Iñaki Urdangarin y Ainhoa Armentia podrían estar pasando por “su primera gran crisis”: la separación que ha puesto en jaque a la pareja

La mudanza del exduque de Palma a Barcelona podría haber creado una brecha en su relación, según apunta ‘Vanitatis’

Guardar
Iñaki Urdangarin y Ainhoa Armentia,
Iñaki Urdangarin y Ainhoa Armentia, 2022. (EUROPA PRESS).

Iñaki Urdangarin ha vuelto a asentarse en la ciudad que durante años fue su hogar, Barcelona. Durante las últimas semanas, el exduque de Palma ha pasado buena parte de sus días en la capital catalana, con estancias que se alargan de lunes a jueves y regresos puntuales a Vitoria al final de la semana. Una rutina que se ha repetido con frecuencia y que responde, en gran medida, a su nueva etapa profesional, pero que también empieza a tener consecuencias en el plano personal.

Desde hace meses, Urdangarin ha instalado su despacho en pleno Eixample, donde desarrolla un proyecto empresarial junto a sus socios, Nuria Sala e Iñaki Saltor. Según Vanitatis, allí es donde concentra su actividad laboral, reuniones y jornadas de trabajo, lo que explica su presencia constante en la ciudad. Escenas como verle comer en locales próximos a la que fue su antigua vivienda se han vuelto habituales, reforzando la sensación de que Barcelona vuelve a ser, de algún modo, su base natural.

Tras su salida de prisión, el exmarido de la infanta Cristina inició un periodo de transición marcado por la búsqueda de discreción y anonimato. Sin embargo, pronto asumió que pasar inadvertido no era una opción real. Lejos de esconderse, decidió reconvertir su notoriedad en una herramienta para levantar un proyecto propio, con identidad y visibilidad pública. Esa determinación ha marcado sus últimos movimientos y explica también su intensa exposición mediática.

Iñaki Urdangarín y Ainhoa Armentia,
Iñaki Urdangarín y Ainhoa Armentia, en una imagen de archivo. (EUROPA PRESS).

En ese contexto nació Bevolutive, que ahora impulsa y que ha promocionado tanto a través de entrevistas como mediante la publicación de un libro: Todo lo vivido. Aunque desde su entorno se insistió en que no se trataba de unas memorias, el volumen funciona como un relato en primera persona en el que Urdangarin repasa su trayectoria vital, sin demasiadas omisiones. En sus páginas, además, dedica palabras significativas a su actual pareja, Ainhoa Armentia, a quien define como una pieza clave de su presente y de su felicidad.

Sin embargo, esa entrega casi total a su nueva vida profesional empieza a mostrar la otra cara de la moneda. Su relación se resiente por una realidad difícil de esquivar: viven en ciudades distintas y sus rutinas apenas coinciden. Mientras Urdangarin pasa cada vez más tiempo en Barcelona, ella mantiene su vida laboral y personal en Vitoria, con un margen de movilidad mucho más limitado.

Avance de la entrevista de Iñaki Urdangarin con Jordi Basté en 'Pla Seqüència'. (La 2 Cat)

Una distancia que pasa factura

La distancia no es solo geográfica, sino también de proyectos vitales. Él, si pudiera, regresaría a vivir de forma estable en Cataluña, donde ha pasado la mayor parte de su vida desde que llegó siendo un bebé. Ella, en cambio, no puede permitirse trasladarse con la misma libertad. Su situación profesional se lo impide. Armentia dio un importante salto laboral al asumir un puesto de mayor responsabilidad en una constructora, un ascenso que supuso dejar atrás su anterior perfil administrativo y que exige una presencia constante en su lugar de trabajo.

Aun así, su implicación en la relación ha sido evidente. Desde que comenzaron su historia, sus visitas a Cataluña han sido frecuentes, con estancias prolongadas en Barcelona y otros puntos del territorio. Incluso estuvo presente en momentos clave, como el día en que Urdangarin concedió una entrevista televisiva de alto perfil, un gesto que evidenciaba apoyo y cercanía.

Con el paso del tiempo, no obstante, las diferencias han ido acumulándose. Fuentes próximas al exdeportista reconocen que atraviesan lo que podría considerarse un bache en la pareja. Según han afirmado a Vanitatis, “están viviendo su primera gran crisis de pareja, pero harán lo posible por superarla”. Otras voces, más cautas, evitan hablar de crisis y recuerdan que ya en el pasado se negó tanto la relación como otros proyectos, unos que finalmente salieron a la luz.