Eneko Martínez, abogado: “Te pueden despedir por WhatsApp, te guste o no te guste”

La ley no exige que la notificación de despido sea en papel y permite su comunicación por canales digitales

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Eneko Martínez, abogado, habla sobre
Eneko Martínez, abogado, habla sobre la legalidad de los despidos por WhatsApp (Composición Infobae)

En los últimos años, la digitalización ha transformado no solo la forma en que las personas se comunican en su vida cotidiana, sino también los procedimientos habituales en el ámbito laboral. El auge de las aplicaciones de mensajería instantánea, como WhatsApp, ha introducido nuevas dinámicas en las relaciones entre empleados y empleadores.

Esta tendencia se ha acelerado tras la pandemia, al extenderse el teletrabajo y la comunicación remota en las empresas. La inmediatez de estos canales plantea interrogantes sobre la validez de ciertas notificaciones, en especial las referidas a decisiones empresariales de gran impacto, como los despidos.

Recibir una notificación de despido por WhatsApp es válido, confirma Eneko Martínez, abogado, quien advierte: “Sí, te pueden despedir por WhatsApp, te guste o no te guste”. El formato escrito tradicional no es obligatorio, según explica, ya que “la ley no dice que tenga que ser en papel”.

Martínez aclara que, en la legislación laboral vigente, el soporte en el que se comunica el despido no determina, por sí solo, su validez. Destaca que empleadores pueden comunicar el despido por correo electrónico, mensaje instantáneo o incluso de forma verbal.

Prueba y claridad

Este cambio en los procedimientos formales responde a la adaptación de la normativa laboral a los nuevos entornos tecnológicos y a la evolución de los hábitos sociales. Para muchos trabajadores, la notificación digital puede resultar desconcertante o inesperada, pero la ley se centra en la eficacia de la comunicación y no en el canal específico que se utilice. Lo esencial es que la persona reciba la información de forma clara y que pueda quedar constancia de la comunicación.

El riesgo principal, señala Martínez, surge si “el mensaje no explica los hechos, si no queda claro, si no está probado que te ha llegado la comunicación”, pues estas omisiones pueden transformar el despido en improcedente.

Trabajador recogiendo sus bienes tras
Trabajador recogiendo sus bienes tras ser despedido (Canva)

Un despido será válido, puntualiza, si el mensaje contiene la causa, la fecha y una exposición comprensible de los motivos. Si la empresa no puede acreditar que el trabajador ha recibido la notificación, o si el contenido es ambiguo, la consecuencia puede ser la nulidad o la improcedencia del despido. El abogado insiste en que la formalidad no reside en el papel, sino en la existencia de pruebas suficientes que acrediten el proceso.

Recomienda a los trabajadores: “despedir no es bloquear a alguien, es cumplir la ley”. Por eso, ante cualquier despido digital, resulta fundamental comprobar que la información es completa y que el proceso respeta las garantías mínimas que exige la ley.

Conservar los mensajes

Ante un despido digital, el letrado aconseja conservar toda la correspondencia y evitar respuestas precipitadas. “Si te despiden por WhatsApp, no borres ningún mensaje. Guarda todo y, por supuesto, no contestes en caliente. El chat puede costar miles de euros”, advierte el abogado, subrayando la importancia de cada detalle en la gestión de pruebas.

La conservación de los mensajes puede ser decisiva en un eventual proceso judicial, ya que el trabajador debe poder demostrar tanto la recepción como el contenido de la comunicación. En este contexto, la recomendación de Martínez adquiere especial relevancia: la gestión adecuada de los mensajes intercambiados puede influir directamente en el resultado de una reclamación laboral.

Muchos trabajadores, al ser despedidos, se enfrentan a diversas complicaciones. Los despidos improcedentes son una práctica frecuente y aquí te explicamos los que es.

Un error común consiste en eliminar conversaciones o responder de forma impulsiva, lo que puede afectar negativamente a la posición del trabajador en caso de conflicto. Por ello, la cautela y la documentación rigurosa resultan claves para defender los propios derechos frente a un despido comunicado a través de medios digitales.