Andalucía intenta recuperar la normalidad tras las inundaciones: “Los daños han sido cuantiosos y el coste emocional muy elevado”

El “enjambre de borrascas” ha dejado una fallecida, más de 11.000 vecinos desalojados y casi un centenar de centros educativos cerrados en pueblos devastados por el agua

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Una vecina de Grazalema (Cádiz)
Una vecina de Grazalema (Cádiz) camina por una calle inundada debido a las intensas lluvias, a 4 de febrero de 2025 (EFE/Román Ríos)

Andalucía emprende el camino de vuelta a la normalidad tras los efectos del “enjambre de borrascas”. Los niños y estudiantes vuelven a sus centros educativos este lunes y los trabajadores a sus puestos de trabajo, pero no en toda la región. Hay colegios e institutos que se han visto gravemente afectados por el agua y lugares de trabajo devastados. El campo ha adquirido una forma diferente a la de hace unas semanas: hay terrenos anegados convertidos en barrizales a los que no se puede acudir ni a pie ni con maquinaria pesada. Cientos de comercios y locales también permanecen aún llenos de lodo. Por las calles, ahora arroyos, de muchos municipios aún corre agua y quedan miles de vecinos desplazados de sus hogares y no saben qué encontrar a su regreso. Decenas de carreteras siguen cortadas, bien sea porque el agua borra su sendero o porque se han visto quebradas.

Va a costar reponerse porque los daños han sido cuantiosos y el coste emocional muy elevado, pero gracias a la coordinación, cooperación y lealtad institucional, estoy firmemente convencido de que vamos a salir más fortalecidos de esta emergencia excepcional y sin precedentes en nuestra tierra”, aseguraba el consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta, Antonio Sanz.

Colegios que no abren sus puertas este lunes

Sanz explicaba el domingo tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrada, en el marco del Plan de Emergencias ante el Riesgo de Inundaciones (PERI) en Andalucía, que, tras la mejoría del tiempo, el objetivo pasa ahora por volver “poco a poco” a la normalidad. Como primer paso, el consejero anunciaba la vuelta a la actividad lectiva presencial. Pero no en todos los municipios.

Los andaluces vuelven a las clases, salvo en la sierra de Cádiz, zona cero de las últimas borrascas, es el caso de Benaocaz, Benamahoma, Grazalema, Torre Alhaquime y Ubrique. Tampoco abren sus puertas este lunes otros 68 centros ubicados en distintos puntos de Andalucía que también han resultado afectados con algún daño tras el último temporal y que se localizan 53 en Cádiz, siete en Sevilla, tres en Granada y Jaén, respectivamente y dos en Málaga.

Además, el estado de la red secundaria debido a desprendimientos y deslizamientos de tierra mantiene condicionada un total de 68 rutas escolares (37 en Cádiz, 11 en Málaga, 7 en Sevilla, 4 respectivamente en Córdoba y Granada y Jaén y 1 en Huelva), que tampoco podrán reanudarse por el momento. Los centros de día y de atención temprana, también comenzarán a recuperar la normalidad, situación que se trasladará igualmente a las universidades andaluzas.

Los vecinos que vuelven a sus casas y los que no

Gracias al cese de las fuertes lluvias y la mejoría de la situación en ríos y cauces, algunos de los cerca de 11.000 vecinos desalojados pudieron regresar a sus casas a lo largo del fin de semana. Así, la dirección del plan autorizó el regreso ordenado a sus viviendas de los vecinos desalojados en prevención en Dúdar -a excepción de cinco vecinos de la urbanización Aguas Blancas-, en la provincia de Granada, a los que también se han sumado los vecinos desalojados en Cogollos de la Vega y en Órgiva.

En la provincia de Córdoba pudieron regresar los vecinos de 724 viviendas de las 859 que fueron desalojadas, ante la mejoría de la situación del cauce del río Guadalquivir. No obstante, hay 135 viviendas a las que aún no se puede regresar porque se encuentran en una zona afectada por las inundaciones.

