El polémico legado de Francisco de Borbón Escasany, duque de Sevilla, reaviva la guerra familiar: una herencia paralizada y un título en el aire

Nueve meses después de su muerte, sus más de seis millones en activos inmobiliarios y el ducado siguen sin asignarse entre sus hijos, Francisco y Olivia

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Francisco de Paula de Borbón
Francisco de Paula de Borbón y Escasany junto a Olivia de Borbón, su hija. (Europa Press)

Nueve meses después del fallecimiento de Francisco de Borbón Escasany, duque de Sevilla, su herencia continúa sin repartirse y envuelta en un conflicto familiar que enfrenta abiertamente a sus dos hijos, Olivia y Francisco de Borbón von Hardenberg. El aristócrata murió en mayo de 2025 a los 82 años, y desde entonces el reparto de su legado permanece paralizado en un contexto marcado por desacuerdos legales, tensiones personales y un título nobiliario cuya sucesión sigue pendiente de resolución oficial.

Según reveló este fin de semana María Eugenia Yagüe en LOC, el principal obstáculo para aceptar y repartir la herencia es la negativa del hijo menor a firmar el testamento paterno mientras no se resuelva definitivamente la sucesión del ducado de Sevilla. Se trata de un título que, conforme a la legislación vigente y a la Ley de Igualdad de Títulos Nobiliarios, corresponde a la primogénita, Olivia de Borbón, aunque la concesión oficial todavía no ha sido publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Esta falta de formalización administrativa ha terminado por convertirse en el eje de un pulso familiar que mantiene bloqueado todo el proceso sucesorio.

Francisco de Borbón y Escasany
Francisco de Borbón y Escasany durante la presentación de su libro de memorias, en marzo de 2023. (Fredy Torra / Europa Press)

En junio de 2025, Olivia de Borbón solicitó formalmente la sucesión del ducado de Sevilla, apenas un mes después del fallecimiento de su padre. El protocolo establece un plazo aproximado de 30 días para la publicación de la sucesión cuando no existe un solicitante de mayor derecho, pero, a día de hoy, la concesión aún no ha aparecido en el BOE. Las fuentes citadas por LOC apuntan a que Francisco de Borbón von Hardenberg estaría utilizando el bloqueo de la herencia como un elemento de presión en este enfrentamiento familiar.

Más allá del simbolismo del título nobiliario, la herencia del duque de Sevilla incluye un importante patrimonio empresarial e inmobiliario, construido a lo largo de décadas de actividad profesional en el ámbito de las finanzas, la banca y la inversión. En el momento de su fallecimiento, Francisco de Borbón Escasany seguía vinculado a varias sociedades, entre ellas Kingnoi S.A., una consultora fundada en 1988, y especialmente Keka S.A., la histórica inmobiliaria familiar que compartía con su hermano Alfonso.

Propiedades en Madrid, Barcelona y Sevilla

Keka S.A., dedicada desde los años setenta a la adquisición, gestión y explotación de locales comerciales y edificios, administra una cartera de activos valorada en más de seis millones de euros. Entre sus propiedades figuran inmuebles situados en algunas de las zonas más cotizadas de Madrid, Barcelona y Sevilla, como las calles Almirante, Conde de Aranda o Núñez de Balboa, la Ronda de Atocha o la Plaza Nueva de Sevilla, además de activos en Las Ramblas de Barcelona. Tras el fallecimiento casi simultáneo de los dos hermanos Borbón Escasany, la gestión de la sociedad pasó a manos de sus respectivos herederos, con Olivia de Borbón ocupando los cargos de consejera y secretaria, y su primo Alfonso de Borbón Yordi como presidente.

Francisco y Alfonso de Borbón
Francisco y Alfonso de Borbón Escassany (INFOBAE ESPAÑA).

El testamento del duque de Sevilla no se limita al ámbito empresarial. Incluye también bienes personales, como su vivienda en Marbella, así como participaciones en otras sociedades y activos financieros. Según fuentes cercanas a la familia, el bloqueo afecta exclusivamente a la herencia paterna, ya que la herencia de su madre, Beatrice von Hardenberg, fallecida en 2020, sí fue repartida en su momento y ambos hermanos disfrutan de ella desde entonces sin conflicto.

Francisco de Borbón Escasany falleció el 20 de mayo de 2025, apenas unos días después de la muerte de su hermano Alfonso. Ambos encarnaron el perfil del aristócrata moderno, capaz de combinar una sólida trayectoria profesional con un estilo de vida sofisticado. En la última etapa de su vida, Francisco presidía la firma Neftan, una gestora de fondos y consultora financiera con inversiones millonarias en distintos sectores, respaldada por su dilatada experiencia y una extensa red de contactos.

Su carrera profesional fue extensa y diversa. Comenzó en 1973 como director del banco de negocios londinense Hill Samuel & Co. Limited. Posteriormente, pasó cinco años como director de financiación y director del área de Europa del Banco de Vizcaya en Madrid. También fue presidente y director general del Miami National Bank, presidente del Cannon Group Iberoamérica y fundador de Internacional de Equipos Científicos (IECSA), una sociedad especializada en infraestructuras vinculadas a la sanidad, la educación y la agroindustria. En el plano personal, el propio duque explicaba que su rama familiar no contaba con grandes propiedades históricas. “Hace años teníamos un palacete en López de Hoyos, pero hicieron la estación de Atocha Norte y nos lo tiraron. Hoy tenemos esta casa en Madrid, que es de mi mujer, y otra en Marbella, donde guardo una gran colección de libros”, confesó en una entrevista para El Español.