Desarrollan un parche con microagujas que puede controlar la inflamación sin dolor: “Una nueva forma de controlar la salud inmunológica”

La innovación, que actúa como un vendaje, facilita el análisis de células inmunitarias especializadas a través de la piel, sin necesidad de hacer una extracción de sangre o una biopsia tradicional

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Desarrollan un parche con microagujas
Desarrollan un parche con microagujas que puede controlar la inflamación sin dolor (El Laboratorio Jackson)

Un equipo de científicos del Laboratorio Jackson (JAX) y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) ha presentado un parche de microagujas que permite controlar la inflamación, lo que se convertiría en “una nueva forma de controlar la salud inmunológica”, como indican en su web. La innovación, similar a un vendaje, facilita el análisis de células inmunitarias especializadas a través de la piel, dejando de lado las extracciones de sangre y las biopsias tradicionales.

Su desarrollo ha dado la vuelta al mundo al tener un gran potencial para transformar el seguimiento de enfermedades autoinmunes y el estudio de la respuesta a vacunas, infecciones y tratamientos oncológicos. Al parecer, el nuevo parche aprovecha una tecnología que “permite obtener muestras de células inmunitarias clave que a menudo pasan desapercibidas en las extracciones de sangre y biopsias rutinarias”. Los investigadores explican que el dispositivo detecta señales inflamatorias en cuestión de minutos y recolecta células inmunitarias en pocas horas, sin causar dolor ni dejar marcas visibles en la piel.

El avance se basa en el uso de microagujas capaces de interactuar con células T de memoria residentes, que viven en la piel y otros tejidos de barrera. Estas células cumplen un papel esencial en la defensa del organismo, ya que responden rápidamente cuando detectan amenazas conocidas, como fragmentos de virus o alérgenos. Gracias a este descubrimiento, como han indicado desde JAX, el sistema ya está ayudando a estudiar afecciones como el vitíligo y la psoriasis, además del impacto del envejecimiento sobre la respuesta inmunológica.

Desarrollan un parche con microagujas
Desarrollan un parche con microagujas que puede controlar la inflamación sin dolor (El Laboratorio Jackson)

Una técnica crucial para “áreas sensibles o visibles como la cara o el cuello”

En palabras de Sasan Jalili, ingeniero biomédico e inmunólogo de JAX y profesor en la Facultad de Medicina de UConn, “tradicionalmente, el estudio de algunas de las células inmunitarias más importantes del cuerpo requiere una biopsia de piel o extracciones de sangre. Dado que muchas de estas células viven y responden en tejidos como la piel, acceder a ellas ha implicado procedimientos invasivos”. No obstante, con este parche han demostrado que se pueden obtener “de forma indolora y no invasiva”.

Esta técnica será fundamental, sobre todo, “en áreas sensibles o visibles como la cara o el cuello, donde las personas a menudo no desean biopsias por temor a las cicatrices, así como para adultos mayores, pacientes frágiles y niños pequeños o bebés”, añade el ingeniero biomédico. La plataforma, que pasó de modelos en ratón a pruebas clínicas en humanos, fue perfeccionada durante la estancia postdoctoral de Jalili en el MIT y posteriormente optimizada en JAX, en colaboración con la Facultad de Medicina Chan de la Universidad de Massachusetts (UMass Chan).

El proceso de muestreo activa un mecanismo natural del sistema inmunitario: las células T de memoria residentes reconocen antígenos familiares y liberan señales que atraen más células inmunitarias del torrente sanguíneo. Así, el parche permite concentrar y analizar células clave, así como moléculas de señalización que ofrecen una visión dinámica de la fortaleza inmunológica del paciente. Tambiñén detectaron que durante los ensayos en ratones, el parche incrementó la recuperación de linfocitos T antígeno-específicos, logrando reclutar estas células desde la sangre hacia la piel.

En las pruebas clínicas en humanos, realizadas en UMass Chan, el dispositivo recogió una mezcla diversa de células inmunitarias y proteínas señalizadoras, como los linfocitos T de memoria residentes. De este modo, Jalili subraya que “este estudio marca la primera demostración de la toma de muestras de células inmunitarias humanas vivas mediante un parche de microagujas. Esto abre la puerta a una nueva forma de monitorizar las respuestas inmunitarias que es práctica, indolora y clínicamente viable”.

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La prueba se podría hacer entre 15 y 30 minutos

La utilidad potencial del parche se extiende a enfermedades cutáneas, como la dermatitis alérgica y otras patologías autoinmunes, dado que las células responsables ya residen en la piel. Jalili explica que “no harían falta horas de muestreo. Incluso entre 15 y 30 minutos pueden ser suficientes para detectar señales inflamatorias y hacerse una idea de lo que ocurre en el tejido”, asegura.

Según lo que ha adelantado JAX, el investigador está empleando la tecnología para analizar cómo los cambios relacionados con la edad contribuyen a la inflamación crónica y la fragilidad en personas mayores. El dispositivo no busca reemplazar por completo los análisis de sangre ni las biopsias, que seguirán siendo herramientas fundamentales. Aun así, de acuerdo con el estudio publicado en Nature Medicine, los primeros resultados muestran ventajas relevantes frente a los procedimientos convencionales, especialmente en pacientes vulnerables o zonas corporales sensibles.

“No solo realizamos extensos experimentos preclínicos, sino que también pudimos llevar a cabo una prueba inicial en humanos”, ha afirmado Darrell Irvine, inmunólogo y bioingeniero de Scripps Research, quien participó en el inicio del desarrollo en el MIT. “Eso es emocionante porque casi nunca sucede con tecnologías completamente nuevas. Pasar de las nuevas tecnologías del laboratorio a las pruebas en pacientes suele llevar años”, determina.

Entre las ventajas adicionales, el parche podría facilitar el monitoreo desde el hogar en casos de enfermedades cutáneas recurrentes, permitiendo a los pacientes realizar un seguimiento de los brotes. También se estudia la posibilidad de adaptar el sistema para analizar respuestas inmunitarias en la cavidad oral o nasal, lo que ampliaría las opciones de vigilancia de la salud inmunológica.