Pablo Emilio Gutiérrez, psicólogo: “La motivación y la disciplina son ambas importantes y no hay una mejor que la otra”

Aprende a diferenciarlos y a utilizarlos correctamente para conseguir tus propósitos

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Montaje de Infobae en el que aparece Pablo Emilio Gutiérrez. (TikTok: @pablotupsicologo)

Cuando queremos hacer un cambio en nuestra vida lo normal es que aparezcan dos factores: la motivación y la disciplina. Muchas personas creen que basta con tener ganas para empezar algo nuevo, mientras que otras defienden que la clave está en la constancia.

Sobre esta cuestión ha hablado el psicólogo Pablo Emilio Gutiérrez en uno de los últimos vídeos que ha publicado en su cuenta de TikTok (@pablotupsicologo). El experto explica que estos conceptos suelen confundirse, aunque cumplen funciones diferentes dentro de cualquier proceso de cambio.

Entender cómo funcionan puede marcar la diferencia entre abandonar una meta a las pocas semanas o convertirla en un hábito duradero que se mantenga estable con el paso del tiempo.

Motivación y disciplina: qué significa cada concepto

Para simplificar la explicación, el psicólogo propone una definición clara de ambos términos. La motivación, señala, puede entenderse como las ganas de hacer algo. Es ese impulso inicial que aparece cuando surge una idea o un objetivo nuevo y que genera entusiasmo por empezar.

La disciplina, en cambio, tiene que ver con la capacidad de mantener una acción en el tiempo incluso cuando las ganas disminuyen. Es decir, seguir adelante aunque no exista ese impulso inicial que empujó a comenzar.

Esta diferencia se vuelve evidente en situaciones cotidianas. Un ejemplo muy común es el de alguien que decide empezar a hacer ejercicio. Al principio suele existir una fuerte motivación: la persona quiere sentirse mejor, cambiar físicamente o probar una actividad nueva, como apuntarse al gimnasio.

Durante los primeros días o semanas, ese entusiasmo puede ser suficiente para mantener la rutina. Sin embargo, el problema aparece cuando esa energía inicial empieza a disminuir, algo que ocurre prácticamente siempre.

Por qué la motivación suele durar poco

Según explica el especialista, la motivación suele estar vinculada con recompensas inmediatas o a corto plazo. Es decir, con sensaciones rápidas de satisfacción que se producen cuando se inicia algo nuevo o se perciben pequeños avances.

@pablotupsicologo Las distorsiones cognitivas. La lectura de mente o de pensamiento es asumir qué es lo que piensan los demás de nosotros, haciendo que tomemos acciones o evitemos hacer algo En terapia se revisa la evidencia de lo que pensamos y buscamos si es necesario actuar frente a esto #terapia #psicologia #saludmental #psicologo #mente ♬ Everything In Its Right Place - SAD

El problema es que esa sensación no siempre se mantiene en el tiempo. Cuando el progreso se vuelve más lento o la rutina se hace más exigente, el entusiasmo inicial puede desaparecer. En ese momento es cuando muchas personas abandonan lo que habían empezado.

La disciplina, en cambio, funciona de manera diferente. En lugar de depender de un impulso emocional inmediato, está más relacionada con objetivos a medio o largo plazo. Es la capacidad de continuar con una conducta porque se entiende que los resultados llegarán con el tiempo.

El verdadero vínculo entre ambas

A pesar de que a menudo se presentan como opuestas, el psicólogo insiste en que motivación y disciplina no se excluyen. De hecho, considera que la disciplina también contiene una forma de motivación, aunque más profunda. “No hay una mejor que la otra”, afirma en el vídeo.

Para pasar de la motivación inicial a tener disciplina, el experto recomienda hacerse una pregunta clave: ¿para qué se está haciendo ese cambio? Identificar cuál es la recompensa que llegará a medio o largo plazo ayuda a mantener la constancia cuando las ganas disminuyen.