Bruselas asegura que “no existen preocupaciones sobre la seguridad del suministro” energético a pesar del cierre del estrecho de Ormuz

Ditte Juul Jorgensen, Directora General de Energía de la Comisión Europea, ha trasladado que el impacto del conflicto entre EEUU, Israel e Irán será “manejable” y que la volatilidad de los precios “refleja incertidumbre más que realidades del mercado”

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FOTO DE ARCHIVO: Un mapa
FOTO DE ARCHIVO: Un mapa que muestra el estrecho de Ormuz e Irán se ve detrás de un oleoducto impreso en 3D en esta ilustración tomada el 22 de junio de 2025. REUTERS/Dado Ruvic/Ilustración//Foto de archivo

El BCE advertía a principios de esta semana sobre la posibilidad de que la situación en Oriente Próximo provoque un incremento de los precios energéticos en la Unión Europea. Philip Lane, economista jefe del Banco Central Europeo, afirmaba el martes que si persiste la inestabilidad, la zona euro podría enfrentarse a una subida de precios vinculada a problemas en el suministro de energía y a la incertidumbre en los mercados financieros.

Este viernes, sin embargo, la Directora General de Energía de la Comisión, Ditte Juul Jorgensen, aseguraba que considera que el impacto del conflicto en Oriente Medio sobre los mercados energéticos será “manejable”, y que no se prevén riesgos para el suministro, al menos por ahora y a pesar de la volatilidad provocada por la suspensión del transporte por el estrecho de Ormuz, por el cual actualmente solo pueden navegar embarcaciones chinas. Es la conclusión a la que ha llegado el Ejecutivo europeo tras la primera reunión del nuevo grupo de trabajo de la Unión Energética sobre Seguridad, convocada con el propósito específico de evaluar la evolución del sector ante la escalada de tensiones en la región.

“No existen actualmente preocupaciones sobre la seguridad del suministro”

Desde Bruselas, la directora general de Energía de la Comisión Europea, Ditte Juul Jorgensen, ha recalcado que la volatilidad de los precios “refleja incertidumbre más que realidades del mercado”, asegurando también que la Unión Europea dispone de los mecanismos necesarios para enfrentarse a estas alteraciones, incluso con el peso que representa la importación de energía en el continente. Los últimos datos sitúan los depósitos de gas de la Unión Europea en torno al 30%, un porcentaje que se considera suficiente para afrontar la temporada invernal. En este contexto, no se contemplan medidas extraordinarias, ya que no existen señales de escasez en el suministro.

Petroleros frente a la costa
Petroleros frente a la costa de Fujairah, mientras Irán promete disparar a los buques que transitan por el Estrecho de Ormuz, en medio del conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, en Fujairah, Emiratos Árabes Unidos, 3 de marzo de 2026. REUTERS/Amr Alfiky/Fotografía de archivo

En el caso de España, la exposición directa a las consecuencias del cierre del estrecho de Ormuz es reducida. Solo el 5% del petróleo y el 2% del gas natural licuado que llegan al país atraviesan ese corredor estratégico. La mayor parte del petróleo procede de Estados Unidos, Brasil y México, mientras que Argelia y Estados Unidos encabezan el suministro de gas a la península.

El Ejecutivo comunitario ha insiste: “No existen actualmente preocupaciones sobre la seguridad del suministro” de petróleo y gas, gracias a una red de proveedores repartidos por todo el mundo. Esta diversificación, según la Comisión, permite al bloque afrontar con mayor solidez cualquier episodio de tensión internacional que pueda surgir. En paralelo, los precios del gas en el mercado de referencia europeo, el índice TTF, se encuentran estables cerca de los 50 euros por megavatio hora, después de los altibajos observados en jornadas anteriores.

Por otro lado, aunque las reservas de gas en la Unión Europea han experimentado un descenso tras el invierno, las previsiones apuntan a que existe margen suficiente para reponer los niveles en los próximos meses. En este sentido, la Comisión Europea recuerda que la infraestructura del continente cuenta con una capacidad estratégica de almacenamiento de 100.000 millones de metros cúbicos de gas, a lo que se suma la posibilidad de regasificar hasta 250.000 millones de metros cúbicos de gas natural licuado, aunque esta última solo se emplea parcialmente.

Entre las herramientas puestas en marcha para proteger el suministro, Bruselas mantiene activa la Plataforma Energética de la Unión Europea, un mecanismo de cooperación creado en 2022 que facilita la compra conjunta y el almacenamiento coordinado de gas entre los Estados miembros. Esta plataforma se complementa con una red de contactos internacionales que incluye a socios clave en Asia, como Japón y Corea del Sur, además de acuerdos con países proveedores y empresas del sector energético.