Esta es la enfermedad silenciosa que sufren muchas mujeres con la menopausia, según una ginecóloga

La disminución de estrógenos, característica de este periodo, provoca una reducción progresiva de la densidad mineral ósea y expone a las mujeres a un mayor riesgo de fracturas

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Las mujeres con menopausia tienden a padecer osteoporosis de manera silenciosa
Una mujer de la tercera edad mirando por la ventana (Canva)

Cuando llega la menopausia, se multiplican las posibilidades de padecer problemas de salud como enfermedades cardíacas y ataques cerebrales, diabetes o hipertiroidismo. Pero si hay una afección que preocupa a los expertos es la aparición de osteoporosis, ya que es una enfermedad silenciosa que afecta a una de cada dos mujeres en esta etapa (entre el 40 y el 50%). La disminución de estrógenos, característica de este periodo, provoca una reducción progresiva de la densidad mineral ósea y expone a las mujeres a un mayor riesgo de fracturas. Así lo ha explicado la ginecóloga Mª Estíbaliz Quesada para Regio7.

Según la Mayo Clinic, la osteoporosis es una enfermedad que debilita los huesos, lo que aumenta el riesgo de fracturas ante caídas o esfuerzos leves, como agacharse o toser. El hueso, al ser un tejido vivo, se regenera constantemente, pero la osteoporosis aparece cuando la formación de hueso nuevo es insuficiente frente a la pérdida de hueso antiguo. Por lo que suele causar fracturas, sobre todo, en la cadera, la muñeca y la columna vertebral.

Asimismo, la clínica también determina que el riesgo es mayor en mujeres de piel blanca o de ascendencia asiática. Al no ocasionar síntomas durante las etapas iniciales, cuando progresa, pueden surgir dolor de espalda por fracturas vertebrales, pérdida de estatura, postura encorvada y fracturas que se producen con mayor facilidad de lo esperado. Además, los expertos recomiendan acudir a un profesional, si se ha tenido menopausia temprana, tratamiento prolongado con corticoides o antecedentes familiares de osteoporosis.

Las mujeres con menopausia tienden a padecer osteoporosis de manera silenciosa
Imagen ilustratriva de las vértebras por dentro (Canva)

Si ya has sufrido una fractura se duplica el riesgo

Muchas mujeres no son conscientes de que la padecen hasta que sufren una caída. De hecho, uno de los mitos más extendidos es que la osteoporosis produce dolor de espalda o deformidades. Y es que el hueso te expone a un riesgo de fractura, pero no produce dolor ni deformidad. Por eso, muchas mujeres continúan con su vida habitual hasta que una caída de bajo impacto revela la fragilidad ósea, especialmente mediante fracturas vertebrales o de cadera. La gravedad de esta enfermedad aumenta tras una fractura: sufrir una fractura ósea duplica el riesgo de volver a fracturarse.

Debido a las preocupaciones que suscita esta enfermedad en las mujeres con menopausia, la especialista del servicio Dexeus Woman de la Clínica Sant Josep ha expresado que lo más recomendable es hacerse una densitometría: “Una prueba radiológica no invasiva e indolora que dura entre 10 y 20 minutos”, explica. Con ella, se puede calcular la densidad ósea de la columna vertebral, las articulaciones lumbares y las caderas. Así, se puede diagnosticar tanto la osteoporosis como las fases iniciales (osteopenia), y evaluar el riesgo de fractura con escalas específicas.

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La recomendación general es realizar una densitometría ósea a partir de los 50 años, aunque algunas mujeres pueden necesitarla antes, especialmente si presentan menopausia precoz o signos de osteopenia. “Cuanto antes obtengamos los datos, antes podremos iniciar un cambio en la dieta o un tratamiento que retrase la aparición de la osteoporosis”, ha subrayado la doctora Quesada. En estos casos, el servicio de ginecología de la clínica recomienda la administración de terapia hormonal para mitigar los efectos de la disminución de estrógenos.

La densitometría puede integrarse en la revisión ginecológica anual o solicitarse de forma independiente. Tal como ha explicado la especialista, puede incluirse “dentro de la Revisión Ginecológica Anual (RGA) o realizarse de forma independiente mediante el modelo de ‘clínica integral’: un servicio que permite realizar todas las pruebas (mamografía, ecografía, citología y, si es necesario, densitometría ósea), obtener los resultados y realizar la consulta en el mismo día”.