El antiguo campamento militar romano escondido a 2.134 metros de altura: localizado con un detector de metales y crucial para vigilar los Alpes

La investigación, dirigida por la Cátedra Vindonissa de la Universidad de Basilea en colaboración con el Servicio Arqueológico de los Grisones, se inició en 2021 con el objetivo de estudiar el paisaje de antiguos conflictos

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El antiguo campamento militar romano escondido a 2134 metros de altura (Cantón de los Grisones)
El antiguo campamento militar romano escondido a 2134 metros de altura (Cantón de los Grisones)

En su época de esplendor, allá por el año 117 d.C., el Imperio Romano logró extenderse entre 5 y 6,5 millones de kilómetros cuadrados, dominando lo que hoy se conocería como Europa, el norte de África y Oriente Medio. Debido a ello, el rastro que se ha hallado de este pueblo ha sido mayor que el de otras civilizaciones. Uno de los últimos lugares en los que se ha encontrado su rastro ha sido en la zona de Colm la Runga, en el cantón de los Grisones (Suiza).

Según la datación, el sitio habría sido la base de un campamento militar romano hace unos 2.000 años. Construida a 2.134 metros de altura, la estructura permitió conocer nuevos datos sobre el avance de las legiones romanas en la región alpina, así como los métodos de ocupación y control militar en territorios de alta montaña. La investigación, dirigida por la Cátedra Vindonissa de la Universidad de Basilea en colaboración con el Servicio Arqueológico de los Grisones, se inició en 2021 con el objetivo de estudiar el paisaje de antiguos conflictos en la zona de Crap Ses, entre Cunter y Tiefencastel.

Además, el trabajo ha involucrado a estudiantes, arqueólogos y voluntarios de la Asociación Suiza de Prospección equipados con tecnología de vanguardia. Según informaron desde el propio Cantón de los Grisones, el avance de la investigación se aceleró en otoño de 2023, cuando un detectorista de metales voluntario, asistido por modelos digitales de terreno LiDAR, detectó una inusual formación en la cima de Colm la Runga, a unos 900 metros del antiguo campo de batalla romano.

El antiguo campamento militar romano escondido a 2134 metros de altura (Cantón de los Grisones)
El antiguo campamento militar romano escondido a 2134 metros de altura (Cantón de los Grisones)

Tres fosos y una muralla con terraplenes

Los modelos LiDAR —tecnología que permite crear imágenes de alta resolución del suelo mediante escaneo láser— han transformado la arqueología mundial. En este caso, los datos de Swisstopo facilitaron la identificación de una fortificación artificial compuesta por tres fosos y una muralla con terraplenes, perfectamente conservada en la cima de la colina. La estructura se mantuvo oculta durante dos milenios en un entorno de difícil acceso y condiciones extremas, lo que refuerza el carácter excepcional del hallazgo.

Las primeras excavaciones y estudios geofísicos, realizados en julio de 2024, confirmaron la naturaleza militar romana del emplazamiento. Entre los objetos recuperados se encuentran armas y equipos que pertenecieron a soldados romanos, como proyectiles de plomo para honda y clavos de botas. Según pudo saber Popular Mechanics, algunas de las balas de honda llevan el sello de la III Legión Romana, la misma unidad que participó en la batalla de Crap Ses, lo que establece una conexión directa entre el campo de batalla y el campamento.

La localidad acoge uno de los monumentos romanos más impresionantes de España. Además, gracias a su impresionante entorno, se pueden disfrutar de infinidad de rutas de senderismo

Un sitio estratégico

También descubrieron que la elección del emplazamiento no fue casual. Y es que desde la posición de Colm la Runga, los soldados romanos controlaban visualmente los valles de Landwasser, Albula, Domleschg y Surses, así como el paso de Lenzerheide, una de las rutas más transitadas de la región. De este modo, esta ubicación proporcionaba un punto de observación privilegiado para anticipar de forma estratégica movimientos de posibles enemigos y asegurar el dominio sobre los accesos a través de los Alpes orientales.

El descubrimiento no solo tiene impacto local. La identificación del campamento en Colm la Runga permite a los expertos reconstruir el itinerario de las tropas romanas a lo largo de decenas de kilómetros, desde el valle de Bergell, pasando por el puerto de Septimer, hasta la zona de Tiefencastel y, desde allí, hacia Chur y el valle alpino del Rin. Así, esta información contribuye a una comprensión más amplia de las estrategias militares romanas y de la importancia de los Alpes como región de paso y control.