Susanna Capdevila, abogada: “La justicia va tan lenta por falta de recursos, tanto humanos como técnicos”

La especialista informa sobre la situación crítica de los juzgados en España donde faltan personas y avances tecnológicos

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La abogada habla de lo
La abogada habla de lo lenta que va la justicia. (Montaje Infobae)

La pregunta sobre por qué la justicia avanza lentamente inquieta a quienes atraviesan procesos judiciales y a todos los que esperan una respuesta del sistema. Los retrasos son una constante en expedientes de todo tipo y afectan tanto a particulares como a profesionales. Esta demora sostenida genera incertidumbre y desgaste, haciendo que la confianza en la administración de justicia se debilite.

La abogada Susanna Capdevila, a través de su cuenta de TikTok (@susanna.capdevila), ofrece una explicación clara y directa: “La justicia va tan lenta por falta de recursos, tanto humanos como técnicos”. Para quienes buscan respuestas, la explicación de Capdevila pone el foco en los factores estructurales que frenan la dinámica judicial. La abogada no apunta solo a la estructura, sino a un problema de base que atraviesa a equipos de tribunales y juzgados.

La combinación de carencias provoca un efecto dominó en el funcionamiento del sistema. La insuficiencia de personal y herramientas tecnológicas multiplica los tiempos de espera y agrava la sobrecarga de trabajo en todos los niveles. Además, la falta de interés político en invertir en justicia perpetúa este escenario y dificulta cualquier avance real.

Recursos insuficientes en la justicia

La escasez de empleados judiciales provoca que los expedientes se acumulen y los plazos se extiendan sin fecha precisa. Jueces, fiscales y trabajadores suelen afrontar cargas laborales superiores a su capacidad, lo que obliga a priorizar ciertos casos y dejar otros en suspenso. “La falta de recursos técnicos impide la digitalización de trámites y mantiene la dependencia de archivos en papel, lo que ralentiza aún más la gestión cotidiana”, explica Capdevila.

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Otro factor importante es que el exceso de burocracia agrava estos problemas. Los trámites largos, los requisitos repetidos y los pasos administrativos innecesarios añaden obstáculos a cada proceso. Por todo esto, la abogada explica que “la suma de cargas laborales, tecnología obsoleta y trámites redundantes convierte la lentitud en una característica estructural, difícil de revertir si no se producen cambios de fondo”.

Soluciones prácticas para una justicia lenta

Para quienes enfrentan demoras en sus causas, es útil mantenerse informados sobre el estado del expediente y consultar con su abogado sobre posibles gestiones para acelerar los plazos. Presentar solicitudes de avance o recurrir a mecanismos alternativos, como la mediación, puede ayudar en algunos casos a destrabar tramos del proceso.

Las soluciones reales para una
Las soluciones reales para una justicia lenta. (Europa Press)

La opinión de especialistas como Susanna Capdevila señala que la única solución real exige voluntad política y recursos sostenidos. Aumentar el personal en juzgados, invertir en tecnología y simplificar los procedimientos son medidas clave para lograr que la justicia responda mejor a las necesidades de la sociedad. Solo con un compromiso real de los gobiernos será posible modificar la dinámica actual y reducir los tiempos de espera para todos los usuarios del sistema judicial.