El precio de la gasolina registra su mayor subida desde julio tras el estallido de la guerra en Irán

La escalada bélica tras los ataques de Israel y Estados Unidos impulsa hasta los 1,486 euros el litro de gasolina, un 1% más, en su séptima semana consecutiva al alza

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, fija la postura de España ante la escalada de tensión en Oriente Medio con un claro mensaje: 'No a la guerra'. En su comparecencia, expresó la solidaridad del pueblo español con los países atacados por Irán y advirtió sobre la incertidumbre y las graves consecuencias que podría tener un conflicto prolongado.

Las primeras consecuencias de la inestabilidad en Oriente Próximo tras el ataque de Israel y Estados Unidos en territorio iraní el pasado sábado comienzan a notarse en el bolsillo de los consumidores españoles, con una destacada subida en el precio de los carburantes en paralelo a la escalada del conflicto bélico. Tanto la gasolina como el diésel han alcanzado sus valores más altos desde finales de 2023 gracias al impulso a los precios del incremento más pronunciado desde finales de julio de 2025.

El precio medio de la gasolina se sitúa actualmente en 1,486 euros por litro, lo que representa un incremento del 1% respecto a la semana anterior. Por su parte, el diésel ha subido hasta 1,441 euros por litro, con un aumento del 1,26%. Estos datos, recogidos en el Boletín Petrolero de la Unión Europea publicado este jueves, confirman que ambos carburantes han dejado atrás la tendencia bajista que seguían desde noviembre.

Aunque los precios han subido durante siete semanas consecutivas, llenar un depósito medio de 55 litros de diésel supone hoy un gasto de 79,25 euros, es decir, 2,69 euros menos que hace un año. Para los vehículos de gasolina, el coste para llenar el depósito es ahora de 81,73 euros, unos 4 euros menos que hace un año.

Siete semanas consecutivas de subidas

Estos descensos interanuales en el importe que cuesta repostar un vehículo medio se producen a pesar de que la gasolina y el diésel acumulan una subida del 2,15% y 2,6%, respectivamente, desde mediados de enero. Aun teniendo en cuenta el incremento, en línea con el aumento de la volatilidad en el coste del barril de crudo, los precios actuales siguen siendo más bajos que los registrados cuando aún se estaban recuperando de la fuerte escalada durante el verano de 2022, cuando los carburantes alcanzaron sus máximos históricos impulsados por la crisis energética y la guerra en Ucrania.

Un empleado trabaja repostando en
Un empleado trabaja repostando en una gasolinera. (REUTERS/Raquel Cunha)

El encarecimiento reciente de los carburantes está estrechamente vinculado con la evolución internacional del crudo. El barril Brent ha superado los 82 dólares, mientras que el Texas americano rebasó los 75 dólares. Esta presión alcista se ha trasladado a los precios en las estaciones de servicio, pero con cierto retraso, ya que las variaciones del crudo suelen reflejarse en los surtidores después de un decalaje temporal. Además, existen otros factores que influyen en el precio final: la cotización específica de cada carburante, los impuestos, los costes logísticos y el margen de beneficio de las empresas del sector.

En comparación con el resto de Europa, los carburantes en España siguen siendo más baratos que la media comunitaria. La gasolina sin plomo de 95 octanos se paga en España a un precio inferior a los 1,664 euros por litro de la media de la Unión Europea y a los 1,722 euros de la eurozona. Lo mismo ocurre con el diésel, que en España cuesta menos que los 1,629 euros fijados como media en la UE y los 1,662 euros de la zona euro.

Perspectivas de subidas sostenidas

Desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania, el comportamiento de los precios del diésel y la gasolina ha variado considerablemente. El diésel, que llegó a superar a la gasolina durante varios meses, ha vuelto a situarse por debajo del precio de la gasolina durante 157 semanas consecutivas, una tendencia que se rompió solo temporalmente tras el estallido de la guerra. A pesar de las recientes subidas, ambos carburantes permanecen lejos de los picos alcanzados en julio de 2022, cuando la gasolina superó los 2,141 euros y el diésel los 2,1 euros por litro.

La volatilidad en el mercado internacional del crudo y la incertidumbre derivada de los conflictos en Oriente Próximo hacen prever que los precios de los carburantes podrían seguir subiendo en las próximas semanas. Sin embargo, los expertos insisten en que las fluctuaciones del petróleo no se reflejan de inmediato en los precios al consumidor, sino que suelen hacerlo con un cierto retraso.