Eslovenia prohíbe a los conductores repostar más de 50 litros de carburante diarios para evitar el “turismo” de gasolineras

El primer ministro esloveno asegura que los depósitos están llenos y no habrá problemas de abastecimiento

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Imagen de archivo de una gasolinera. (REUTERS/Rodrigo Garrido)
Imagen de archivo de una gasolinera. (REUTERS/Rodrigo Garrido)

El impacto de la guerra en Oriente Medio y el bloqueo del estrecho de Ormuz han disparado los precios de los combustibles en Europa. Los líderes europeos comienzan a tomar medidas para amortiguar esta escalada. Los gobiernos de Madrid y Roma, por ejemplo, han optado por aprobar decretos con rebajas fiscales en el IVA de los carburantes. Alemania, uno de los países más castigados por la crisis energética, ha planteado imponer horarios para las subidas de precios en las gasolineras. La respuesta de París ha llegado de la mano de la empresa Total Energies, que ha impuesto un tope al precio de la gasolina y el diésel hasta finales de marzo.

La diferencia de precios en las gasolineras entre los países ha provocado la extensión de una práctica conocida como “turismo del combustible”, que consiste en repostar en aquellos países colindantes donde la gasolina es más barata.

Ante este fenómeno, Eslovenia ha optado por una opción radical para proteger a sus gasolineras y acabar con las largas colas que se forman en las estaciones: implantará un sistema de racionamiento de combustible.

Hasta dos euros de diferencia con Austria

Según una información de la cadena británica BBC, en Eslovenia, esos conductores extranjeros vienen principalmente de Austria. Allí, el coste de un litro de gasolina Euro-super 95 se acerca ya a 1,80 euros, frente a los 1,47 euros que marca el tope actualmente en Eslovenia. Para el diésel, la diferencia llega hasta los 2,00 euros en Austria y 1,53 euros en Eslovenia.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha avanzado este viernes que el Plan integral de respuesta a la crisis en Oriente Medio movilizará 5.000 millones de euros para "proteger a los ciudadanos, ayudar a las pymes, al sector primario y por supuesto a la industria".

El límite fijado por las autoridades de Eslovenia permite a los conductores particulares adquirir un máximo de 50 litros de carburante diarios, mientras que empresas y agricultores disponen de un cupo de hasta 200 litros.

Un conductor de camión en Sentilj, cerca de la fronteriza Austria, ha relatado a medios locales su sorpresa tras comprobar que la estación donde habitualmente repostaba había agotado el combustible: “Nunca había presenciado nada igual”, declaró. La experiencia no ha sido un caso aislado, ya que se han multiplicado los relatos de conductores desorientados ante la escasez.

El primer ministro esloveno asegura que hay combustible

Algunas cadenas, como la húngara MOL, que opera estaciones en la región, ya habían impuesto límites propios, restringiendo la venta a 30 litros por persona antes de la decisión gubernamental.

El propio primer ministro esloveno, Robert Golob, ha intentado enviar un mensaje de calma, asegurando que hay suficiente combustible en Eslovenia. “Los depósitos están llenos y no habrá problemas de abastecimiento”.

El fenómeno del “turismo de combustible” ha protagonizado la afrenta política en Austria. El dirigente del Partido de la Libertad, Herbert Kickl, difundió una imagen en la que se observa una cola de vehículos austríacos junto a una gasolinera eslovena, utilizando la situación para lanzar críticas a la política de precios en su país: “¿No es triste que vivamos en un país donde muchos se ven obligados a cruzar la frontera para poder vivir más barato?”.