Cañita Brava, entre la enfermedad y la escasez: “Tengo cáncer de intestino y cobro una pensión de 450 euros”

El humorista gallego fue uno de los cómicos y actores más prolíficos de los años 90, pero ahora está pasando por una situación límite

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Cañita Brava en el programa
Cañita Brava en el programa 'Y ahora Sonsoles'. (Atresmedia)

Manuel González Salvín, más conocido como Cañita Brava, ha reaparecido en televisión y lo ha hecho con una sinceridad que ha dejado boquiabiertos a muchos. El humorista, que saltó a la fama con su participación en El Semáforo, ha sido uno de los protagonistas del espacio de Antena 3 Y ahora Sonsoles, donde ha relatado la complicada realidad que vive en A Coruña: un cáncer de intestino, un piso compartido con cinco personas y apenas 450 euros de pensión al mes.

El cómico abrió al espacio las puertas de su vivienda y mostró cómo es su día a día en un espacio reducido, donde “cobro una pensión de 450 euros y pago de alquiler 247 con gastos incluidos. Hay que pagar también la subida del piso de 26 euros”, detalló. Un hogar pequeño, con solo dos cuartos de baño y una única ducha que deben turnarse entre todos los inquilinos. Y sin salón. Su habitación, sencilla y austera, apenas cuenta con una cama de matrimonio, un armario y un televisor antiguo. “No me entra la ropa en el armario”, reconoce entre risas y resignación. La nevera, por su parte, es compartida con tres compañeros más, y Cañita calcula que gasta unos 12 euros por compra y va a la tienda dos veces por semana.

Cañita Brava en el programa
Cañita Brava en el programa 'Y ahora Sonsoles'. (Atresmedia)

El humorista no oculta su deseo de tener un piso propio algún día, aunque es consciente de que la situación económica actual dificulta esa meta. Y es que, pese a los años de popularidad y los buenos ingresos que llegó a tener en su momento, Cañita admite que “lo maltraté. No me queda nada”. Además, confiesa que la muerte de su pareja y su adicción al juego contribuyeron a vaciar sus cuentas.

La situación se complica aún más por su enfermedad. Cañita Brava padece un cáncer de intestino, y le cuesta pagar el tratamiento que le han pautado: “Me dieron una botella para beber para que desaparezca el cáncer, vale 20 euros, pero tengo que comprar ocho y lo tengo que pagar de mi bolsillo”, explica. Aun así, mantiene la cabeza alta y se apoya en el cariño de sus sobrinos y de la gente de a pie: “Me quieren mucho, no quieren que me pase nada”.

Una situación trágica tras años de popularidad

No es la primera vez que el humorista habla de sus dificultades. En 2022, en Sálvame, ya contó que vivía en condiciones similares, afectado por la pandemia que limitó sus actuaciones y conciertos. “Poco tengo, me dejó tocado”, confesaba entonces, dejando ver la vulnerabilidad detrás de su humor inconfundible.

Cañita Brava en el programa
Cañita Brava en el programa 'Y ahora Sonsoles'. (Atresmedia)

Hay algunos amigos que me invitan porque me ven mal. Algo agobiado estoy. Llevo dos años así, por culpa de la pandemia no se pudieron hacer muchos conciertos. Poco tengo, me dejó tocado”, contaba en 2022.

A pesar de las adversidades, Cañita Brava sigue ligado al mundo del espectáculo. Se ha confirmado su participación en la nueva película de Torrente, donde interpretará al ministro de Cultura. Santiago Segura, director de la saga, ha comentado con curiosidad cómo se adaptará el humor gamberro de Torrente a la sociedad actual: “Vivo el regreso de Torrente con mucha curiosidad porque es una película tan desagradable que no sé si la sociedad se ha convertido en mucho más juiciosa y seria”.