Beatriz y Eugenia, hijas del expríncipe Andrés, vetadas en Ascot: no podrán acudir junto al resto de la familia tras la detención de su padre

Las hijas del duque de York habrían recibido la noticia con sorpresa y desconcierto tras la detención de su padre y la sombra que sigue sobre su familia

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El expríncipe Andrés junto a
El expríncipe Andrés junto a sus hijas, las princesas Eugenia y Beatriz en una imagen de archivo. (Shutterstock)

Toda la familia real británica está bajo el foco mediático tras la detención del expríncipe Andrés, y para sus hijas, Beatriz y Eugenia de York, la situación se ha vuelto especialmente incómoda. Aunque no esperaban verse afectadas directamente por las consecuencias del escándalo que rodea a su padre, finalmente han sufrido las repercusiones: según diversas fuentes, se han sentido “tomadas por sorpresa” al enterarse de que no podrán acompañar al resto de la familia real en las célebres carreras de Royal Ascot de este año.

El veto llega apenas unas semanas después de que Andrés Mountbatten-Windsor fuera arrestado el pasado 19 de febrero en su residencia privada de Sandringham, bajo sospecha de conducta indebida en funciones públicas. La detención, que coincidió con su 66 cumpleaños, ha mantenido a la prensa británica y mundial centrada en la familia y ha tenido un impacto directo sobre sus hijas, quienes hasta ahora mantenían un perfil público relativamente discreto.

Beatriz, de 37 años, y Eugenia, de 35, habían conservado sus títulos de princesas pese a que el rey Carlos retiró los títulos reales a sus padres el año pasado. Sin embargo, las fuentes aseguran que ambas han empezado a ser gradualmente marginadas en actos y eventos oficiales. Según un contacto citado por el Daily Mail, “Beatriz lo ha llevado especialmente mal. Ha quedado completamente sorprendida por todo esto”. Otra fuente añade: “Ascot queda fuera de cuestión porque se ha indicado a la familia real que no se tomen fotos con las chicas durante el resto del año”.

El veto a Royal Ascot: un golpe inesperado para las princesas

Las princesas Beatriz y Eugenia
Las princesas Beatriz y Eugenia en una imagen de archivo. (REUTERS/Hannah McKay)

Desde la detención de su padre, Eugenia fue vista por primera vez esta semana junto a su esposo, Jack Brooksbank, en Londres. La princesa optó por un look informal mientras compraba café en el exclusivo barrio de Notting Hill. Antes, la pareja estaba disfrutado de unas vacaciones de invierno en Gstaad, Suiza, junto a sus dos hijos, justo cuando Andrés fue detenido. Además, Eugenia ha pausado temporalmente la actividad de su organización benéfica, The Anti-Slavery Collective, sin publicar nuevas actualizaciones en redes sociales desde entonces.

Por su parte, Beatriz reapareció pocos días después en las calles de Londres acompañada de su esposo, Edoardo Mapelli Mozzi, y un grupo de amigos. La princesa optó por un abrigo largo azul y una bufanda a juego, proyectando prudencia y discreción. Su actitud refleja la necesidad de mantener un perfil bajo en medio de la tormenta mediática que rodea a su familia y de intentar preservar cierta normalidad frente a la atención constante de los medios.

El exduque de York, el príncipe Andrés, enfrenta a la justicia tras ser arrestado. La operación se produce después de la publicación de documentos que lo vinculan con la red de Jeffrey Epstein y sugieren que pudo compartir información sensible del gobierno británico.

El veto a Royal Ascot evidencia cómo el escándalo de Andrés y Sarah Ferguson sigue repercutiendo en sus hijas. Más allá de los títulos, la decisión muestra que incluso los miembros de la familia más alejados de la polémica directa deben afrontar las consecuencias públicas y privadas. Esta situación obligará a Beatriz y Eugenia a replantear su visibilidad en actos oficiales y sociales dentro de la familia real británica, así como a gestionar con cautela sus apariciones públicas y su relación con los medios.

Las princesas Beatriz y Eugenia
Las princesas Beatriz y Eugenia en Ascot en el año 2019. (RC127657BD20/File Photo)

Aunque las princesas siempre han mostrado discreción y elegancia en público, este revés marca un nuevo capítulo de incomodidad y prudencia, un recordatorio de que, en la monarquía británica, los errores de los padres pueden afectar de manera inesperada a la siguiente generación. El Royal Ascot, uno de los eventos sociales más emblemáticos del calendario real, se convierte así en un símbolo de las consecuencias que la sombra del expríncipe Andrés sigue proyectando sobre su familia.