El petróleo cae de los 100 dólares y el Gobierno de Pedro Sánchez prepara medidas para amortiguar el impacto de la guerra en el bolsillo de los españoles

Entre las iniciativas que se implantarán si la situación lo requiere destacan: ERTE para los trabajadores, prohibir los despidos, ayudas a las empresas y el mecanismo RED para permitir que se reduzcan jornadas, que ya tienen el visto bueno de los agentes sociales

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El ministro español de Economía,
El ministro español de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo. REUTERS/Ana Beltrán

La caída del precio del petróleo ha dado un respiro a los ciudadanos, que temían que continuara la escalada del coste de los combustibles y de la energía iniciada tras el estallido del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. Durante la jornada del lunes, el barril de Brent y el de West Texas llegaron a rozar los 120 dólares, pero el anuncio del G7 de liberar sus reservas estratégicas de crudo, en coordinación con la Agencia Internacional de la Energía (AIE), si la situación del mercado “lo requiere”, logró que los precios retrocedieran por debajo de los 100 dólares. Sin embargo, los analistas advierten que esta tendencia podría cambiar debido a la alta volatilidad del mercado.

“Lo que acordamos es usar el instrumento necesario, si fuera necesario, para estabilizar el mercado, incluida una potencial liberación de las reservas necesarias”, informó el ministro francés de Finanzas, Roland Lescure, quien aseguró que están “preparados para tomar todas las medidas que hagan falta para estabilizar los mercados”, según recoge Europa Press.

Medidas que también están dispuestos a tomar los integrantes del Eurogrupo, el órgano que reúne a los veintiún Estados de la eurozona, aseguró su presidente Kyriakos Pierrakakis, entre ellas, ajustar el paquete de medidas aprobadas por el bloque comunitario en 2022 tras la invasión de rusa de Ucrania. No obstante, reconoce que “todavía” no se ha llegado a “ese punto”.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha calificado de "hipócritas" a los líderes del PP y Vox, Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal, al asegurar que se muestran belicosos respecto a la guerra en Irán pero a costa del bolsillo de los ciudadanos, por el impacto negativo que ya tiene en la economía doméstica el conflicto iniciado en Oriente Medio por Estados Unidos e Israel. (Fuente: PSOE)

Entre estas iniciativas de emergencia tomadas por la UE se encontraban las dirigidas a estabilizar los precios de la energía y garantizar el acceso al suministro de gas durante el invierno, como la compra conjunta de gas para evitar la competencia interna, la obligación de llenar los almacenamientos estratégicos, y el plan ‘REPowerEU’, destinado a acelerar el despliegue de energías renovables y diversificar los proveedores para eliminar la dependencia de los combustibles fósiles rusos.

En ese periodo también se activo un marco de intervención del mercado energético que permitió aplicar topes a los ingresos extraordinarios de las empresas eléctricas, como la excepción ibérica que se aplicó en España, además de objetivos vinculantes de reducción del consumo de electricidad durante las horas punta para estabilizar los precios.

España se pertrecha

Unas medias de apoyo que España está dispuesta a activar, como ha manifestado el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, si la subida del precio del petróleo y de los carburantes continúa y acaba teniendo un elevado impacto en la economía. Aunque, por ahora, el Ejecutivo sigue “monitorizando muy de cerca” su evolución, en un contexto de “elevada incertidumbre y volatilidad” internacional, ha señalado Cuerpo.

El titular de Economía ha recordado que el Ejecutivo ya dispone de herramientas utilizadas durante la crisis energética provocada por la guerra de Ucrania y que podrían adaptarse en función de cómo evolucione el conflicto.

Ha reconocido que ya se han visto “algunas consecuencias, más allá de los mercados energéticos, en el bolsillo de los españoles”. Entre ellas la subida de la gasolina que desde el inicio de la guerra se ha encarecido alrededor de 15 céntimos por litro y el del gasóleo, cerca de 28 céntimos. “Tenemos que estar muy atentos a esa traslación a los precios y al impacto que pueda tener en el día a día de los ciudadanos”, incidió.

Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda del
Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo. (A. Pérez Meca / Europa Press)

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha sido más concreta sobre las medidas que tomará el Ejecutivo español ante una caída de la economía española y una escalada acelerada de los precios. Entre ellas, los ERTE para los trabajadores y la prohibición de despidos, así como ayudas a empresas y el mecanismo RED para permitir que se reduzcan jornadas.

“Tenemos una panoplia de medidas que ni siquiera hay que aprobar, ya están a disposición”, ha afirmado Díaz. Reconoce que el Gobierno ya ha aprobado este tipo de herramientas en crisis anteriores y que en esta ocasión han vuelto a tener el visto bueno de los agentes sociales.

Proteger a los más expuestos

El Ejecutivo ha trasladado a sindicatos y patronal un documento con el conjunto de instrumentos disponibles, con el objetivo de proteger el empleo y apoyar a los sectores más expuestos al encarecimiento de la energía y de las materias primas.

“Lo que sí quiero es enviar un mensaje de tranquilidad y de serenidad a las empresas españolas y a los trabajadores, porque estamos preparados para actuar si esto fuera necesario”, ha señalado Díaz. Ha reconocido que el Gobierno sigue con prudencia la evolución de la situación internacional, tras el aumento del precio del petróleo y del gas registrado en los últimos días, y ha advertido de que el principal impacto podría trasladarse al coste de la energía y a la pérdida de poder adquisitivo.

Para evitar que los ciudadanos pierdan capacidad de compra, las organizaciones de consumidores han pedido al Gobierno que tome medidas que beneficien a los ciudadanos. Entre ellas, la OCU ha solicitado una “rebaja urgente” del IVA sobre los carburantes o del Impuesto Especial de Hidrocarburos, que juntos representan el 50% del precio final, ha solicitado.

No es la única, también Facua ha reclamado al Ejecutivo que fije topes a los precios de los combustibles de automoción, la electricidad y el gas para evitar que se sigan “inflando márgenes de beneficio” en estos sectores con “la excusa” del alza del petróleo y el gas.

Vista aérea de las costas
Vista aérea de las costas iraníes y el puerto de Bandar Abbas en el estrecho de Ormuz. REUTERS/Stringer/Foto de archivo

Cuanto más dure el conflicto, mayor crisis

Las consecuencias que generará la guerra en Oriente Medio en las finanzas de los ciudadanos y en la economía global dependerá de lo que dure. Si finaliza en unas dos semanas, “puede no tener un impacto significativo”, a juicio del comisario de Economía y Productividad, Valdis Dombrovskis.

Sin embargo, si la guerra se “prolonga” más allá, con interrupciones en el transporte marítimo en el estrecho de Ormuz y ataques a las infraestructuras energéticas de los países del Golfo, podría generar “un aumento de los precios” de la energía, interrupciones en la cadena de suministro y condiciones financieras más restrictivas, por lo que considera esencial “trabajar para reducir la escalada del conflicto lo antes posible”.

También Ronald Temple, estratega jefe de mercados de Lazard, prevé que Europa se enfrente a retos económicos mayores si el conflicto se prolonga y extiende la interrupción del transporte marítimo en el estrecho de Ormuz. “Europa podría enfrentarse a retos mayores debido a su dependencia de la energía importada y a la falta de una reserva energética centralizada para contingencias como esta”, argumenta.

“No existe un techo claro para el petróleo”

Por su parte, Norbert Rücker, director de Investigación Económica y Next Generation de Julius Baer, reconoce que su escenario base “sigue siendo un repunte intenso y breve de los precios de la energía. No se han producido daños significativos a la infraestructura, y la amenaza militar de Irán parece estar disminuyendo”. Incide en que “si bien los precios se mantienen elevados, el petróleo caerá gradualmente por debajo de los 100 dólares”.

Manuel Pinto, analista de XTB, calcula que cada día adicional de interrupción de la producción en Emiratos Árabes Unidos y Kuwait “aumenta la presión sobre los precios y, en este escenario, no existe un techo claro para el petróleo en el corto plazo”.