Un hospital de Cataluña ensaya una nueva terapia contra un cáncer infantil que tiene una supervivencia muy baja: reduce el tumor en el 30% de los casos

En el ensayo participaron 65 pacientes de entre 1 y 18 años, procedentes de 29 centros en siete países europeos

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Fachada del Hospital Vall d’Hebron.
Fachada del Hospital Vall d’Hebron. (Europa Press)

Un nuevo avance en la lucha contra el neuroblastoma infantil ha sido validado por el Hospital Universitari Vall d’Hebron de Barcelona, que ha liderado un ensayo clínico internacional para pacientes con recaída o resistencia a los tratamientos habituales. Esta enfermedad afecta cada año a cerca de 90 menores en España, representa hasta el 10% de los cánceres pediátricos y es un tumor muy agresivo con una tasa baja de supervivencia. El nuevo tratamiento consiste en la combinación de quimioterapia e inmunoterapia para mejorar la supervivencia.

El ensayo clínico, encabezado por el doctor Lucas Moreno, del hospital Vall d’Hebron, en colaboración con la Universidad de Birmingham, evaluó los efectos de administrar conjuntamente quimioterapia y el anticuerpo dinutuximab beta, un fármaco diseñado específicamente para tumores infantiles. Los resultados se han publicado en la revista Journal of Clinical Oncology. “Es el mayor ensayo clínico internacional realizado hasta la fecha que evalúa este tratamiento en pacientes con neuroblastoma resistente al tratamiento o en recaída”, ha explicado el doctor Moreno, responsable de Oncología y Hematología Pediátricas en Vall d’Hebron y del grupo de Cáncer y Enfermedades Hematológicas Infantiles de su instituto de investigación, en un artículo publicado en la página web del hospital.

En el ensayo participaron 65 pacientes de entre 1 y 18 años, procedentes de 29 centros en siete países europeos. La investigación comparó dos grupos: uno recibió solo quimioterapia, y el otro la combinación con dinutuximab beta. En algunos casos, el anticuerpo se incorporó después de observar que la quimioterapia sola no ofrecía los resultados esperados, buscando siempre la mejor opción para los menores.

El equipo demostró que la combinación de ambas terapias logró una reducción tumoral del 30,2%, mientras que con quimioterapia sola la cifra fue de 18,2%. Además, la supervivencia libre de progresión, es decir, el tiempo en que los pacientes permanecen sin empeoramiento, ascendió a 11,1 meses de media en quienes recibieron el tratamiento combinado, frente a 3,8 meses en los tratados solo con quimioterapia. Un año después del inicio, el 44% de los pacientes con doble terapia seguía vivo y estable, en contraste con el 27% de los que solo recibieron quimioterapia.

“Hemos observado que el uso de una terapia combinada es capaz de mejorar los resultados clínicos de los pacientes con neuroblastoma en recaída o refractario y que, por tanto, podría convertirse en una nueva estrategia terapéutica para estos niños y niñas”, asegura el Dr. Moreno.

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Colaboración entre 43 hospitales

El ensayo, llamado BEACON, se ha realizado gracias a la colaboración de 43 hospitales europeos y al apoyo del Grupo Europeo de Neuroblastoma de la Sociedad Internacional de Oncología Pediátrica (SIOPEN) y del consorcio Innovative Therapies for Children with Cancer (ITCC). En España, el estudio cuenta con participación de centros de referencia como Vall d’Hebron, el Hospital Infantil Universitario Niño Jesús y el Hospital Universitario La Fe, lo que ha permitido reclutar a cientos de pacientes para avanzar en el conocimiento de este cáncer.

Inspirados por estos resultados, el equipo ya impulsa el nuevo ensayo BEACON2, que buscará comparar los beneficios de la quimioterapia combinada con bevacizumab o con dinutuximab beta, y evaluar posibles sinergias. “Ahora, con el ensayo BEACON2 compararemos los beneficios de la quimioterapia con bevacizumab o con dinutuximab beta, así como la combinación de ambos. Este ensayo es una plataforma para evaluar nuevos fármacos y combinaciones en neuroblastoma y se irán incorporando nuevas opciones en los próximos años”, ha detallado el Dr. Moreno.

El futuro inmediato también incluye el proyecto BEACON-BIO, orientado a analizar biomarcadores genómicos y biopsias líquidas de los pacientes, con el objetivo de personalizar aún más los tratamientos y explicar las diferencias en la respuesta a las terapias. “Es esencial investigar para identificar nuevas estrategias que podamos ofrecer a estos niños y niñas y a sus familias con el fin de mejorar la supervivencia en un tipo de tumor tan agresivo y que, hasta ahora, cuenta con pocas opciones terapéuticas”, concluye el Dr. Moreno.