En Cádiz se ha autorizado el regreso para los vecinos desalojados en el Poblado Doña Blanca, en el Puerto de Santa María, Ubrique (unas 350 personas) y en parte de Arcos (cuyo regreso comenzó ya en la jornada de ayer). A estas poblaciones se suma el regreso de 410 vecinos desalojados de núcleos poblacionales de la zona rural de Jerez: 53 en San Isidro de Guadalete, 67 de Lomopardo, 153 de El Rabanito (perteneciente a la Entidad Local autónoma de Guadalcacín) y 137 de Mesas del Corral (de la Entidad Local Autónoma La Barca de La Florida), y los desalojados de San Martín del Tesorillo. También han vuelto a sus casas 76 vecinos de Écija, en la provincia de Sevilla, y los desalojados de Secadero, núcleo poblacional de Casares (Málaga).

Son datos del último balance de la Junta, que dejan ver que aún quedan miles de vecinos que no pueden volver a sus casas, bien sea porque se han visto afectadas o porque están en riesgo.

Fotografía cedida por la Diputación
Fotografía cedida por la Diputación de Granada que muestra a personas siendo desalojadas del municipio. (EFE/ Diputación de Granada)

Grazalema, la zona cero del tren de borrrascas

191 vecinos desalojados de la localidad de Grazalema (Cádiz) pudieron acceder también el domingo a sus casas acompañados por agentes de la Guardia Civil, pero solo para “recogida de enseres de primera necesidad” y “atención de animales domésticos”. Los 2.000 vecinos, la totalidad de la población, están ahora a expensas de saber qué pasará con sus casas.

Los cerca de 2.000 vecinos del municipio gaditano fueron desalojados de forma preventiva

Los equipos de expertos en hidrogeología y movimientos del terreno desplegados en Grazalema y otras localidades de las sierras de Cádiz y Ronda (Málaga) consideran que hay “una gran incertidumbre” sobre los riesgos por la saturación de los acuíferos de la zona y que éstos “van a persistir” cuando acaben las lluvias, según explicaba a EFE el coordinador de este equipo, Juan Carlos García.

“El riesgo de colapso por la sobrepresión de acuíferos en la provincia y Grazalema sigue existiendo y hay una gran incertidumbre con respecto a la posibilidad de que existan esos colapsos”, advertía el coordinador, que explicaba que “lo que ha sido observado es que se han abierto algunas galerías en el entorno del pueblo y hay acceso a algunas de esas cavidades a través de grietas. Esto está todo fuera del entorno del pueblo, sobre todo en la zona de recarga del acuífero, y este proceso se podría dar también en el pueblo, por eso ha sido aconsejada su evacuación”.

Vecinos de Grazalema (Cádiz) intentan
Vecinos de Grazalema (Cádiz) intentan achicar agua de sus casas y locales debido a las intensas lluvias que se registraban el miércoles en la localidad gaditana. (EFE/Román Ríos)

El experto considera que esta problemática de saturación del acuífero “ha tardado un periodo de más o menos una semana en manifestarse y puede que tarde un tiempo mayor del que ha sido de recarga en volver a la normalidad, pero es muy difícil de estimar en este momento”.

Casi 11.000 incidencias atendidas

La suma total de emergencias relacionadas con la sucesión de borrascas gestionada desde el pasado día 27 de enero es de 10.925, conforme detalla la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA). Cádiz es la provincia más afectada con 2.332 incidencias. Le siguen Sevilla (1.923), Jaén (1.857), Granada (1.493), Málaga (1.090), Córdoba (1.028), Almería (712) y Huelva (490).

El temporal ha dejado una víctima mortal. Se trata de una mujer de unos 40 años que el pasado miércoles cayó a un río en Sayalonga (Málaga) al intentar salvar a su perro, que también había caído al agua, en pleno temporal por la borrasca Leonardo.