La casa real noruega al límite: Marius Borg atendido por los médicos, el príncipe Haakon va a la cárcel y los reyes ‘huyen’ del país

En las últimas semanas, el panorama judicial y los mensajes de Mette-Marit con Jeffrey Epstein han puesto en jaque a la familia real noruega

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Los reyes y príncipes de
Los reyes y príncipes de Noruega, y Marius Borg (INFOBAE).

La monarquía noruega atraviesa uno de los episodios más delicados de su historia. En apenas unos días, la familia real ha quedado atrapada en una tormenta perfecta que combina un proceso judicial de enorme gravedad, una presión mediática sin precedentes y revelaciones incómodas que afectan directamente a la esposa del príncipe Haakon, la princesa heredera Mette-Marit. El resultado es una imagen de fragilidad institucional que los medios locales califican de irreversible.

El foco principal está puesto en Marius Borg Høiby, hijastro del príncipe, que se enfrenta a un juicio por más de treinta delitos, entre ellos varias agresiones sexuales. Tras varios días de sesiones en los que se han expuesto las versiones de las víctimas, el joven de 29 años sufría una grave crisis nerviosa que obligó a interrumpir momentáneamente la vista. Según ha informado el medio Se og hor, “fue un colapso físico y mental tras un largo día de graves acusaciones, fuertes explicaciones y, sobre todo, una enorme presión pública”. Hasta ese momento, Marius había llegado a los juzgados aparentemente sereno e incluso confiado, pero la tensión acumulada terminó por desbordarle.

Su abogado, Petar Sekulic, confirmó los hechos y explicó que el acusado se encontraba bajo medicación y necesitó tiempo para recuperarse antes de continuar con la sesión. “Ha tenido una semana muy exigente. En su primer testimonio, también expresó que estaba bajo mucha medicación. Afortunadamente ahora está mejor, y ahora que ha pasado esta primera semana, tanto Marius como nosotros estamos satisfechos de haber empezado tan bien”, reconoció.

“Quiero que te mueras”: nuevos audios revelan las amenazas de Marius Borg a su exnovia la noche en que la agredió.

Este colapso no es un hecho aislado dentro de un proceso que ya había comenzado envuelto en polémica. Apenas dos días antes de sentarse en el banquillo, Marius Borg fue detenido de nuevo por la policía, acusado de agresión, amenazas con arma blanca y de incumplir una orden de alejamiento. Ante el riesgo de reincidencia, las autoridades solicitaron cuatro semanas de prisión preventiva, una decisión que marcó un antes y un después en el caso.

La imagen que terminó de sacudir a la opinión pública llegaba hace unas horas: el príncipe heredero Haakon visitando a su hijastro en prisión. Se trata de un gesto sin precedentes en la historia moderna del país, ya que nunca antes un miembro de la casa real noruega había acudido a un centro penitenciario para ver a otro familiar encarcelado. Las fotografías del heredero entrando en coche a la prisión, difundidas por la prensa local, simbolizan hasta qué punto la crisis ha roto todos los esquemas tradicionales de la institución.

Paradójicamente, días antes del inicio del juicio, el propio Haakon había anunciado que ningún miembro de la familia real asistiría a las vistas, con el objetivo de marcar una clara separación entre el ámbito judicial y la corona. Sin embargo, ese distanciamiento institucional no ha impedido que el apoyo personal y familiar a Marius se haya hecho visible. El heredero ya había definido públicamente a su hijastro como “una parte muy querida de nuestra familia”, aunque subrayando que no está por encima de la ley y que debe responder como cualquier ciudadano.

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Un boceto judicial muestra a Marius Borg Hoiby durante el segundo día del juicio en su contra, que se lleva a cabo en el Tribunal de Distrito de Oslo, en Oslo, Noruega, el 4 de febrero de 2026. (NTB/Ane Hem vía REUTERS).

A su vez, el cariño de la familia al joven es innegable y hace unos días salió a la luz una fotografía de Haakon, Mette-Marit y la princesa Ingrid Alexandra a las puertas de un hospital del este de Noruega donde Marius había sido ingresado. La presencia de Ingrid sorprendió especialmente, ya que se daba por hecho que la futura reina se encontraba en Sídney, donde cursa estudios universitarios. Aquella visita confirmó que, pese al discurso oficial, la familia permanece unida en los momentos más críticos.

Los mensajes de Mette-Marit y Epstein

A esta situación ya de por sí explosiva se ha sumado una nueva polémica: la aparición del nombre de Mette-Marit en los llamados papeles de Jeffrey Epstein. Varios correos electrónicos enviados desde la cuenta oficial de la princesa heredera, fechados entre 2011 y 2014, han salido a la luz con referencias a viajes, encuentros personales y comentarios de tono ambiguo. Aunque no existe ninguna acusación formal, la publicación de estos mensajes ha provocado un intenso debate público y ha colocado a la futura reina en una posición extremadamente incómoda.

En medio de este clima asfixiante, Ingrid Alexandra ha decidido romper su habitual silencio. A través de su cuenta privada de Instagram, seguida por apenas 800 personas, la joven ha publicado un mensaje cargado de frustración y hartazgo que no tardó en trascender a los medios. “No se trata solo de Marius, mamá, papá o Magnus. Son ataques personales que podrían dirigirse a cualquiera, pero que a menudo nos afectan a nosotros”, escribió, evidenciando el desgaste emocional que sufre la familia. “Elegí publicarlo aquí porque me estoy volviendo loca. ¿Cuándo será suficiente?”, afirmó.

La princesa Ingrid Alexandra de
La princesa Ingrid Alexandra de Noruega, la princesa heredera Mette-Marit y el príncipe heredero Haakon, el príncipe Sverre Magnus y Marius Borg Hoeiby llegan al evento del gobierno en relación con el cumpleaños número 18 de la princesa Ingrid Alexandra en la biblioteca principal de Oslo, Deichman Bjoervika, en Oslo, Noruega, el 16 de junio de 2022. (NTB/Lise Aserud vía REUTERS).

La reflexión de Ingrid Alexandra no se detuvo ahí. Según ha detallado NRK, la princesa quiso llamar la atención sobre la presión mediática a la que se ven sometidos todos los integrantes de la familia real de Noruega, especialmente en un momento en el que todavía no existen pruebas concluyentes de algunos de los delitos que se le atribuyen a su hermano.

Los reyes ponen tierra de por medio

Mientras tanto, los reyes Harald y Sonia han optado por abandonar temporalmente el país. Ambos se han desplazado a Italia para apoyar a los deportistas noruegos en los Juegos Olímpicos de invierno, aunque muchos interpretan este viaje como una forma de tomar distancia del escándalo que sacude a Oslo. También Sverre Magnus, hermano de Ingrid, ha salido de Noruega rumbo a Milán, mientras que la propia princesa ha regresado a Australia para retomar sus estudios.

Quien sí permanece en el país es Mette-Marit, que ha cancelado un viaje privado al extranjero y seguirá en Noruega “hasta nuevo aviso”, según fuentes oficiales. Una decisión que subraya la gravedad del momento y la necesidad de afrontar una crisis que amenaza con convertirse en la más profunda de la monarquía noruega en décadas.

El rey Harald y la
El rey Harald y la reina Sonja de Noruega en el Estadio de Patinaje de Velocidad de Milán durante los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026 en Milán, Italia, el 7 de febrero de 2026. (NTB/Heiko Junge vía REUTERS).