El Gobierno del ‘no a la guerra’ centra ya su acción en el conflicto: la “enorme incertidumbre” y su “preocupación” por la economía y los militares españoles

La guerra que el Ejecutivo no deseó y denuncia es ahora su mayor ocupación, pero también una inesperada forma de proyección

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La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha indicado que los ataques contra la misión de paz de Naciones Unidas en el Líbano son "muy preocupantes".

El Gobierno se ha puesto en el mapa de esta guerra como el primero en Europa que denunció y se opuso de forma frontal, postura que mantiene todavía hoy y que Pedro Sánchez lleva a gala, entrevistado y referenciado en los últimos días por algunos de los principales medios de comunicación en el mundo. Este lunes se conoció que España ha cerrado el espacio aéreo a todos los aviones que participen en el conflicto, decisión que se suma al veto a Estados Unidos para el uso con este fin de las bases en Rota y Morón de la Frontera.

Sin embargo, el evidente impacto del combate y la sola posibilidad de que pueda perpetuarse tiene al Ejecutivo ocupado casi a tiempo completo en gestionar el presente, pero también los distintos próximos escenarios, ya se trate de la perspectiva de defensa, de la económica o la social. José Manuel Albares, ministro de Exteriores, ha manifestado su preocupación por las “conexiones” que ya percibe entre Irán y Ucrania, temiendo una cronificación, esta vez “con la primera potencia militar del mundo directamente implicada”.

Entrevistado en RAC1, Albares no ha podido sino admitir que España, por antibelicista que se exprese, no libra las consecuencias. “Es una situación gravísima por la intensidad de los bombardeos”, afirma, y recuerda la destrucción de infraestructuras energéticas o el cierre del estrecho de Ormuz, que afecta al precio de combustibles o fertilizantes, que deriva en una catarata de subidas hasta en la compra más básica. También la “auténtica tragedia humanitaria” en Líbano, con más de un millón de desplazados frente a Chipre y Grecia.

El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, en una reunión con la embajada de Estados Unidos en marzo de 2024.
Carlos Cuerpo posa junto a las banderas de España y Estados Unidos (Marta Fernández/Europa Press)

“Enorme incertidumbre”

Carlos Cuerpo ha estrenado el ascenso a vicepresidente primero respondiendo sobre la guerra. El Gobierno, ha dicho en Onda Cero, trabaja en la actualización de las previsiones macroeconómicas para “aterrizarlas” en el nuevo contexto. También en “más paquetes de ayuda”, con el primero recién aprobado en el Congreso. Como Albares, y en contra de la previsión de Donald Trump de un final inminente, el ministro de Economía se basa en la “enorme incertidumbre con respecto a la duración” a la hora de decidir.

Sí ha podido Cuerpo dar certidumbre sobre los acuerdos comerciales con Estados Unidos, que son tal como eran y “en las mismas condiciones” que Alemania o Francia al tratarse, como dijo España desde un principio, “de una relación que se establece a nivel de la Unión Europea”. Es más, su objetivo es “intentar mejorar” si cabe esa relación “también a nivel bilateral España-Estados Unidos”, para lo que se abrirán dos nuevas oficinas económicas, en Boston y Houston, para ayudar a empresas a establecerse “de manera efectiva y exitosa”.

Otra ministra a pleno rendimiento es Margarita Robles, quien ha puntualizado que el cierre del espacio aéreo no opera desde hace unas horas, sino desde el inicio del conflicto: “Desde el primer momento se le trasladó clarísimamente al Ejército americano y a las fuerzas americanas que no se autorizaban las bases ni, por supuesto, tampoco se autorizaba la utilización del espacio aéreo español para actuaciones que tengan que ver con la guerra en Irán”. Robles ha remarcado en un breve encuentro con medios que la guerra es “profundamente ilegal y profundamente injusta”.

Un hombre reposta combustible. (Europa Press)
Un hombre reposta combustible. (Europa Press)

700 españoles en Líbano

Se le llama conflicto en Oriente Medio pero por distintos motivos no se trata de uno lejano y ya se ha instalado en el día a día. Un casco azul indonesio ha muerto en Líbano y otro ha resultado herido grave en el ataque a un convoy. El Gobierno ha hecho pública su “enorme preocupación”, allí se encuentran en este momento 700 militares españoles en la misión de paz de la ONU.

Por la parte del bolsillo, apunta Funcas en una nota titulada Perspectivas tras un mes de guerra que el IPC de marzo, impulsado hasta el 3,3% en términos interanuales, “solo revela los efectos más inmediatos de la conflagración, es decir, los que transitan por los precios energéticos”, y pronostica que “en los próximos meses, los alimentos podrían tomar el relevo, por la subida del transporte, de los fertilizantes y de otras materias primas necesarias a la producción agrícola”. Lo que se llama conflicto en Oriente Medio es tan solo lejano en lo geográfico.

La vivienda es otro frente. También en las últimas horas, el Ministerio de Consumo ha enviado una carta a 13 inmobiliarias y fondos de inversión que concentran o gestionan más de 100.000 viviendas en alquiler en España exigiendo que acepten la prórroga extraordinaria de los contratos de arrendamiento cuando la soliciten sus inquilinos dentro del plazo previsto por el real decreto promovido por Sumar, que previsiblemente decaerá en el Congreso. El Gobierno toma aire e iniciativa con la guerra que no deseó, a la que ahora dedica todo su esfuerzo.