Ni naranja ni kiwi: cuál es la fruta que es rica en vitamina C y favorece el tránsito intestinal

Este alimento es fuente de antioxidantes que velan por la salud

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Imagen de archivo de una
Imagen de archivo de una frutería (AdobeStock)

En los estantes de las fruterías se halla toda una variedad de productos de distinto tamaño, formas y colores. Desde las fresas a las manzanas, pasando por kiwis y peras, todas las frutas encuentran su público. Entre ellas, existe una que destaca por su sabor amargo y ligeramente ácido y que cada vez se incluye en más desayunos y ensaladas.

Se trata del pomelo, que destaca por su alto contenido en agua, que constituye su principal componente. Esta característica explica su bajo aporte calórico, ya que la mayor parte de su energía procede de los hidratos de carbono presentes de forma natural en la fruta. Así, el pomelo se presenta como una opción ligera y saciante, adecuada para quienes buscan controlar el peso sin renunciar al sabor ni a la calidad nutricional.

Aunque su contenido en fibra no es especialmente elevado, la que aporta se concentra sobre todo en la parte blanca situada entre la pulpa y la corteza. Esta zona, que a menudo se retira por su sabor más amargo, es precisamente la que contribuye a favorecer el tránsito intestinal. Incluir parte de esta estructura en el consumo puede ayudar a mejorar la función digestiva y promover una mayor sensación de saciedad.

Pomelos (Shutterstock)
Pomelos (Shutterstock)

En el apartado vitamínico, el pomelo destaca especialmente por su elevado contenido en vitamina C, expone la Fundación Española de Nutrición (FEN). De hecho, la ingesta de un solo pomelo puede superar en aproximadamente 20 miligramos la cantidad diaria recomendada para este nutriente. La vitamina C desempeña un papel esencial en el sistema inmunitario, contribuye a la formación de colágeno (fundamental para la piel, los vasos sanguíneos y los huesos) y actúa como antioxidante, ayudando a proteger las células frente al daño oxidativo.

El pomelo, una fruta rica en antioxidantes para la piel

El perfil antioxidante del pomelo se ve reforzado por la presencia de carotenoides, aunque su cantidad varía según la variedad. En general, el contenido de estos pigmentos no es significativo en todos los tipos de pomelo. Sin embargo, en el pomelo rosa la situación cambia notablemente: esta variedad presenta un alto contenido en beta-caroteno y licopeno, con cifras que alcanzan los 3.362 microgramos y 1.310 microgramos respectivamente. Estos compuestos, responsables del color anaranjado-rojizo de la pulpa, también poseen actividad antioxidante y se asocian con beneficios para la salud cardiovascular y la protección celular.

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En cuanto a los minerales, el potasio es el más destacado en el pomelo, aunque se encuentra en cantidades moderadas. Este mineral es esencial para el funcionamiento del sistema nervioso y muscular, así como para el mantenimiento de una presión arterial adecuada. Su presencia, aunque no especialmente elevada, contribuye al perfil saludable del fruto.

Otro aspecto distintivo del pomelo es su riqueza en ácidos orgánicos, entre los que se encuentran el ácido málico, oxálico, tartárico y, especialmente, el ácido cítrico. Este último no solo es responsable en gran medida de su sabor ácido y refrescante, sino que además potencia la acción de la vitamina C, reforzando su efecto antioxidante. La combinación de estos ácidos confiere al pomelo su personalidad gustativa única y estimula la secreción de jugos digestivos, lo que puede facilitar la digestión.