
La tasa de riesgo de pobreza o exclusión social (AROPE) alcanzó en 2025 un nuevo mínimo situándose en el 25,7% -unos 13,5 millones de personas- frente al 25,8% del año anterior, en un contexto en el que crecieron los ingresos medios en los hogares y se redujo la población que llega a final de mes con dificultad. Así lo refleja la Encuesta de Condiciones de Vida que publica este jueves el Instituto Nacional de Estadística (INE) con los resultados definitivos del año 2025 (con la renta de 2024) en materia de desigualdad, ingresos, pobreza y exclusión social en España.
La encuesta indica que el ingreso medio por persona alcanzó los 15.620 euros en 2024, lo que representa un aumento del 5,5% respecto al año precedente, pero, a pesar de esa mejora, persistieran las dificultades: el 8,5% de la población reportó que llegaba a fin de mes con “mucha dificultad” en 2025, aunque este porcentaje descendió 0,6 puntos en comparación con el año previo. Otro indicador relevante es el acceso a vacaciones, ya que el 32,2% afirmó no poder ausentarse de casa al menos una semana al año; este dato mejoró 1,2 puntos respecto a 2024.
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Por grupos de edad, los menores de 16 años vieron reducirse su exposición al riesgo de pobreza o exclusión social en 0,8 puntos, y la población de 65 años y más en 0,3 puntos, mientras que el rango de 16 a 64 años experimentó un ligero aumento de 0,1 puntos en la tasa AROPE.
Carencia material y social severa
En cuanto a la composición del indicador, mejoraron dos de sus tres componentes: la tasa de riesgo de pobreza relativa y el porcentaje de personas en carencia material y social severa. Sin embargo, el tercer componente, el de baja intensidad en el empleo, no mostró variación respecto al año anterior. Además, el 1,4% de la población se encontraba simultáneamente en las tres situaciones desfavorables en 2025, levemente por encima del 1,3% registrado el año previo.
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Por comunidades autónomas
Los niveles más altos de riesgo de pobreza o exclusión social se registraron en 2025 en Andalucía, alcanzando un 34,7%. Castilla-La Mancha ocupó el segundo lugar con un 34%, mientras que la Región de Murcia también alcanzó un nivel elevado, al situarse en un 32,5%.
En el extremo opuesto, las regiones con menor tasa fueron el País Vasco, con un 14,7%, Illes Balears, con un 15,2%, y Navarra, con un 16,5%. Estos territorios presentan los niveles más bajos de riesgo de pobreza o exclusión social en el país.
Si se atiende únicamente al riesgo de pobreza, Andalucía vuelve a encabezar la lista con un 27,7%, seguida por la Región de Murcia con un 26,7% y Extremadura con un 26,2%. Por el contrario, el País Vasco registró la tasa más baja, un 9,3%, seguido por Illes Balears con un 11,6% y Navarra con un 12,3%.
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En cuanto a las dificultades para llegar a fin de mes, Castilla-La Mancha destacó por tener el mayor porcentaje de personas que reconocen afrontar esta situación con “mucha dificultad” (12,7%), seguida de la Región de Murcia (12,1%) y Canarias (11,5%). En el otro extremo, se encuentran el País Vasco (3,8%), Aragón (4,7%) e Illes Balears (4,8%), comunidades donde menos personas reportan graves problemas económicos al finalizar el mes.
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