Las 3 señales de bruxismo que pasan desapercibidas y revelan que estás rechinando los dientes por la noche, según un estudio

Esta condición puede provocar dolor mandibular, sensibilidad dental y problemas de sueño

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Una muchacha con dolor de
Una muchacha con dolor de mandíbula por bruxismo (AdobeStock)

Cuando apretamos o rechinamos los dientes de forma involuntaria, especialmente mientras dormimos, se dice que padecemos de bruxismo. Las causas principales son estrés, ansiedad o problemas de oclusión y lo sufren en torno al 23 % de la población española, según los últimos datos recogidos en el Libro Blanco 2023 del Consejo General de Dentistas de España.

Aunque muchas personas lo padecen sin ser conscientes, sus efectos en la salud sí son más apreciables: dolor mandibular, sensibilidad dental, daños en las piezas dentales y alteraciones del sueño. Según la Clínica Mayo, entender sus causas y tratamientos es fundamental para prevenir complicaciones a largo plazo.

En ocasiones, puede ser complicado saber si sufrimos o no de bruxismo y sus efectos pueden confundirse con otras patologías o condiciones. Arosha Weerakoon, profesora titular y odontóloga general de la Universidad de Queensland, y Amit Arora, profesor asociado de Salud Pública de la Universidad de Western Sydney, revelan que tres señales pueden indicarnos que estamos rechinando los dientes.

Si al menos una vez a la semana sentimos dolor en la sien, la cara, la mandíbula o en la zona cercana a la oreja, es probable que padezcamos de bruxismo. Del mismo modo si tenemos dolor al abrir la boca o al masticar o si sentimos como si nuestra mandíbula se quedara atascada o hiciera un chasquido, es posible que rechinemos los dientes.

Estos síntomas no siempre aparecen de forma aislada y, con frecuencia, se intensifican en situaciones de estrés o tensión. Cuando una persona responde afirmativamente a una o varias de estas preguntas, existe una alta probabilidad de que esté rechinando o apretando los dientes de manera involuntaria, es decir, que tenga bruxismo.

Episodio: ¿Qué es el bruxismo?.

Cómo se trata el bruxismo

En relación con el tratamiento del bruxismo, la Clínica Mayo señala que actualmente no existe una solución definitiva que elimine por completo este hábito, pero sí una variedad de estrategias eficaces destinadas a controlar los síntomas, reducir las molestias y prevenir daños mayores en los dientes y la mandíbula.

Uno de los métodos más utilizados es el empleo de férulas o protectores nocturnos, dispositivos elaborados de forma personalizada que se colocan sobre las piezas dentales durante el sueño. Su función principal es evitar el contacto directo entre los dientes, disminuir la presión ejercida y limitar el desgaste dental, aunque no erradican el bruxismo en sí.

Otro aspecto clave en el tratamiento de esta afección es el control del estrés y la ansiedad, ya que estos factores suelen actuar como detonantes del rechinamiento dental. Ciertas prácticas como la meditación, los ejercicios de respiración profunda, la actividad física regular o el acompañamiento psicológico pueden contribuir significativamente a reducir la tensión acumulada. En el caso del bruxismo diurno, la Clínica Mayo recomienda trabajar la conciencia sobre la postura mandibular, aprendiendo a mantener los dientes ligeramente separados y los músculos faciales relajados a lo largo del día.

Además, pueden indicarse tratamientos odontológicos específicos para corregir alteraciones en la mordida o reparar daños dentales avanzados. En situaciones particulares, el especialista puede recurrir al uso de medicamentos, como relajantes musculares antes de dormir, o a terapias complementarias, entre ellas la aplicación de toxina botulínica, que ha demostrado ser útil en casos de bruxismo severo al disminuir la fuerza de contracción de los músculos implicados.