España, Alemania, Italia, Austria y Portugal piden a la Unión Europea un nuevo impuesto a los beneficios de las energéticas por la guerra en Irán

Los ministros de Economía de los cinco países exigen a Bruselas un gravamen especial similar al aplicado por el conflicto en Ucrania para “distribuir justamente” el impacto del encarecimiento energético

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El vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, junto a sus homólogos de Alemania, Italia, Austria y Portugal han enviado una carta a la Comisión Europea solicitando la creación de un nuevo impuesto sobre los beneficios de las empresas energéticas tras el conflicto en Oriente Próximo. "Los ministros Markus Marterbauer, Joaquim Miranda Sarmento, Lars Klingbeil, Giancarlo Giorgetti y yo preguntamos la Comisión Europea explorar un instrumento de solidaridad temporal para que las empresas energéticas contribuyan con los beneficios extraordinarios obtenidos durante la guerra y alivien la carga sobre los consumidores y contribuyentes", ha publicado el ministro Cuerpo a través de su red social 'X' este sábado. (Fuente: Comisión Europea/La Moncloa/DPA/Europa Press)

Los ministros de Economía y Finanzas de España, Alemania, Italia, Austria y Portugal han solicitado a la Comisión Europea el diseño urgente de un nuevo impuesto coordinado para gravar los beneficios inesperados del sector energético, en respuesta al encarecimiento del petróleo motivado por el conflicto en Oriente Próximo y la crisis con Irán.

En una carta firmada el 3 de abril y dirigida a Wopke Hoekstra, comisario de Clima, Neutralidad Climática y Crecimiento Limpio, los responsables de los cinco países plantean la necesidad de un marco legal comunitario que evite que el peso de la crisis energética recaiga únicamente sobre los consumidores y los presupuestos públicos. Según los firmantes, la situación actual exige una intervención europea inmediata para corregir las distorsiones de mercado generadas por la volatilidad geopolítica.

FOTO DE ARCHIVO: Boquillas de surtidor de gasolina en una gasolinera TotalEnergies en París, Francia, 25 de marzo de 2026. REUTERS/Benoit Tessier
FOTO DE ARCHIVO: Boquillas de surtidor de gasolina en una gasolinera TotalEnergies en París, Francia, 25 de marzo de 2026. REUTERS/Benoit Tessier

El vicepresidente y ministro de Economía, Comercio y Empresa de España, Carlos Cuerpo, su homologo italiano Giancarlo Giorgetti, Joaquim Miranda Sarmento (ministro de Estado y Finanzas de Portugal), Lars Klingbeil (ministro de Finanzas de Alemania) y Markus Marterbauer (ministro de Finanzas de Austria), argumentan que el nuevo tributo permitiría financiar medidas para aliviar el encarecimiento de la energía y contener la inflación, sin deteriorar los saldos fiscales nacionales. La solicitud surge tras varias conversaciones del Eurogrupo en las que se discutió el desafío de mantener la estabilidad presupuestaria frente a los actuales límites de gasto.

En la misiva, los ministros enfatizan la importancia de un mensaje político claro ante la ciudadanía europea y los mercados. “Una solución europea de este tipo actuaría como una señal para los ciudadanos de nuestros Estados miembros y para la economía en general, demostrando que estamos unidos y somos capaces de tomar acción”, señala la carta.

Una escalada de precios que recuerda a la guerra en Ucrania

La propuesta de los cinco Estados miembros se apoya en el precedente de 2022, cuando la Unión Europea aprobó una contribución temporal de solidaridad a raíz de la invasión rusa de Ucrania. El Reglamento (UE) 2022/1854, activado tras la escalada de precios que sucedió al estallido del conflicto, estableció un gravamen del 33% sobre los beneficios de las empresas petroleras y gasistas que superaran en más de un 20% la media de los cuatro años anteriores.

El ministro de Economía pone en valor que España parte de una situación "estructuralmente más fuerte" para hacer frente a este tipo de 'shocks'.

La iniciativa surge en un contexto de escalada de los precios internacionales del crudo, impulsados por la inestabilidad geopolítica en Oriente Próximo y las restricciones en el suministro mundial. Ante el impacto de la escalada bélica el Gobierno de España ya ha aprobado un paquete de medidas urgentes que contempla, entre otras, la reducción del IVA de los combustibles del 21% al 10% y un ajuste a la baja en el impuesto especial sobre hidrocarburos, con el fin de aliviar el encarecimiento de los precios energéticos.

El Gobierno calcula que la aplicación de este conjunto de acciones, que contempla un total de 80 iniciativas para paliar los efectos de la crisis global y salió adelante gracias a los votos favorables del PSOE, sus socios del Gobierno, incluido Junts, y la abstención del PP, tendrá un coste total de 5.000 millones de euros.