El Gobierno catalán destina 1.900 millones a políticas de vivienda en los presupuestos de 2026, la mayor inversión de su historia

El primer proyecto de cuentas del Govern de Salvador Illa eleva el gasto hasta rozar los 50.000 millones y destina un 74% a políticas sociales

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El presidente de la Generalitat,
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa. Lorena Sopêna - Europa Press

El Gobierno catalán ha dado este viernes el pistoletazo de salida a los presupuestos de 2026 con la aprobación del proyecto de ley que marcará la hoja de ruta económica del primer Ejecutivo presidido por Salvador Illa. Las cuentas llegan con cifras inéditas en vivienda y un fuerte impulso a la inversión pública, pero también con incertidumbre parlamentaria.

La consellera de Economía, Alícia Romero, ha entregado formalmente el proyecto al presidente del Parlament de Catalunya, Josep Rull, dando inicio a una tramitación que se anticipa compleja. El Govern no cuenta por ahora con una mayoría amplia y necesita, al menos, la abstención o el apoyo de ERC para que las cuentas prosperen.

Las cifras son contundentes: el presupuesto crece en 9.126 millones respecto a las últimas cuentas aprobadas, las de 2023, y se acerca a los 50.000 millones de euros. “Son los presupuestos que Cataluña necesita, valientes y ambiciosos”, ha defendido Romero en declaraciones recogidas por Europa Press.

Récord histórico en vivienda

El dato más llamativo es el destinado a políticas de vivienda. El Ejecutivo catalán reserva 1.900 millones de euros a este ámbito, la cifra más alta jamás consignada en unas cuentas autonómicas. En un contexto de crisis de acceso a la vivienda y tensión en el mercado del alquiler, el Govern sitúa esta partida como uno de los ejes centrales de su acción política.

Romero ha subrayado que se trata de una apuesta “sin precedentes” para ampliar el parque público, facilitar el acceso a colectivos vulnerables y responder a una de las principales preocupaciones sociales en Cataluña.

Salvador Illa, presidente de la Generalitat, habla sobre la importancia de Europa en su discurso de Navidad (RTVE)

Más gasto social e inversiones

El impulso a la vivienda se enmarca dentro de una estrategia más amplia de refuerzo del gasto social, que absorbe el 74% del total del presupuesto. Sanidad, educación, bienestar y políticas sociales concentran la mayor parte de los recursos.

Las cuentas también contemplan 4.146 millones de euros en inversiones, la cifra más elevada de los últimos años. El objetivo, según el Govern, es doble: activar la economía catalana y corregir déficits estructurales en servicios públicos e infraestructuras.

Entre las prioridades figuran mejoras en centros educativos y sanitarios, así como actuaciones en movilidad. En este punto, la consellera ha hecho referencia implícita a los problemas recurrentes en la red de Rodalies, un asunto que ha generado malestar ciudadano y presión política en los últimos meses. El Ejecutivo defiende que el aumento inversor permitirá modernizar equipamientos y consolidar la recuperación económica, combinando crecimiento con cohesión social.

Una tramitación con incógnitas

Pese al músculo financiero del proyecto, el camino parlamentario no está despejado. El Govern ha decidido registrar las cuentas aun sin tener garantizado el respaldo de ERC, confiando en cerrar un acuerdo en las próximas semanas. Por ahora, solo cuenta con el apoyo explícito de Comuns.

Romero ha admitido que espera sumar los “apoyos necesarios” para que el presupuesto pueda aprobarse “lo antes posible”. La negociación será clave para introducir posibles enmiendas y asegurar los votos suficientes. Desde la presidencia del Parlament, Josep Rull ha recordado que el presupuesto es la herramienta que “impacta de forma más directa en la vida cotidiana” de la ciudadanía. También ha advertido de que el proyecto entra en la Cámara sin una mayoría amplia, por lo que el resultado final dependerá de la “capacidad de negociación y diálogo” de los grupos.

Más allá de las cifras, estos presupuestos suponen el primer gran examen político para Salvador Illa. No solo por su contenido económico, sino por su capacidad para tejer alianzas en un Parlament fragmentado.

El fuerte incremento del gasto —9.126 millones más que en 2023— evidencia la voluntad del Govern de marcar perfil propio, con un discurso centrado en la ambición social y la respuesta a retos estructurales como la vivienda, la calidad de los servicios públicos y la movilidad.

Si logra aprobar los presupuestos, Illa consolidará su proyecto político con unas cuentas expansivas y con un sello claramente social. Si fracasa, el Govern se enfrentará a un escenario de prórroga presupuestaria y debilidad parlamentaria. Por ahora, la pelota está en el tejado de la negociación. Cataluña arranca el debate presupuestario con cifras récord y una incógnita política que marcará las próximas semanas.