Dos acuerdos, una misma oportunidad: cómo redibujar el comercio global

Europa acaba de abrir dos puertas al mismo tiempo: con Mercosur y con India. Juntas crean una arquitectura de estabilidad económica que une tres regiones complementarias

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Firma del acuerdo comercial UE-Mercosur
Firma del acuerdo comercial UE-Mercosur en Asunción. (Cesar Olmedo/Reuters)

Tribuna de Diego Balverde, especialista en Finanzas Climáticas y Economista del Banco Central Europeo

Europa acaba de abrir dos puertas al mismo tiempo. Por un lado, el acuerdo UE–Mercosur, firmado tras más de dos décadas de negociación, vuelve a poner a Sudamérica en el centro de la estrategia comercial europea. Por otro, el cierre del acuerdo UE–India conecta a la Unión Europea con la economía que más rápido crece del planeta.

Leídos por separado, son tratados comerciales. Leídos juntos, son una arquitectura de estabilidad económica que une tres regiones complementarias:

Mercosur: alimentos, energía, minerales críticos y base industrial primaria.

India: industria, tecnología, servicios digitales y manufactura a gran escala.

Unión Europea: mercado premium, regulación, financiación y estándares.

Sumados, representan más de 2.100 millones de personas, cerca del 30% del PIB mundial en paridad de poder adquisitivo y más del 35% del comercio marítimo global indirecto.

No es un pacto ideológico: es una respuesta práctica a un mundo fragmentado, con guerras comerciales, crisis climática y cadenas de suministro vulnerables.

El desafío ya no es firmar tratados. “El desafío es convertirlos en contratos reales, con puertos eficientes, productos competitivos y financiamiento para adaptarse”.

El Parlamento Europeo. (AP)
El Parlamento Europeo. (AP)

El nuevo mapa del comercio: tres regiones, un solo sistema

El comercio global se está reorganizando en bloques conectados.

La UE busca reducir la dependencia de pocos proveedores y construir cadenas más cortas y confiables.

En ese esquema:

● Mercosur aporta seguridad alimentaria, bioenergía, fertilizantes, litio, cobre y acero.

● India aporta capacidad industrial, farmacéutica, textil, digital y de ingeniería.

● Europa aporta demanda estable, financiación verde y normas claras.

Hoy, el comercio UE–Mercosur ronda los €110.000 millones anuales, mientras que el comercio UE–India supera los €120.000 millones y crece a tasas cercanas al 8% anual.

Unidos, los dos acuerdos permiten:

● Diversificar proveedores.

● Bajar costos por escala.

● Crear rutas logísticas más previsibles.

● Reducir la volatilidad de precios de alimentos, energía y manufacturas.

La clave es que los tres bloques son complementarios, no rivales.

Europa no compite con Brasil en soja: la necesita.

India no compite con Alemania en maquinaria: la integra.

“Eso transforma al comercio en una infraestructura económica, no en una disputa política”.

Firma del acuerdo de libre
Firma del acuerdo de libre comercio UE-Mercosur. (Europa Press)

UE-Mercosur: más que exportar granos, exportar confianza

El acuerdo UE–Mercosur abre acceso preferencial para:

● Carnes, granos, biocombustibles y frutas.

● Energía y minerales estratégicos.

● Manufacturas agroindustriales.

Pero Europa no compra solo toneladas: compra condiciones.

Desde 2026, entran en vigor tres elementos decisivos:

● CBAM: el carbono pasa a ser parte del precio.

● Regulación de deforestación (EUDR): trazabilidad obligatoria.

● Normas sanitarias y laborales más exigentes.

Esto convierte al acuerdo en un motor de modernización para el Mercosur:

● Mejor gestión de datos productivos.

● Puertos con menor tiempo de espera.

● Logística con menos pérdidas y menos emisiones.

● Mayor valor por tonelada exportada.

Si Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay suben apenas un 10% el valor agregado promedio, el impacto anual supera los €15.000 millones adicionales en exportaciones.

No es una teoría: países que invirtieron en trazabilidad y certificación (Chile, Nueva Zelanda) venden hasta un 25% más caro por la misma tonelada.

UE-India: industria, servicios y tecnología limpia

India es el país que más rápido crece entre las grandes economías, con tasas cercanas al 6,5% anual.

El acuerdo con la UE abre:

● Textil y confección.

● Farmacéutica.

● Componentes industriales.

● Servicios digitales y financieros.

● Cooperación en hidrógeno, baterías y reciclaje.

Europa obtiene:

● Un proveedor alternativo a China.

● Costos industriales más bajos.

● Capacidad tecnológica compartida.

India obtiene:

● Acceso a un mercado premium.

● Transferencia tecnológica.

● Estabilidad regulatoria.

Este acuerdo no es solo comercial: es industrial.

Permite fabricar en India con estándares europeos y vender en Europa con menor fricción.

Eso baja costos, mejora márgenes y reduce riesgos geopolíticos.

(Europa Press)
(Europa Press)

Cómo hacer que los acuerdos funcionen

Los tratados fracasan si se quedan en el papel.

Para que funcionen, necesitan tres pilares.

A) Puertos como columna vertebral

● Digitalización aduanera.

● Menos tiempo de espera.

● Almacenamiento inteligente.

● Conexión ferroviaria y fluvial.

● Medición de emisiones por tonelada.

Reducir un 15% el tiempo portuario equivale a bajar entre 8 y 12% el costo logístico total.

B) Cumplimiento como negocio

● Sistemas MRV (medición, reporte y verificación).

● Trazabilidad geográfica.

● Certificados de huella.

● Contratos con incentivos por reducción de emisiones.

Esto permite:

● Evitar sanciones.

● Cobrar mejor.

● Acceder a financiamiento verde.

C) Financiamiento como acelerador

● Bonos de transición.

● Créditos ligados al desempeño ambiental.

● Monetización de reducciones reales.

● Fondos mixtos público–privados.

Cada euro invertido en eficiencia logística genera entre €3 y €5 en retorno macroeconómico vía exportaciones, empleo y recaudación.

Análisis

Unir UE–Mercosur con UE–India no es sumar mercados: es crear una red de estabilidad económica.

En un mundo con guerras, inflación y crisis climática, esta red:

● Reduce la dependencia.

● Aumenta previsibilidad.

● Premia al que produce con eficiencia.

● Castiga al que se queda en infraestructura obsoleta.

El comercio deja de ser ideológico y pasa a ser ingeniería económica.

Los países que entiendan esto primero se quedan con:

● La inversión.

● Los contratos.

● El empleo.

Los que no, se quedan con discursos.

La Unión Europea e India han anunciado este martes las bases de un acuerdo de libre comercio "histórico" con el que los exportadores europeos ahorrarán hasta 4.000 millones en aranceles cada año, pero que deja fuera sectores agrícolas sensibles como el arroz, el azúcar y el bovino y cuyos detalles deberán aún ser negociados en los próximos meses. (Fuente: Comisión Europea)

Los acuerdos UE–Mercosur y UE–India no son solo tratados: son una oportunidad histórica de reordenar el comercio global con reglas claras, datos y financiamiento.

La ventaja no estará en exportar más, sino en exportar mejor:

● Con puertos eficientes.

● Con huella controlada.

● Con logística inteligente.

● Con financiamiento climático.

Europa gana seguridad económica.

Mercosur gana mercado y valor agregado.

India gana industria y tecnología.

“Cuando los acuerdos se conectan, dejan de ser diplomacia y se convierten en infraestructura invisible del crecimiento”.