace un llamamiento explícito a la contención y al cumplimiento de los acuerdos, incluyendo el territorio libanés.

En paralelo, el Gobierno ha defendido la continuidad y utilidad de la misión de la FINUL, cuyo mandato expira en diciembre, subrayando su valor tanto operativo como simbólico. “Si no estuviera la FINUL, la situación sería mucho más grave”, ha advertido Robles, reivindicando el papel de Naciones Unidas como actor imprescindible en escenarios de alta tensión.

La OTAN como telón de fondo

El cruce político no se ha limitado al incidente en Líbano. En la misma comparecencia, Muñoz introdujo otro elemento de fricción al referirse a las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre una eventual salida de su país de la OTAN.

La dirigente popular expresó su inquietud ante esa posibilidad, subrayando que la Alianza Atlántica constituye un pilar esencial para la seguridad europea. “Europa necesita que la OTAN siga en pie. Es una cuestión de defensa nacional y territorial”, sostuvo.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha indicado que los ataques contra la misión de paz de Naciones Unidas en el Líbano son "muy preocupantes".

Al mismo tiempo, trasladó al Gobierno la responsabilidad de evitar un deterioro de las relaciones transatlánticas. “No puedes generar conflictos que pueden dejarnos sin marcos de defensa”, advirtió en alusión a la política exterior del Ejecutivo de Pedro Sánchez.

Muñoz defendió que es posible mantener discrepancias con Washington sin tensionar el vínculo estratégico y puso como ejemplo a la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. También respaldó la posición del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, quien recientemente pidió “sensatez” frente a declaraciones de Trump sobre Irán.