La práctica habitual que empeora la salud de las personas alérgicas al polen: “Lo atraen como si fuera un imán”

La ropa puede funcionar como un captador de polen y aumentar la respuesta inmunológica del cuerpo

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Un hombre utiliza un pañuelo
Un hombre utiliza un pañuelo para sonarse los mocos en medio de un prado verde. (Zacharie Scheurer/dpa)

Con el invierno dando sus últimos coletazos de frío, los españoles se preparan para una “primavera intensa” marcada por los altos niveles de polen. La Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) publicó el miércoles sus previsiones para la próxima estación, que advierten de una alta concentración de granos de polen en el ambiente.

Serán las gramíneas las que más guerra den a la ciudadanía, pues es una de las causas más comunes de alergia. En ese sentido, provincias como Madrid, Cáceres, Badajoz, Sevilla o Jaén esperan unas concentraciones de polen especialmente intensas, superando con creces los 5.000 granos de polen por metro cúbico. En el resto de Andalucía y gran parte de las dos Castillas, los niveles serán moderados, mientras que en el litoral mediterráneo, el norte y los archipiélagos se espera una primavera leve o muy leve.

Frente a este panorama, los alergólogos piden a las más de 8 millones de personas que padecen alergias al polen que tomen precauciones para reducir los síntomas. “Lo más importante es tener un diagnóstico adecuado de su patología y que sepan perfectamente cuál es el polen que le está produciendo los síntomas”, expresó el miércoles el doctor Juan José Zapata durante la presentación de las previsiones del polen de 2026. Como recomendación, el alergólogo aconsejó a los españoles abandonar por un tiempo una práctica muy común que puede empeorar su día a día durante la primavera: tender la ropa al aire.

Un imán para el polen

Una mujer tiende la ropa
Una mujer tiende la ropa en una terraza. (Freepik)

Según el doctor Zapata, las prendas de ropa pueden volverse “verdaderos captadores de polen”. Las fibras utilizadas actualmente para su fabricación, como la licra, “lo atraen como si fuera un imán” y, al entrar de vuelta a casa, el cambio de ambiente hace que suelten todas las partículas recogidas por el hogar.

Al tender la ropa fuera, ya sea en terrazas o patios, las prendas irán recogiendo poco a poco los granos de polen, que se dispersarán por la casa una vez se recoja. “La mayoría de los tejidos modernos, al estar expuestos al sol y al aire, se cargan electromagnéticamente y atraen polen, que luego se introduce en casa al utilizar sábanas, toallas o ropa, aumentando la exposición”, explicó el alergólogo.

Igualmente, si se ha estado en un lugar de alta concentración de polen, es recomendable cambiarse de ropa nada más llegar a casa e incluso ducharse “para quitarse el polen”.

Gafas, mascarillas y ventilación: los consejos para mejorar la alergia

Además de la ropa, hay otras medidas de control que las personas con alergias pueden tomar para mejorar sus síntomas. “Uno de los elementos fundamentales es tener la medicación a mano y tomarla justo cuando se están produciendo los síntomas, puesto que si lo dejamos mucho tiempo, la posibilidad de poder, eh, eliminar o calmar los síntomas va a ser cada vez más complejo”, recalca el doctor Zapata.

Una vez pasada por la solución farmacológica, se pueden adoptar medidas de control ambiental, como airear la casa dos veces al día y no más de diez minutos. Es importante no dejar ventanas abiertas mucho tiempo para evitar “que entre esa gran cantidad de polen que se puede estar produciendo, sobre todo por la mañana y por la tarde”, apuntó el doctor Zapata. El alergólogo tampoco recomienda “hacer ejercicio en zonas de alto impacto polínico”, como parques o espacios naturales.

En la calle, el uso de mascarillas FFP2 o mascarillas antipolen y gafas puede ser un mecanismo ideal para protegerse del aumento de la polinización. Pero, sobre todo, el doctor recomienda mantenerse informados y seguir las tendencias de polinización, que pueden consultarse en la web de la SEAIC (polenes.com).