Lucía Menéndez, abogada, sobre las herencias: “Uno de los errores más comunes es dejar pasar 6 meses para presentar los impuestos”

Recibir bienes tras el fallecimiento de un familiar implica más que sumarlos al patrimonio y la forma en que se gestiona determina si el legado se convierte en oportunidad o problema económico

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Entrevista a David Jiménez, abogado especializado en herencias.

Heredar es un momento emocionalmente intenso y, al mismo tiempo, administrativamente complejo. Los familiares deben enfrentarse no solo a la pérdida, sino también a trámites legales y fiscales que requieren atención y precisión. Aunque es natural centrarse en los bienes que se reciben, la forma en que se gestione la sucesión puede simplificar o complicar enormemente el proceso. Ignorar plazos, normativas o implicaciones fiscales puede convertir lo que debería ser un legado en un problema económico y administrativo adicional, por lo que realizar los trámites correctamente desde el inicio es fundamental.

Según la abogada Lucía Menéndez, uno de los mayores riesgos no reside en lo que se hereda, sino en la manera en que se administra el proceso. “No por lo que heredas, sino por cómo se gestionan”, advierte Menéndez en un video publicado en su perfil de TikTok (@luciamenendezabogada) sobre el verdadero costo de una herencia mal tramitada. Aunque muchos creen que saben cómo actuar ante una sucesión, la práctica demuestra que la realidad es más compleja de lo que parece.

El testamento puede ser simple y bastar con señalar a los herederos para evitar conflictos
El testamento puede ser simple y bastar con señalar a los herederos para evitar conflictos. Foto: difusión

Uno de los problemas más habituales es retrasar la presentación del impuesto de sucesiones. Superar el plazo de seis meses desde el fallecimiento del causante puede derivar en recargos, intereses e incluso sanciones. En España, este requisito es obligatorio y su incumplimiento puede incrementar de forma considerable la carga fiscal y generar conflictos legales. La dificultad para reunir la documentación necesaria o la falta de conocimiento sobre los plazos exactos contribuyen a que muchos herederos enfrenten estas consecuencias sin preverlo.

Beneficios fiscales según el valor de los bienes

Otro error frecuente es declarar los bienes por un valor inferior al real. “Mucha gente declara los bienes heredados por valores muy bajos en el impuesto de sucesiones, no aprovechándose de beneficios fiscales”, señala Menéndez. Esta estrategia, que en principio parece reducir la tributación inicial, puede acarrear costes importantes en el futuro, especialmente cuando se produce la venta de los bienes heredados.

Menéndez ejemplifica esta situación con un caso común: si se hereda un piso y se declara por 100.000 euros, pero años después se vende por 200.000, la ganancia tributable en el IRPF será de 23.000 euros más la plusvalía municipal. “Ahí es donde una herencia se encarece de verdad”, concluye la abogada. Este ejemplo muestra cómo decisiones tomadas al inicio del proceso, aunque parezcan menores, pueden impactar de manera significativa en la fiscalidad de los herederos.

Qué hay que tener en cuenta para heredar

Contar con una planificación adecuada desde el primer momento permite reducir riesgos y ahorrar tiempo y dinero. Menéndez subraya la importancia de asesorarse con profesionales especializados: “A veces, el mayor error es no pedir ayuda a tiempo”. Un enfoque preventivo facilita identificar posibles problemas, aprovechar beneficios fiscales y garantizar que la distribución de los bienes se realice sin contratiempos.

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La experiencia confirma que la combinación de planificación fiscal y cumplimiento puntual de las obligaciones tributarias evita sorpresas desagradables con Hacienda y protege el valor de los bienes heredados. Asimismo, tener en cuenta aspectos como la existencia de deudas, la correcta coordinación con notarios y registradores y la valoración precisa de cada activo contribuye a que el proceso de sucesión sea más ágil y seguro, reduciendo posibles conflictos entre los beneficiarios.